Top 10 de lugares más coloridos para estrenar la primavera

Del bosque azul de Hallerbos al morado de la Provenza, el blanco del Jerte o el multicolor de la campiña holandesa. Un viaje fotográfico por algunos de los destinos que en esta estación se visten con sus mejores galas.

by hola.com

BOSQUE DE HALLERBOS
Este bosque de color azul y violeta parece sacado de un cuento de hadas, se llama Hallerbos y está en Bélgica. Su denso tapiz de flores campanilla que crecen y florecen en él en primavera y a principios de verano le otorga ese aspecto que parece irreal.

 

JARDÍN DE KEUKENHOF
En la pequeña localidad de Lisse, a unos 20 kilómetros de la capital holandesa, se descubre el mejor lugar para disfrutar de la primavera en los Países Bajos, con sus maravillosas obras de arte, sus sorprendentes jardines de inspiración, sus múltiples exposiciones y sus más de seis millones de flores.

 

TOSCANA
En otoño, y también en primavera, el ondulante paisaje de su campiña tachonada de cipreses, sus colinas de viñedos cultivadas desde hace siglos, sus pueblos aquí y allá con más encanto: Lucca, San Gimignano… Invita a una escapada para los sentidos donde descansar en lugares tan integrados en el entorno como el agroturismo La Grancia Castello di Spedaletto, en Pienza.

 

WASHINGTON
El camino entre el Capitolio y el monumento a Jefferson está flanqueado por miles de cerezos japoneses que el alcalde donó en 1912 a Estados Unidos y que cuando florecen son el mejor anuncio de la llegada de la primavera. Estos 3.000 árboles un símbolo de la amistad entre Japón y Estados Unidos y la celebración del Festival Cherry Blosson lo recuerda cada año.

 

VALLE DEL JERTE
En cuanto los miles de cerezos que cubren las laderas de las montañas se llenan de flores blancas, el valle del Jerte se transforma en un lugar mágico. Un colorido espectáculo que también se celebra por todo lo alto con una fiesta, este año del 21 de marzo al 3 de abril, en la que cabe de todo, desde actividades gastronómicas a exposiciones, recreaciones, rutas por la sierra y hasta una lluvia de pétalos blancos.

 

PROVENZA
La lavanda es uno de los símbolos de esta región francesa. Sus campos ofrecen un horizonte infinito de color morado donde crece esta planta cuya flor, una vez recogida, se destina, principalmente, a la perfumería y a la farmacia.

 

PATIOS DE CÓRDOBA
Los patios son la quintaesencia de la estética andaluza, con sus paredes encaladas, sus macetas de geranios, su pozo, su empedrado de chinos, sus rejas artísticas y, sobre todo, el olor al jazmín y al azahar de los naranjos que perfuman el ambiente en primavera.

 

ASHRIDGE ESTATE
Madre e hija caminan entre campanillas en el bosque de Ashridge Estate, en el oeste de Hertfordshire, Inglaterra. El paseo por este espacio natural propiedad de la National Trust es muy agradable en cualquier época del año, pero es en su mejor momento a principios de mayo, cuando las campanillas y prímulas están en plena floración.

 

VALLE DE LAS ROSAS
A los pies del Alto Atlas en Marruecos y desde el pueblo de Kelaat M'Gouna se accede a este valle regado por el río Asif M'Go dedicado a lo largo de unos 30 kilómetros ininterrumpidos al cultivo de rosas de Damasco. Durante el mes de mayo, coincidiendo con su recolección, se celebra un Festival de las Rosas.

 

ATAMI
Los japoneses veneran la flor del cerezo porque dicen que representan la belleza y fugacidad de la vida. En Japón hay más de cien variedades de cerezos; la más extendida es la someiyoshino, un árbol ornamental que no da frutos y se caracteriza por sus hermosas flores de cinco pétalos de color rosa pálido o blanco. En la imagen, cerezos de Atami, una ciudad de la Prefectura de Shizuoka, a 50 kilómetros de Tokyo en tren bala.