Situada sobre una de las bahías más hermosas del Mediterráneo, la ciudad de Palma de Mallorca ofrece un sinfín de atractivos. Turistas de medio mundo llegan hasta ella en busca de sol y playa. Pero Palma ofrece, además de arenales de ensueño o paisajes idílicos, un importante legado histórico y monumental que merece la pena descubrir. ¿Nos acompaña en este paseo? Le ofrecemos una pequeña guía de lo que no debe perderse en su próxima escapada a Palma.
Qué ver
Castillo de Bellver. Es una de las visitas obligadas de Mallorca, tanto por la elegancia de su arquitectura medieval como por la amplísima panorámica que se contempla desde sus terrazas. Es la única fortaleza medieval con planta circular de España, aunque nunca libró batalla alguna. Además del bello claustro, dedica un tiempo a admirar la torre exenta del homenaje y a conocer los dos espacios museísticos del interior: el Museu de la Ciutat y la colección escultórica del cardenal Despuig. Se halla a tres kilómetros del centro de la ciudad (teléfono: 971 73 06 57).
Catedral. La única catedral del mundo que se refleja en el mar es una de las mejores muestras del gótico mediterráneo. El interior de la también llamada seo es un rosario de obras de arte, aunque sobresalen el rosetón, de 90 metros cuadrados; el baldaquino, de Antonio Gaudí; la campana, de 5.000 kilos, y el recientemente inaugurado mural cerámico de Miguel Barceló, que decora la capilla del Santísimo (tel. 971 72 31 30).
Sa Llotja. El edificio de la lonja de los Mercaderes es una auténtica joya de la arquitectura gótica civil y un exponente del esplendor mercantil que vivió Palma en la Edad Media. No dejes de admirar el ángel de la Mercadería de su fachada y las columnas helicoidales del interior, que simulan un bosque de palmeras. Es obra del arquitecto Guillem Sagrera (tel. 971 71 17 05. Cierra lunes. Entrada gratuita).
Casco antiguo. Los callejones del barrio antiguo, cercano a la catedral, están plagados de rincones silenciosos donde abundan los caserones señoriales, los conventos y un buen puñado de iglesias góticas. No te pierdas la de Santa Eulàlia y Sant Françesc, el Museu Diocesano, los baños árabes, los jardines del S’Hort del Rei y el palacio real de la Almudaina (tel. 971 21 41 34. Cierra domingo).
Museo de Mallorca. Situado en un antiguo palacio mallorquín de estilo gótico, muestra la secuencia histórica de Mallorca. Podrás contemplar piezas arqueológicas de la prehistoria mallorquina y de la época islámica. Posee también una notable colección de retablos góticos (tel. 971 71 75 40. Cierra lunes. Entrada gratuita).
Con más tiempo
Ruta de los patios. En la parte alta de Palma, alrededor de la catedral, sale un entramado de calles estrechas que alberga casas señoriales, o casals, cuyos patios constituyen un espacio arquitectónico único. Desde el Ayuntamiento se organizan rutas para conocer los más importantes.
Paseo marítimo. En el Parc de la Marc, una de las grandes zonas lúdicas y de paseo de la ciudad antigua, comienza este paseo que recorre toda la fachada marítima de Palma, sembrado de embarcaderos y animadas terrazas. Más alejada queda la playa de Palma, que comienza en Can Pastilla y se extiende hasta el término de Llucmajor.
El Born. Esta romántica alameda, con plataneros y bancos de piedra, es el lugar de encuentro más común de Palma, donde los centros culturales, las tiendas y las terrazas de los cafés le aportan su particular personalidad. La Font de Ses Tortugues y el Casal Solleric son algunos de sus monumentos más sobresalientes.
Ensaimadas, cocas y helados. Es imprescindible probar cualquiera de los productos típicos que tienen a la venta en Can Joan de S’Aigo, en el 10 de la calle Can Sanc y en la calle Barón Santa María del Sepulcro, 5. El local en sí tiene su propio encanto.
¿Por qué cree que Palma es un destino visitado por tanta gente famosa? OPINE EN NUESTRO FORO