El mundo de la belleza y el bienestar no sólo está rodeado de productos complementarios para nuestra rutina de belleza de día y de noche sino también de suplementos que le otorgan esa dosis extra de bienestar al cuerpo. Y es que hablar de belleza integral implica hablar de estrategias que nos ayuden a cuidarnos de adentro hacia afuera, priorizando nuestra salud interna para después enfocarnos en lo externo. Aquí es donde los suplementos han adquirido popularidad en los últimos años. Entre aquellos que están dando mucho de qué hablar recientemente se encuentra la famosa Ashwagandha, una planta que promete múltiples beneficios que se notarán enseguida.
Recientemente hemos descubierto algunos de los suplementos favoritos de grandes celebridades como Victoria Beckham o Kim Kardashian. Entre los más utilizados encontramos el popular vinagre de manzana, el magnesio y el zinc. Sin embargo, poco a poco la Ashwagandha también ha encontrado su lugar dentro del mundo del bienestar, demostrando que puede ser el nuevo superfood favorito de todos los amantes del mundo de la salud, la nutrición y, claro, la belleza.
¿Qué es la Ashwagandha y cuáles son sus beneficios?
Escuchar este nombre, que poco a poco comienza a volverse más común, puede provocar muchas dudas e incertidumbres. Se trata de una hierba que científicamente se conoce como ginseng indio y que se ha utilizado en la medicina tradicional india por muchos miles de años. Considerada como una hierba sagrada por la cultura, esta planta era utilizada para atender diferentes afecciones físicas y mentales. Con el paso de los años la tradición fue rescatadas nuevamente para aprovechar al máximo todos los beneficios que este suplemento ofrece.
Como todo suplemento, es necesario acudir con un especialista para conocer de qué manera va a actuar en cada organismo y prevenir cualquier tipo de efecto adverso. Sin embargo, aquellos que lo han probado de la mano de un seguimiento clínico, han descubierto sus maravillosos beneficios para mantener la energía y el balance en el día a día. Y es que uno de los principales efectos que han hecho de este suplemento un hit es el control y reducción del estrés. Sumado a esto, se han hecho diversos estudios para encontrar que el consumo de este suplemento también puede ayudar a mejorar la calidad de sueño de aquellas personas a las que les cuesta conciliar el sueño de manera óptima.
Adicionalmente se han encontrado algunas propiedades antioxidantes en esta hierba, lo que la vuelven también un gran aliado para fortalecer el sistema inmunológico. Este poder antioxidante también podrá verse reflejado en la piel o el cabello. El incremento de energía y la agilidad cerebral son dos factores que también se suman a la gran lista de efectos positivos que puede llegar a tener la Ashwagandha.
¿Cómo se consume la Ashwagandha?
El mundo de los suplementos es muy grande y, por lo mismo, existen diferentes maneras de ingerirlos para aprovecharlos al máximo. Cada persona necesitará diferentes especificaciones dependiendo de su estilo de vida, antecedentes clínicos y recomendaciones médicas. Sin embargo, existen dos principales maneras en las que las personas podrán aprovechar al máximo esta planta. En primer lugar tenemos la Ashwagandha en polvo que suele ser la forma más óptima de aprovechar este suplemento. En este formato se puede diluir en agua, en té o en licuados para integrarlo en los alimentos.
Sin embargo, para aquellos que no son tan fanáticos de consumir los suplementos en polvo, hoy en día también existen versiones en cápsulas que podrás tomar con facilidad a lo largo del día.