A los 18 años, Paulina Chávez hizo un viaje familiar a México que le cambiaría la vida. Lo que empezó como una escapada de cumpleaños, se transformó en una experiencia sensorial de sabores, colores y energía que la hizo enamorarse de la ciudad. Se fue sabiendo que volvería.
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Hoy, a los 22, la actriz méxico-americana está de vuelta, pero con un nuevo propósito. Caminando por esas mismas calles junto a su mamá, no solo revive un recuerdo especial sino que regresa como una estrella en ascenso de Hollywood promocionando Alexander y un viaje terrible, horrible, malo, muy malo. En la película, actúa junto a una de sus ídolos de siempre: Eva Longoria.
Longoria, quien también es productora ejecutiva del filme, tuvo un papel clave en dar forma a la visión del proyecto y en impulsar nuevos talentos, especialmente a Chávez, ya que está llamando la atención en toda la industria. Con un papel revelación en Landman, compartiendo pantalla con Billy Bob Thornton, Jon Hamm y Demi Moore, Paulina demuestra que es una artista a seguir, el tipo de talento que Eva busca respaldar.
Y esto apenas comienza. Con Landman ya confirmada para una segunda temporada y más proyectos en puerta, Chávez está construyendo una carrera sólida y con propósito. Inspirada por generaciones de latinas poderosas, está creando su propio camino.
Paulina no quiere ser una más del montón. Quiere liderar con ese talento, orgullo y una identidad clara que tanto la caracteriza. No solo forma parte del futuro de Hollywood, ¡ella es el futuro!
Durante su estancia en Ciudad de México, compartió junto a ¡HOLA! una sesión de fotos exclusiva. Entre flashes y poses para la cámara, reflexionó sobre su tránsito en la ‘Meca del cine’, sus metas y lo que significa representar a las jóvenes latinas dentro y fuera de la pantalla.
Celebración latina junto a Eva Longoria
Hablar de su experiencia filmando Alexander y un viaje terrible, horrible, malo, muy malo le ilumina la sonrisa. Describe al elenco y al equipo como una familia unida.
Conseguir el papel fue una mezcla de emoción y destino. Admiradora del director Marvin Lemus por su trabajo en Gente-fied, Paulina se entregó al proceso de audición. La oportunidad cobró aún más valor cuando supo que Eva Longoria formaba parte del proyecto.
La película, aunque llena de risas y aventuras, también es una carta de amor a la herencia latina y a la identidad bicultural, muy ligada a la infancia de Paulina entre El Paso y San Antonio.
“Lo que ves en pantalla refleja lo divertido que fue filmarla. Nos divertimos muchísimo. Marvin Lemus, nuestro director, es increíble, y nos hizo sentir muy bienvenidos. Hacíamos ejercicios de respiración entre tomas, improvisaciones... fue como estar con la familia, creando algo hermoso y riéndonos juntos. Realmente logramos algo único”.
Conexión con sus raíces
Aunque nació en Los Ángeles, Paulina creció entre México y Estados Unidos, lugares clave en la historia de su familia. “Mi papá también nació en El Paso y creció en Juárez”, cuenta. “Pero somos de Zacatecas y Durango”. Ese sentido de pertenencia también se refleja en la película, donde Val y Frank hacen un viaje para conectar a sus hijos con sus raíces.
Para la joven actriz, esos viajes no eran ficción, eran parte de su realidad. Su infancia estuvo llena de largos recorridos debido a sus actividades y visitas familiares. “Texas es tan grande… Eva y yo siempre bromeamos que todo es un road trip en Texas. Viajábamos a El Paso unas ocho horas. Mi mamá me llevaba a clases de actuación desde San Antonio a Dallas, cinco horas. Todo era carretera”.
La casa siempre era un caos pero llena de amor y lo que vemos en la película le resultó muy familiar. “Fuimos a Florida una vez, a Puerto Peñasco. Mi mamá y yo manejamos a L.A. desde San Antonio. Son viajes larguísimos… digo que nunca más lo haré, pero seguro pasará otra vez [ríe]. Me encantan los road trips.”
La espiritualidad también es parte de su vida y de la cinta. Abraza tradiciones como el mal de ojo y comparte historias sobre creencias ancestrales. Desde curanderas hasta cristales y sahumerios, son prácticas que la conectan con su historia. “Siempre traigo mi mal de ojo. En las sesiones de fotos siempre lo tengo, porque no quiero energías negativas. Mi mamá dice: ‘Te lo pongo en la ropa interior para que no se vea’, pero yo le digo que lo voy a usar visible, porque estoy representando”.
Interpretando a mujeres fuertes
Paulina ha interpretado a mujeres latinas, fuertes y positivas, algo que la llena de orgullo. Lejos de sentirse encasillada, ve esas oportunidades como empoderadoras. En The Expanding Universe of Ashley Garcia, dio vida a una prodigio de la robótica, rompiendo estereotipos y ampliando la representación.
“Por suerte, los papeles que me han tocado han sido de latinas poderosas… chingonas. Eva Longoria fue la directora de Ashley Garcia, que era sobre una ingeniera de robótica de 15 años, tipo Doogie Hauser. Son personajes fuera de lo común”, dice.
Para ella, Alexander... encuentra el equilibrio: celebra la cultura latina sin convertirla en su único enfoque. “Es una familia que resulta ser latina, y creo que todos van a conectar con la película, sean latinos o no. Los temas son universales: familia, identidad, humor”.
Derribando barreras
La representación es un tema personal para Paulina. De niña, casi no se veía reflejada en la televisión en inglés. “De chica, no me veía en la tele, y mucho menos en roles positivos. Ver a Selena Gomez o a Eva Longoria fue muy impactante para mí. Queremos ver más de nuestras caras en pantalla y también detrás de cámara. Queremos abrir puertas y mantenerlas abiertas para quienes vienen detrás. Es clave”.
Su meta es seguir derribando barreras y dejar el camino abierto para las nuevas generaciones. Tiene claro que no solo se trata de abrir la puerta, sino de mantenerla abierta.
Un momento especial
Paulina recuerda con cariño su primera experiencia con Longoria en Ashley Garcia, donde Eva hizo una aparición especial como porrista de los Cowboys. “Estaba con todo el outfit… se veía increíble”.
Ahora, compartir pantalla como coestrellas fue un cierre perfecto para su historia. Su conexión, construida a lo largo de los años, se fortaleció en el set. “Ella es increíble. Es comediante, y trabajar con ella y hacer comedia juntas fue un deleite. Antes de filmar íbamos a entrenar juntas todos los días, eso nos unió mucho. Fue divertidísimo. ¡Quiero trabajar con ella otra vez!”
Sueña en grande
Con la segunda temporada de Landman en marcha y nuevos proyectos en desarrollo, Paulina está ampliando su camino profesional. “Estoy trabajando con un equipo hermoso de mujeres en Texas… estoy emocionada por lo que viene”. Y agrega: “Voy a empezar a grabar la temporada 2 de Landman para Paramount+, el rodaje empieza pronto…”
Su actuación como Ariana ha sido aclamada por la crítica. CBR destacó cómo capturó “las conexiones humanas frente al duelo”, y The GATE la calificó de “fina” y conmovedora. Paulina quiere dar el salto detrás de cámara, con la esperanza de aprender de Longoria como directora. “Quiero contar historias auténticas,” afirma. También sueña con interpretar a figuras que admira, como Joan Baez. “Es increíble… ha hecho tanto por la comunidad. Me encantaría contar su historia.”
Créditos:
Chief Content Officer ¡HOLA! Américas: Nagidmy Marquez Acosta
Producción: Chiara Primatesta, Editora de Moda, Belleza y Estilo de Vida, ¡HOLA! Américas,
y Lili Delgado, Editora de Estilo de Vida, ¡HOLA! Américas
Fotografía: Izack Morales
Asistente de Fotografía: José Luis Hernández
Video: Terranova Studios
Entrevista con Paulina Chávez: Alex Ocaña
Edición: Andrea Perez, Deputy Editor, ¡HOLA! U.S.
Asistente de Moda en Set: Maria Paula Zavala
Editora de redes sociales: Caterina Zanelli
Editor de video: Daniel Neira