Las uñas han dejado de ser un pendiente más en la lista de quehaceres de las mujeres para convertirse en el accesorio por excelencia para lucir sofisticada y creativa a dondequiera que vayas. Y es que mientras algunos accesorios, como la joyería o los bolsos vienen y van a lo largo del día, la manicura permanece con nosotros todo el día a todas horas. Por eso es que las gurús del mundo de la belleza se encuentran en una constante búsqueda por encontrar aquellas tendencias y técnicas que mejorarán tus manos al 100%. Aquí es donde la manicura rusa ha obtenido popularidad entre las expertas.
Hablar de uñas y manicure es más complejo de lo que parece. No todo se trata sobre el color que elegimos o la longitud de las mismas pues, detrás de una visita al salón existen también productos para hidratar, tratamientos para mejorar el crecimiento, técnicas para evitar el quiebre y un sinfín de opciones para que las uñas se fortalezcan. Porque así como nuestro cutis y nuestra melena necesitan de un acompañamiento diario especializado, nuestra manicura también.
¿Qué es la manicura rusa?
Si eres nuevo en el mundo de las uñas, posiblemente no estés familiarizado con las diferentes técnicas de aplicación de las mismas. Una de las favoritas y más buscadas es la manicura brasileña, la cual pone todo su enfoque en la hidratación y nutrición de las uñas. En ésta, la manicurista aplicará diferentes esencias en sus manos, con ayuda de guantes, para fortalecer las uñas.
A diferencia de este estilo brasileño, surge una nueva técnica que ha inundado las redes sociales y a las amantes de la manicura. Se trata de la manicura rusa la cual ha recibido opiniones divididas entre aquellas que quieren priorizar un cuidado holístico de la uña y aquellas que prefieren inclinarse por una firmeza en el esmalte y una larga duración. Para esta técnica se suele preparar la uña con ayuda de un aparato eléctrico, conocido como torno, para limar la uña y el esmalte previamente aplicado.
Gracias a esta técnica, se evita el uso excesivo de acetona para retirar los restos de color. Recordemos que la acetona, a pesar de ser muy efectiva, puede tener un efecto de irritación en la piel o en la cutícula por lo que evitarla puede ser una gran idea. Otro de los grandes diferenciadores de esta técnica es que cortan la cutícula -a pesar de que muchas personas aseguran que no debería hacerse. Sin embargo, lo logran con mucho cuidado apoyándose del torno para levantar la cutícula y así, poder realizar un corte más limpio con ayuda de alicates. Además de que esta práctica suele ser en seco -con lo cual se consigue un trabajo más preciso-, a diferencia de lo que estamos acostumbrados con el manicure tradicional en agua.
La ventaja de implementar la técnica de la manicura rusa es que, al preparar con tanto cuidado la uña, es mucho más probable que el esmalte se adhiera y tenga una mayor duración. Sin embargo, siempre se recomienda acudir con expertos entrenados y capacitados para evitar cualquier tipo de daño en tu uña.