La imagen más frágil de la princesa Mette‑Marit en el Día Nacional: oxígeno, pausas y un fuerte episodio de tos


Una jornada exigente para la esposa del príncipe Haakon que puso de relieve su delicado estado de salud


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Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
Actualizado 17 de mayo de 2026 a las 13:30 CEST

La princesa Mette‑Marit de Noruega ha protagonizado este 17 de mayo una de las imágenes más comentadas de la Fiesta Nacional del país, una jornada que tradicionalmente reúne a la Familia Real primero en Skaugum, donde los príncipes herederos reciben a la procesión escolar —este año sin la presencia de Ingrid Alexandra—, y después en el balcón del Palacio Real de Oslo. Según la prensa noruega, la aparición de la princesa ha sido “visiblemente frágil”, marcada por la dependencia de oxígeno y por la necesidad de sentarse en varios momentos para evitar el agotamiento. Su esfuerzo por participar en una fecha tan señalada ha sido evidente desde el primer instante.

Haakon y Mette-Marit de Noruega y el príncipe Sverre Magnus saludaron al tren de los niños fuera de Skaugum© La pareja del príncipe heredero y el príncipe Sverre Magnus saludaron al tren de los niños fuera de Skaugum
Haakon y Mette-Marit de Noruega y el príncipe Sverre Magnus saludaron al tren de los niños fuera de Skaugum
Mette-Marit ha reaparecido en la Fiesta Nacional de Noruega con su cánula respiratoria© GTRES
Mette-Marit ha reaparecido en la Fiesta Nacional de Noruega con su cánula nasal

Mette‑Marit apareció a las puertas de su residencia en Skaugum con una cánula nasal perfectamente visible y un pequeño equipo de oxígeno, un dispositivo que en los últimos tiempos la acompaña en la mayoría de sus desplazamientos. Días atrás, la princesa había sido fotografiada con el mismo equipo durante una visita a la prisión de Oslo para ver a su hijo Marius, una imagen que ya había generado preocupación en el país. Por eso, más que el respirador, lo que hoy ha llamado la atención ha sido el esfuerzo físico que la princesa ha realizado para no faltar a una de las festividades más importantes del país nórdico.

La princesa necesitó sentarse para sobrellevar el acto en Skaugum© GTRES
La princesa necesitó sentarse para sobrellevar el acto en Skaugum
La princesa Mette Marit necesitó una silla para descansar© GTRES
La princesa Mette Marit necesitó una silla para descansar

Durante el tradicional saludo a los escolares en Skaugum, Mette‑Marit necesitó de una silla situada discretamente a un lado del acceso principal. Según la prensa local, esta previsión formaba parte del plan médico establecido para la intensa jornada que le esperaba a la princesa. Así, durante la procesión infantil a las puertas de la residencia familiar, la esposa de Haakon de Noruega tuvo que alternar momentos de pie con pausas sentada, “respirando con dificultad visible” según informa Dagbladet. Al cabo de un rato tuvo que interrumpir los saludos. Según TV 2, ya se había advertido de que esto podría ocurrir.

Mette Marit tuvo que ajustarse el respirador que lleva desde hace meses© GTRES
Mette Marit tuvo que ajustarse la cánula nasal que lleva desde hace meses

El príncipe Haakon permaneció a su lado, atento a cualquier gesto de incomodidad o indicio de fatiga. En varios momentos se vio a la princesa ajustándose la cánula nasal, que le suministra oxígeno adicional, y tuvo que hacer frente a un ataque de tos que trató de solventar con discreción. La escena fue una muestra visible de la dificultad respiratoria que padece la princesa, cuyo estado de salud es delicado.

La princesa tuvo algunos problemas con un ataque de tos© GTRES
La princesa tuvo algunos problemas con un ataque de tos
La tos puso en un aprieto a la princesa Mette-Marit© GTRES
La tos puso en un aprieto a la princesa Mette-Marit

También llamó la atención que Mette-Marit no luciera el tradicional bunad, como hace cada 17 de mayo según dicta la tradición. Y tiene una explicación médica: la Casa Real confirmó que este año no podría vestir ninguno de sus trajes regionales —habitualmente el de Aust‑Agder o el de Rogaland— por recomendación facultativa. En su lugar, la princesa optó por un abrigo y eso que las temperaturas en Oslo eran ideales para lucir el traje tradiconal que sí llevaban el príncipe Haakon y su hijo, el príncipe Sverre Magnus.

Mette-Marit se agarra a su esposo mientras disfrutan del desfile escolar© GTRES
Mette-Marit se agarra a su esposo mientras disfrutan del desfile escolar

El gesto de Sverre Magnus con su madre en el Palacio Real

Durante el saludo desde el balcón del Palacio Real de Oslo, la princesa llevaba consigo el respirador portátil, conectado a la cánula nasal que utilizó durante toda la jornada. Según NRK, fue el príncipe Sverre Magnus quien subió el dispositivo al balcón para colocarlo a su lado, del mismo modo que había hecho horas antes en Skaugum. Tanto la cánula como el respirador le proporcionan oxígeno indispensable para manejar los efectos de su enfermedad pulmonar. 

La familia real noruega saludando desde el balcón del Palacio Real de Oslo© @detnorskekongehus
La familia real noruega saludando desde el balcón del Palacio Real de Oslo

En el balcón se había dispuesto también una silla para que la princesa pudiera descansar entre saludo y saludo, una previsión que compartieron igualmente el rey Harald y la reina Sonja. Este año, 120 escuelas de Oslo desfilaron frente al Palacio, lo que prolongó la ceremonia durante más de una hora. Mette‑Marit tuvo que interrumpir el saludo y retirarse discretamente al interior del Palacio para descansar, tal como informa el medio Aftenposten.

Hay que recordar que la princesa Mette‑Marit padece fibrosis pulmonar crónica, un diagnóstico que la Casa Real hizo público en 2018 y que calificó como una enfermedad “limitante”, obligándola a reducir su agenda oficial y a utilizar, desde hace unos meses, una cánula nasal. Un recordatorio visible de su enfermedad crónica que hoy, el Día Nacional de Noruega, se ha hecho más presente que nunca.