Ingrid de Noruega acaba de completar su formación militar, pasando a la historia como el primer miembro de la realeza que solicita prolongar su entrenamiento, y está a punto de revelar su futuro académico. Mientras la hija de los príncipes herederos, Haakon y Mette-Marit, debutará en una visita de Estado única, ya que por primera vez estarán al frente de un acto de la máxima relevancia institucional las tres generaciones, con el rey Harald a la cabeza. El momento elegido para este nuevo paso oficial es el viaje que realizará el presidente de Islandia a Noruega este próximo 8 de abril, cuando será recibido por la casa real con una ceremonia de bienvenida, el almuerzo oficial y una posterior cena de gala. Medios del país apuntan a que con esta elección se cierra un ciclo, puesto que fue precisamente Islandia el primer destino oficial de la princesa cuando solo era un bebe de cinco meses. Sin embargo, antes de ese viaje institucional, la pequeña princesa, que ocupa un puesto clave en su dinastía, ya había sido presentada ante toda la realeza, es tres citas de Estado que forman parte de la historia: Dinamarca, España y Jordania.
Hay que recordar que Ingrid de Noruega nació en enero de 2004, un año anormalmente ajetreado para la realeza que se reúne en ocasiones excepcionales: coronaciones, esporádicos jubileos, cumpleaños redondos de soberanos o bodas de Estado. Fue lo que ocurrió durante esa primavera, donde se produjo la casualidad de que la primera línea de la realeza mundial se reuniera hasta en tres ocasiones en menos de un mes en los enlaces de tres príncipes herederos, Federico de Dinamarca, Felipe de España (entonces príncipe de Asturias) y Hamzah de Jordania. Como príncipe heredero, Haakon de Noruega, no podía faltar y también se llevó a su hija, que no había cumplido los cinco meses, pero que como futura reina había tenido de padrinos a Federico de Dinamarca y el propio rey Felipe VI.
En ese momento la expectación era máxima. Tanto en Copenhague como en Madrid, Haakon y Mette Marit desembarcaron con el maxi-cosi con la pequeña Ingrid, al que por su puesto solo vimos en los traslados del aeropuerto y no en las grandes citas. Como curiosidad hay que señalar que tanto la princesa Amalia como su primo, el conde Claus Casimir, también llegaron a Madrid en un maxi-cosi para estar, aunque sin enterarse, en la primera boda de Estado que se celebraba en España desde hacía prácticamente un siglo. Representantes de 38 Casas Reales, 15 jefes de Estado y presidentes de Gobierno, primeros ministros, representantes del mundo de la cultura y el deporte, en total, 1.200 invitados
Tres semanas, tres países y tres bodas
Después de los actos de Madrid, la cena de gala en el Palacio Real y la boda en la catedral de la Almudena, la atención, sobre todo para los medios españoles, se trasladó a Jordania, ya que era el primer destino fue de España de la luna de miel de los entonces príncipes de Asturias. El motivo del desplazamiento de don Felipe y doña Letizia era la boda de otro príncipe heredero, Hamzah, hijo mayor del desaparecido rey Hussein y la Reina Noor, que entonces era el príncipe heredero, y por eso su enlace estuvo revestido de la máxima relevancia institucional. Sin embargo, solo seis meses después de su brillante boda fue despojado de su condición de heredero del rey Abdalá, que nombró a su primogénito, el actual heredero príncipe Hussein. Hay que recordar el príncipe Hamza en el 2021 fue acusado de instigar un intento de golpe de Estado contra su hermano.
La princesa Ingrid también viajó a Jordania, ya que, tal y como contó su padre, era una "cuestión de logística". De allí regresaron a Oslo y en cuestión de días pusieron rumbo a Islandia en viaje oficial. Es por esto que su paso por Reikiavik se recuerda como su primer viaje oficial, sin embargo, antes de eso ya había estado en estas citas históricas.
Ahora la princesa Ingrid se prepara para una nueva primera vez: ejercer de anfitriona, con su abuelo, el rey Harald, y su padre, el príncipe Haakon, en una cita de Estado. Con esta ocasión, la futura heredera da un paso más en su formación destacándose como figura central en el marco de las responsabilidades reales, sobre todo teniendo en cuenta la disminución en la agenda oficial de su madre por motivos de salud.