El rey Carlos y la reina Camila viajarán a Italia este lunes 7 de abril, para emprender su primera visita de Estado desde que el monarca tuviera que pasar por el hospital recientemente por los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer.
Durante su estancia en el país transalpino, el matrimonio 'royal' celebrará su 20º aniversario de boda y, si bien esto es algo que suelen festejarlo en privado, este año será en un evento público. Se ha confirmado que el miércoles 9 de abril, fecha de la conmemoración, Carlos y Camila asistirán en Roma a una cena de gala ofrecida por el presidente Sergio Mattarella en el palacio de Quirinal.
Otros momentos destacados del viaje serán la cooperación en materia de defensa entre el Reino Unido e Italia, marcada por un vuelo conjunto sobre la capital del equipo acrobático de la Fuerza Aérea Italiana, Frecce Tricolori, y de los Red Arrows de la RAF.
En un principio, la pareja tenía previsto tener una audiencia con el Papa Francisco en El Vaticano durante la visita, pero esta se canceló finalmente porque el pontífice continúa recuperándose de una neumonía bilateral después de haber pasado 37 días hospitalizado.
Un comunicado del Palacio de Buckingham confirmó la noticia, mientras que el equipo médico del líder religioso señaló que este debía acometer "un período prolongado de descanso". Además, la nota de prensa añadió que "sus Majestades envían al Papa sus mejores deseos para su convalecencia y esperan visitarlo en la Santa Sede" una vez se encuentre plenamente bien de salud.
La boda de Carlos y Camila
El entonces príncipe de Gales finalmente se casó con Camilla Parker Bowles el 9 de abril de 2005 en una ceremonia civil en el Windsor Guildhall. En aquel momento, Carlos y Camila tuvieron que posponer su boda 24 horas para que el heredero al trono británico pudiera asistir al funeral del Papa Juan Pablo II (quien había fallecido el 2 de abril de aquel año).
El discreto enlace de la pareja incluyó una misa en el Castillo de Windsor, a la que asistieron la difunta Isabel II y su marido, el duque de Edimburgo, así como otros miembros de la Familia Real. En el día del 'sí, quiero', Camilla lució dos conjuntos, ambos creados por las diseñadoras londinenses Antonia Robinson y Anna Valentine.
El primer look consistió en un vestido color crema hasta la rodilla y un sombrero de plumas de Philip Treacy. Después, la novia se puso un abrigo largo bordado en azul pálido y dorado sobre un traje de gasa a juego, y lo complementó con un penacho en el pelo.