Hemos pasado de no saber nada de Meghan Markle a recibir un flujo constante de fotos, videos, recetas y consejos. La duquesa de Sussex ha elegido este 2025 para poner en marcha una marca personal que crece por días: lo que empezó como un blog sobre estilo de vida se ha convertido en una serie documental que ya prepara su segunda temporada con Netflix y una nueva marca comercial, As ever, que incluye desde tarros de mermelada hasta masa para crepes. Mientras, la duquesa de Sussex ha concedido entrevistas, hecho apariciones con sus fans y lanzado su tienda digital para recomendar sus productos favoritos, una forma más de monetizar su influencia y su capacidad para agotar todo lo que toca. Hace unas horas abrió al público la venta de sus productos y supuestamente se agotaron en cuestión de minutos, un lanzamiento que ella misma calentó a través de sus redes sociales, incluyendo en el vídeo a su madre, la siempre discreta Doria Ragland, y a su hija, la princesa Lilibet.
Los problemas crecen para Harry, pero Meghan no se desvía del camino trazado
Mientras los problemas rodean al príncipe Harry, a cuenta del inminente juicio que tiene en el Reino Unido por la demanda en cuanto a la seguridad de su familia en suelo británico y del desmoronamiento de su fundación benéfica, Sentebale, Meghan Markle sigue con la ruta trazada para transformar su imagen pública en un negocio rentable. Para impulsar la primera venta de sus productos ha presentado una nueva receta llamada Chantilly Lily, en honor a su hija de tres años, la princesa Lilibet, la Windsor más desconocida, ya que desde hace años solo la muestran de espaldas, pero que sí tiene presencia en esta nueva andadura profesional. En un video publicado en Instagram, la duquesa de Sussex, de 43 años, mostró el proceso de preparación desde la que sí parece ser la cocina de su casa en Montecito, California. Durante el video, estuvo acompañada por su madre, Doria Ragland, quien probó el postre y ofreció comentarios en un tono relajado y familiar.
El video muestra a Meghan observando con expectación cómo su madre, de 68 años, prueba el postre. "Una vez que llegues al final, prueba todo el plátano", le dice Meghan a Doria con una sonrisa. Su madre juzga con paciencia la nueva preparación y, en un intercambio distendido entre madre e hija, se reserva su opinión: "Te lo diré cuando termine". Un comentario que provoca la risa de los presentes. Hay que recordar que las apariciones de Doria Ragland son medidas y cuando lo hace es una mujer que huye de todo protagonismo y conflicto. Sin olvidar que es el máximo apoyo familiar con el que cuentan los duques de Sussex, que han cortado lazos a un lado y otro del atlántico.
'Necesito trabajar y me encanta trabajar'
Como parte de este elaborado plan para rentabilizar su influencia, Meghan Markle ha utilizado su conexión con medios como The New York Times para construir una narrativa que refuerce su marca personal. No hay que olvidar que fue ese mismo medio, uno de los periódicos más influyentes y respetado nivel mundial y un líder en la industria del periodismo con más de un centenar de premios Pulitzer, en el que la duquesa reveló en primera persona su aborto espontáneo, un gesto con el que rompió el silencio sobre determinados aspectos de la salud reproductiva.
¿Éxito de ventas o estrategia de marketing?
Ahora, en el 2025, ha sido la periodista gastronómica Julia Moskin ha visitado su hogar en Montecito para explorar su nuevo proyecto, As Ever, y abordar las críticas que ha recibido su programa de cocina y estilo de vida. El citado medio quería saber los motivos que le habían llevado a esta nueva exposición pública, teniendo en cuenta que las críticas han sido una constante en sus últimos años de vida, y Meghan fue clara: "Necesito trabajar y me encanta trabajar". Una frase tan sencilla como realista, ya que aunque los duques de Sussex tengan una vida privilegiada, esa vida hay que mantenerla, ya que desde el 2020 no cuenta con los ingresos de la Casa Real británica, aunque también es una manera de reivindicar su derecho a construir una carrera profesional independiente, alejándose de las expectativas tradicionales asociadas a la realeza o su anterior rol público.
'Últimamente, todo el mundo está alterado...'
Si algo ha demostrado Meghan, que ha recorrido un largo camino desde esas entrevistas del 2019 en las que contenía las lágrimas, es que es una persona resiliente frente a las críticas, aunque en la entrevista quedó claro que es algo que le enfada. Doria Ragland, en cambio, supo zanjar el asunto con la misma maestría que lleva demostrando desde el 2018, cuando aterrizó en el Castillo de Windsor como una rara avis para la boda de su hija. "Últimamente, todo el mundo está alterado...", dijo la madre de Meghan demostrando bastante astucia para esquivar cualquier polémica. Es evidente que Doria Ragland es el gran apoyo de los Sussex, pero de una forma tan orgánica y natural que nunca genera controversia.
'Se agotaron en menos de una hora y no tengo palabras para agradecerles'
Entre una cosa y otra, una serie documental con Netflix (socio pasivo en su empresa), entrevistas cuidadosamente seleccionadas y una presencia activa en redes sociales, el lanzamiento de los productos de Meghan Markle parece que ha sido un éxito. "Puede que nuestros estantes estén vacíos, ¡pero mi corazón está lleno! Se agotaron en menos de una hora y no tengo palabras para agradecerles... por celebrar, comprar, compartir y creer", escribió Meghan en sus redes para comunicar el éxito de su lanzamiento. No ha faltado quien opine que esto también formaba parte del plan, es decir, que se lanzó a la venta un lote relativamente pequeño de productos para que se agotaran rápido y así reforzar la percepción de popularidad y éxito de la marca. No hay que olvidar que Meghan no está vendiendo mermeladas, lo que ella quiere vender es un estilo de vida.