Esta semana, se ha conocido la noticia de que el príncipe Harry había tomado la decisión de apartarse de la organización Sentebale, creada en 2006 para ayudar a los niños huérfanos del sur de África enfermos de sida a salir de la pobreza. Una labor filantrópica con la que el duque de Sussex buscaba continuar con el legado solidario de su madre, la siempre recordada princesa de Gales, y uno de sus proyectos vitales más importantes junto a los Juegos Invictus, la competición deportiva internacional creada en 2014 por el príncipe Harry con el objetivo de apoyar la recuperación y rehabilitación de militares y veteranos heridos en combate.
Como otros muchos de los pasos del príncipe Harry, esta retirada ha estado salpicada por la polémica, puesto que su marcha se debe a una disputa dentro del seno de la organización. ”La relación entre los administradores de la organización benéfica y la presidenta del consejo se rompió sin posibilidad de reconciliación, creando una situación insostenible. Lo que ha ocurrido es impensable y nos sorprende tener que hacer esto”, rezaba la nota de prensa emitida para dar a conocer la noticia. El duque de Sussex y el príncipe Seeiso de Lesoto, el otro socio fundador, han dejado su cargo para mostrar su apoyo a la junta directiva. “Con gran pesar hemos renunciado a nuestras funciones como patronos hasta nuevo aviso”.
Ahora, ha sido la presidenta de la asociación, la abogada de origen zimbabuense Sophie Chandauka, quién ha decidido dar su versión de los hechos con unas declaraciones en exclusiva al diario británico The Financial Times. En este medio de comunicación la letrada ha asegurado que los problemas surgieron a raíz de un malentendido relacionado con Meghan Markle. Concretamente, los hechos se remontan a abril de 2024, cuando Sophie rechazó una solicitud del equipo de los duques de Sussex para defender públicamente a la que fuese protagonista de Suits después de que la prensa hablase de manera negativa de ella. Para Chandauka, acceder a dicha petición suponía sentar un precedente que convertiría a Sentebale en una extensión de la oficina de relaciones públicas de los duques de Sussex.
De la misma manera, la letrada ha mencionado que la opinión pública sobre el príncipe Harry tras su traslado a Estados Unidos y la publicación de En la sombra, su explosivo libro de memorias, también había afectado negativamente el trabajo de Sentebale y su capacidad para diversificarse y contratar a personal cualificado de alto nivel: “Cuando empiezas a entrevistar a alguien se hacen preguntas sobre los mensajes contradictorios de su patrono”.
La versión de la junta directiva es bastante diferente y fuentes cercanas a ella han afirmado que “la disputa no tiene nada que ver con tensiones personales”, e, incluso, se había puesto en entredicho el trabajo de Sophie como presidenta debido a “la falta de confianza en ella como líder”. Cabe recordar que Chandauka fue nombrada presidenta el pasado verano. Cuando los fideicomisarios pidieron su renuncia, ella demandó a la institución acusando a la junta de “débil gestión ejecutiva, abuso de poder, intimidación, acoso, misoginia y la misogynie (discriminación contra las mujeres negras).