La princesa Diana estuvo muy presente en el viaje oficial a Japón de cuatro días del príncipe Guillermo. El Duque de Cambridge comenzó este jueves su visita recordando a su madre durante una visita al cementerio de Guerra de la Commonwealth británica Yokohama en el país del Sol naciente. Una foto enmarcada de la que fuera Princesa de Gales depositando hace 20 años una ofrenda floral en el mismo cementerio acompañaba al libro de condolencias que el Príncipe se detuvo a mirar mientras firmaba su nombre.
A continuación, el duque de Cambridge, fue recibido por el emperador Akihito y la emperatriz Michiko en el palacio imperial de la capital nipona, donde mantuvieron un almuerzo.
En la tercera jornada de su viaje a Japón, duurante una visita a los estudios de la cadena pública nipona NHK, el hijo del príncipe Carlos de Inglaterra mostró su lado más divertido accediendose a ponerse un casco dorado, una túnica roja y portar una réplica de una espada convirtiéndose en un auténtico samurái para recorrer las instalaciones del rodaje de la histórica serie japonesa Taiga, que lleva en antena 54 temporadas. Durante el recorrido por los estudios, Guillermo estuvo acompañado por el embajador británico en Japón, Tim Hitchens, que se sometió a un sesión de peluquería para caracterizarse como un guerrero japonés del siglo XVII. Al verle con la peluca y el maquillaje, el Príncipe aseguró entre risas que si su hermano Harry le viera así se reiría de él "toda la vida".
No es el único traje "original" que Guillermo ha vestido durante su visita a Japón. Ese mismo día el Príncipe visitaba junto al primer ministro nipón, Shinzo Abe, la prefectura de Fukushima, azotada por el terremoto de 2011 y una posterior crisis nuclear, y posó junto a él vistiendo un 'yukata', tradicional vestimenta japonesa más ligera que el kimono. El Príncipe y el primer ministro nipón participaron además en la ceremonia de plantación de un árbol como gesto de deseo para la pronta recuperación de esta castigada zona de Japón, informó la agencia local Kyodo, y Guillermo acudió a un centro de recreo de la localidad de Motomiyae donde interactuó con los niños de la zona que acuden allí para jugar.
Durante la última jornada de su viaje de cuatro días, el príncipe Guillermo se reunió con supervivientes del terremoto y del tsunami de marzo de 2011 durante su visita a la prefectura de Miyagi. El duque de Cambridge visitó la ciudad costera de Ishinomaki, donde murieron o desaparecieron más de 5.000 personas y 29.000 perdieron sus casas, y escuchó de cerca cómo sus habitantes han hecho frente al desastre natural, según publican los medios locales. Guillermo mostró su empatía en un un encuentro con una pareja cuyos sus hijos fallecieron en la tragedia, explicándoles que él también había perdido a alguien querido, en referencia a la muerte de su madre en un accidente de coche en París en 1997. La pareja, emocionada, le entregó unos regalos hechos con madera de los escombros dejados por el tsunami y un roble para su familia.
Durante una vista al diario local Ishinomaki Hibi Shimbun, el Príncipe pudo ver una muestra de los periódicos escritos a mano después de la tragedia del 11 de marzo de 2011. En un día lluvioso, Guillermo depositó una ofrenda floral en recuerdo de los víctimas en un parque situado en una colina desde la que observó la bahía de Ishinomaki y otras zonas gravemente afectadas. Allí unas niñas le entregaron unos origami (figuras de papel hechas a mano) realizados por evacuados que todavía viven en casas temporales y le explicaron que son un símbolo de esperanza. Según relataron las propias niñas a la cadena pública NHK, Guillermo les dio la gracias en japonés y les dijo que se los llevaría como "souvenir" a su hijo, el príncipe George.
Después de esta primera visita de cuatro días a Japón, el Príncipe parte este domingo a China para continuar su gira por Asia.