Más allá de su amistad con nuestra Familia Real, la relación de Guillermo y Máxima con España es de alto nivel. Se enamoraron en la Feria de Abril y van y vienen con frecuencia, aunque las visitas que han quedado señaladas hasta ahora han sido solo las oficiales, excluyendo la que realizaron con sus hijas en 2019. Un viaje mágico en el que se vistieron con trajes de flamenca y pasearon en calesa por el recinto ferial para celebrar el vigésimo aniversario del primer encuentro de sus padres.
Desde entonces, ni una fotografía de sus viajes… hasta ahora. Máxima y Amalia aparecían por sorpresa en el centro de Madrid, pudiendo seguir las cámaras sus pasos. La Reina de los Países Bajos y la heredera al trono, una madre y su hija, en la escapada perfecta. Pasearon por el centro de la ciudad con ‘Mambo’, el labradoodle de la princesa de Orange; almorzaron en una terraza, y se fueron de compras intentando pasar inadvertidas. Y casi lo consiguieron.
Pasearon por el centro de la ciudad con ‘Mambo’, el labradoodle de la princesa de Orange; almorzaron en una terraza, y la soberana llamó la atención con su elegante conjunto
Máxima, con un elegante estilismo en verde, que combinó con un gorro de lana gris y gafas de sol. Y Amalia, con blusa estampada, pantalones a juego con los de la Reina y abrigo blanco combinado con sus deportivas. Las dos, entre confidencias, días antes de que la princesa, de diecinueve años, asuma un enorme reto.
Del viernes 27 de enero al jueves 9 de febrero, la princesa de Orange visitará con sus padres Bonaire, Aruba y Curaçao antes de continuar a St. Maarten, St. Eustatius y Saba. La gira tiene como objetivo presentarla a la parte caribeña del Reino y se ha planificado “en estrecha consulta” con la Universidad de Ámsterdam, donde cursa Política, Psicología, Derecho y Economía (PPLE), aunque sin haber podido seguir los planes iniciales. La heredera al trono tuvo que abandonar su vivienda de estudiante y regresar al palacio de Huis ten Bosch por seguridad tras recibir graves amenazas que provendrían del crimen organizado, según la prensa local.
Será este el primer gran desafío para la princesa, quien en su presentación a las islas deberá afrontar decenas de actos. Alrededor de sesenta, con lo que ello supone en ropa y complementos. Amalia se enfrenta a la maleta más importante —catorce días frente a las cámaras— y estamos deseando ver qué se ha llevado de España.