La princesa Leonor es una guardiamarina que está cumpliendo en todo como una más, a bordo del buque escuela. Trepa por la escalera a la arboladura del buque, aferra velas, friega suelos, carga sacos, hace guardias con el agua salada batiéndole la cara… Y llega a clase puntual a las ocho de la mañana. Y es, también, una joven de su tiempo a la que le gusta divertirse y disfrutar de la vida. Tiene 19 años y es el momento de hacerlo, aunque en su caso tiene que pagar un extra: es el 'precio' de la Corona.
Interesa todo de su vida. Su formación, sus planes privados y, ahora ya, su vida más personal. Está en edad de tener un primer novio y se lo van a buscar. Su estancia en Brasil marcó de alguna forma esa diferencia, y Leonor, que va rumbo a Montevideo, se llevó a bordo una lección que no va a olvidar. Otro golpe de realidad entre bulos. Habían cruzado el Atlántico, navegado durante 22 días con las velas desplegadas gracias a los vientos alisios favorables, y atracado en Salvador de Bahía el 14 de febrero, con una puntualidad asombrosa. La princesa de Asturias ponía, por primera vez, un pie en tierras americanas, al ritmo de una alegre batucada y con toda la ilusión del mundo por descubrir la ciudad. Había mucha alegría. Por fin iban a tomarse un respiro de cinco días. Tenían que participar en los actos programados, actuar como embajadores, estrechando lazos históricos y culturales, y hacer un recorrido turístico organizado por las autoridades locales, pero también disponían de tiempo libre para hacer sus planes y los 'pillaron'. Se parte del firme deseo de que la princesa viva, con la mayor normalidad, esta etapa como guardiamarina de la Armada. De ahí que no se compartan las rutas que siguen en tierra —también por motivos de seguridad—, pero lo que no se consiguió ni en Cádiz, de donde partió Elcano el 11 de enero, ni en Tenerife, ni en las Palmas de Gran Canaria, donde hicieron escalas, se logró en Brasil. Leonor fue fotografiada mientras disfrutaba, con sus compañeros, de la fiesta Terça da Benção, que se celebra en la antesala de sus famosos carnavales.
Música y ninguna escena de amor
Las imágenes fueron tomadas por fotógrafos brasileños durante la actuación de la banda Olodum, uno de los grupos musicales brasileños más conocidos a nivel internacional, en la Plaça das Artes, en Pelourinho, el barrio histórico (declarado Patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1985) de esta ciudad llena de vida.
Nuestras fuentes niegan rotundamente que se produjera alguna escena cariñosa en la fiesta a la que asistió con sus compañeros y que no es que no hayan salido las imágenes, es que no existe el beso
Y las primeras fotografías (publicadas por @spainsroyals) desencadenaron la noticia bomba en cuestión de horas: habían pillado a la princesa de Asturias besándose con un compañero, y se recogió la información en cientos de titulares.
Queríamos saber, indagamos, contrastamos y descubrimos que no había habido ninguna escena de amor. Nuestras fuentes lo niegan rotundamente. "Es mentira. Ni beso, ni nada". Y también nos cuentan lo que sucedió realmente. "Cuando se dieron cuenta de que les estaban haciendo fotos, sus compañeros se pusieron de espaldas y la rodearon para protegerla… Y a uno de ellos, le tocó enfrentar el foco de frente". Eso fue todo. Tentador —67 jóvenes aspirantes a oficiales y 7 mujeres, entre ellas una princesa—, pero irreal.
En su tiempo libre
Las imágenes que circularon no dicen mucho más que las que publicaron de la heredera cuando estaba en Zaragoza, aunque sí tienen más calidad. En las primeras, casi había que 'adivinarla' bailando en la pista de una discoteca; en estas, llegadas de Brasil, se la ve mejor. Pero en esencia, nos dicen lo mismo. Leonor en su tiempo libre, cuando de verdad se siente 'anónima'. Una chica bailando con otros chicos y chicas, en una ciudad vibrante que se preparaba para vivir el carnaval.
Ajena a rumores y bulos, la heredera al trono afronta con enorme seriedad y responsabilidad su etapa de formación en la Armada
Sabemos que la princesa de Asturias se apunta a los planes de sus compañeros, le apasiona la música y le gusta bailar, y las fotografías difundidas es lo que nos muestran. A una princesa libre, cómoda, con el pelo recogido en una coleta alta y vistiendo un top bordado con escote en pico y shorts de color beis. La hija mayor de los Reyes Felipe y Letizia en un ambiente de gran confianza y camaradería… Y agradecida siempre de que la acompañen y la 'cuiden', porque resulta muy difícil salir a tomarse una cerveza sin que se expongan a salir en la foto.
Grabado a fuego
Y también sabemos que la princesa, al igual que su hermana Sofía, lleva grabado a fuego que tiene que 'marcar' las distancias en público. Aunque solo se trate de amistad. Cualquier gesto cariñoso puede hacerse viral en horas. No importa lo segura que pueda sentirse, ni cuántas personas la protejan, siempre hay un 'ojo' que la ve… y una cámara al acecho. Las escenas de amor, o sencillamente de cariño están prohibidas y, aunque se lo esté pasando en grande, disfrutando al máximo de su anonimato o de su libertad, lo hará pensando en que un día será la futura Reina de España. Felipe VI también lo vivió (y lo sufrió) hasta que anunció su compromiso, incluyendo su etapa de formación guardiamarina en Elcano (1987). A su paso por Brasil, lo fotografiaron en la playa, viendo un espectáculo con bailarinas, despidiéndose de Iara, una joven brasileña… Y hubo suerte de que no quedara testimonio gráfico de la fiesta de disfraces a la que acudió con sus compañeros, llevando todos un dodotis (en realidad un apaño con una sábana y una almohada) y un chupete en la boca. Eran otros tiempos y podía hacerse desaparecer un carrete, pero en los días de hoy, con la nube almacenando datos y un 'fotógrafo' detrás de cada teléfono, es imposible.
El beso que no existió y otros bulos
Los Reyes ya contaban con ello. También Leonor. En algún momento de la travesía surgirían rumores, se lanzarían informaciones, pero, aun así, imaginamos que no contaban con el beso que no existió. O sí. Tampoco es el primer bulo. Ni para ellos ni para su hija, que ya ha afrontado otras informaciones falsas. Son muchas ya las noticias inventadas que se han replicado sin contrastar. Entre ellas, la de que cobraba 100.000 euros como Heredera de la Corona, cuando no tiene asignación alguna. O que la Guardia Real tuvo que sacarla de un local porque estaba 'muy perjudicada'; o que su padre le había regalado un coche por su 18 cumpleaños… O la que apuntaba, recientemente, a que no se estaba adaptando a la vida a bordo y quería volver a casa. No le hizo falta gastar ni una palabra. A base de hechos contundentes, mostrando su destreza, su valentía y su buena forma física al subir al palo, desmontó el bulo y continuó con su tarea ampliando horizontes.
Elcano, con Leonor a bordo, navega hacia Montevideo (Uruguay), adonde llegarán el 5 de marzo, cuatro días después de que el Rey asista a la toma de posesión del presidente, Yamandú Orsi
Y no solo son las informaciones, también son las fotografías creadas con IA, los vídeos falsos que la sitúan bailando en TikTok, las cuentas con las que se han hecho pasar por la princesa para realizar estafas… El asedio de noticias falsas es permanente, pero la imagen de Leonor en las Fuerzas Armadas es imbatible. Ya lo habíamos dicho: es una princesa muy responsable que se esfuerza muchísimo, que se sacrifica para formarse lo mejor posible y que abraza su destino con la sonrisa por delante.