Cada año la misma estampa. Los Reyes y sus hijas enfilan el pasillo del Teatro Campoamor entre la ovación del patio de butacas y se paran ante una cara más que conocida, familiar. En la sexta fila, justo en la butaca del pasillo, Paloma Rocasolano aplaude junto a sus amigas de siempre y su hija, doña Letizia no deja pasar la oportunidad de detenerse a saludarla. Esta noche le ha acariciado el brazo al pasar por su lado, mientras don Felipe le dedicaba una cálida sonrisa. No siempre consigue saludar también a sus nietas, que a menudo caminan hacia el escenario por el lado opuesto, pero en esta ocasión, sí ha tenido la ocasión de tener un gesto de cariño con ellas justo antes de arrancar la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias.
La presencia de Paloma Rocasolano es una constante desde que los entonces príncipes de Asturias se casaron en mayo de 2004. Los primeros años acudía con la que era su exsuegra, Menchu Álvarez del Valle, una de las voces más reconocidas de las ondas asturianas fallecida en 2021. Los últimos años acude con unas amigas a esta cita tan ligada a la cultura asturiana y que desde hace seis años preside su nieta. De negro y con una elegante falda de vuelo con lentejuelas, la madre de la Reina ha sido de las primeras en llegar al Teatro Campoamor. Era el comienzo de una gran noche, el colofón de una semana de los Premios que este año duró 15 días. No era para menos ya que la princesa Leonor cumple 10 años como presidenta de honor de la Fundación.
Allí ha vivido, una vez más, una ceremonia llena de emociones. No solo porque estos premios siempre dejan momentos en los que es inevitable que se erice la piel, como cuando Joan Manuel Serrat entonaba su maravillosa canción Aquellas pequeñas cosas, sino porque año tras año es testigo de la evolución de su nieta como heredera, quien siempre suele tener un guiño para su familia materna, precisamente en su tierra -Paloma es madrileña, pero crió a sus hijas en la capital del Principado-. Leonor ha recordado en su discurso lo feliz que ha sido siempre en Asturias, como ya explicó ayer tras recoger la Medalla de Asturias y el título de Alcaldesa Honoraria de la ciudad de Oviedo. Entonces hizo todo un homenaje a sus raíces asturianas a su familia.
“Os confieso que vine muchas veces con mi madre y mi padre a Asturias durante mi niñez. Mi familia asturiana es muy asturianona, ya me entienden, y pude desde bien pequeñina conocer los bosques de oriente y dar paseos largos entre aquellos carbayos y castaños que ya forman parte de mi infancia”, dijo este jueves antes de tener un recuerdo para su bisabuela: "Nos contaba a Sofía y a mí cómo era la Asturias en la que vivió y formó su familia. Disfrutamos mucho con sus historias de la radio de aquella época".
A la salida, la escena se repite con un gesto con la mano que la Reina dedica a su madre. Los Premios Princesa de Asturias son siempre una oportunidad para el reencuentro y también para mostrar públicamente los estrechos lazos de la princesa Leonor -y de su hermana la infanta Sofía- con su familia materna.