La gran mayoría de niños que son diagnosticados en España de cáncer infantil sobreviven. En concreto, la supervivencia de los niños menores de 14 años con tumores malignos es del 82,5% a los 5 años, según los datos del Registro Español de Tumores Infantiles (RETI-SEHOP) actualizados en 2024. Se trata de un porcentaje alentador para las familias que reciben la noticia de que su hijo padece un cáncer de este tipo; sin embargo, las tasas de supervivencia podrían ser aún mayores si se cumplieran una serie de requisitos.
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“La reivindicación más urgente y necesaria es fomentar la derivación a unidades de mayor complejidad y experiencia para la cirugía de los niños y adolescentes con tumores cerebrales”, nos indica la Dra. Ana Fernández-Teijeiro, que preside la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP), integrada dentro de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esa derivación es clave para poder mejorar los resultados de supervivencia y morbilidad de estos pacientes en España, “actualmente por debajo de los países europeos con los que nos tenemos que comparar”.
La dificultad de acceso en nuestro país a estos tratamientos viene determinada porque la AEMPS solo aprueba el 50% de los nuevos fármacos y a que esta autorización se puede demorar más de 500 días
La especialista en Hematología y Oncología Pediátricas subraya que es imprescindible que se implante de manera efectiva el trabajo en red entre unidades de mayor y menor complejidad. Esto permitiría a los niños y a los adolescentes con cáncer beneficiarse del mejor diagnóstico y de las mejores opciones terapéuticas. “En este sentido, se debe fomentar y apoyar la derivación y/o consulta a unidades de referencia (CSUR) para aquellos pacientes y procedimientos de alta complejidad, que requieren alta experiencia y recursos específicos”.
“También es urgente y necesario reivindicar el reconocimiento de la especialidad de Onco-Hematología pediátrica”, añade. La doctora nos explica que, en ocasiones, para cubrir algunas vacantes de pediatras onco-hematólogos, se acude a la bolsa de empleo de Pediatría (sin distinción de competencias), de modo que estas vacantes son ocupadas por pediatras sin la formación y competencias específicas. Por ello reclama el reconocimiento de la citada especialidad (reconocida como tal en otros países de nuestro entorno), para poder garantizar que los niños y adolescentes con cáncer serán atendidos por facultativos con la formación y competencias necesarias.
“Los pediatras oncólogos y hematólogos, tras su formación integral en Pediatría, precisan una formación específica de al menos dos años para poder afrontar las enfermedades raras y complejas que son los cánceres en esta etapa crítica de la vida”, especifica. “Esta formación debe incluir el manejo al diagnóstico y tratamiento de todos los tumores malignos pediátricos y terapias de soporte e incluir además formación específica en genética molecular oncológica, trasplante de progenitores hematopoyéticos, terapias avanzadas, en investigación (ensayo clínicos I-III) y en medicina personalizada”.
¿Por qué en España hay más trabas para acceder a tratamientos contra el cáncer infantil que en otros países?
Existe inequidad entre los pacientes pediátricos españoles con determinados tumores malignos respecto a otros pacientes pediátricos europeos con el mismo tipo de tumor a la hora de acceder a los nuevos fármacos ya aprobados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA). ¿Por qué ocurre esto?
“La dificultad de acceso en nuestro país a estos tratamientos viene determinada porque la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) solo aprueba el 50% de los nuevos fármacos y a que esta autorización se puede demorar más de 500 días, demasiadas trabas si se compara con otros países europeos”, responde la presidente de SEHOP, que subraya necesitamos que se acelere este proceso. “Desgraciadamente, también en algunos casos, se han detectado situaciones de inequidad en el acceso a determinados tratamientos entre pacientes de distintas comunidades autónomas e incluso entre hospitales de la misma comunidad autónoma”.
Facilitar el acceso de los niños y adolescentes españoles con cáncer a ensayos internacionales, clave para mejorar su supervivencia
“El tratamiento de un niño o adolescente dentro de un ensayo clínico internacional supone ofrecerle las mejores oportunidades de curación con controles de calidad rigurosos al diagnóstico, durante el tratamiento y en el seguimiento posterior”, asegura la Dra. Fernández-Teijeiro.
Hay que entender que hay dos tipos de ensayos clínicos: por un lado, los ensayos en fase I y II, que se centran en estudiar la eficacia y la seguridad de nuevos tratamientos y que, por ser una fase temprana, se ofrece a pacientes en recaída o que no muestren mejoría con los tratamientos ya aprobados.
El tratamiento de un niño o adolescente dentro de un ensayo clínico internacional supone ofrecerle las mejores oportunidades de curación con controles de calidad rigurosos
Por otro lado, están los ensayos clínicos en fase III, en la que la investigación está mucho más avanzada y lo que se analiza es si un nuevo tratamiento es más efectivo que el tratamiento estándar actual. “Deberían ser el estándar de tratamiento para todos los pacientes”, manifiesta Fernández-Teijeiro. “Es imprescindible que las instituciones sanitarias se impliquen para proporcionar y garantizar el marco legal y logístico que facilite la inclusión de todos los pacientes en ensayos clínicos internacionales con los mejores controles de calidad”, subraya.
Con el objetivo de intentar lograr esa inclusión, la doctora nos cuenta que, desde 2017, la Plataforma ECLIM-SEHOP viene dando soporte integral a 29 ensayos clínicos internacionales fase III, de lo cual se han beneficiado cerca de 700 pacientes. “Gracias a la AECC, a la Federación de padres de niños con cáncer, a la Fundación Unoentrecienmil, a la Asociación Pablo Ugarte, a la Fundación Acaye, a la Fundación MAR y a donantes particulares, durante estos más de siete años, gracias a la plataforma ECLIM-SEHOP, hemos podido ofrecer a muchos de nuestros pacientes las mejores oportunidades de curación en línea con otros países europeos”.