Hay desfiles concebidos para transportarte instantáneamente a otras latitudes. Esto es exactamente lo que hemos vivido en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles esta mañana de martes, 15 de septiembre. La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha abierto sus puertas a una de las firmas latinoamericanas más deseadas por insiders y aristócratas: Agua by Agua Bendita. Con este esperadísimo debut, la etiqueta se convierte en la tercera gran casa colombiana en conquistar la pasarela madrileña en sus ediciones más recientes, recogiendo el testigo de referentes del diseño como Silvia Tcherassi y Johanna Ortiz, y consolidando a la capital española como el gran puente europeo para el talento latino.
Con el vozarrón de la barranquillera Aria Vega poniendo banda sonora al espectáculo, la firma nos sumergió en una atmósfera bucólica, que evocaba el despertar de la naturaleza y trasladaba la eterna primavera de Medellín al corazón de un Madrid caluroso en pleno mes de septiembre.
Botánica y feminidad, los pilares estéticos de Agua by Agua Bendita
La colección navega entre siluetas fluidas, románticas y llenas de movimiento, y patrones que abrazan y realzan la figura femenina sin por ello restringirla: vestidos de lino bordado con flores desflecadas de varios colores, delicadas transparencias confeccionadas en tul y, por supuesto, sus icónicas piezas de baño, conforman una propuesta estival que es tributo a rica biodiversidad latinoamericana.
Uno de los detalles que más cautivó a los allí presentes fue la ejecución de los motivos florales. Estos estampados no nacen de un ordenador, sino que son concebidos originalmente por artistas locales que ilustran a mano cada historia antes de trasladarla a la tela. Asimismo, destacaron los minivestidos trabajados íntegramente en crochet, una técnica que recuerda a las labores de ajuar que hacían nuestras abuelas.
El valor del tiempo
Para entender la magnitud de esta colección Primavera/Verano 2027, es imprescindible mirar hacia los orígenes de sus creadoras, Catalina Álvarez y Mariana Hinestroza. Su historia comenzó en el año 2003 bajo la marca matriz Agua Bendita. En aquellos primeros años, haciendo frente a la falta de recursos, las diseñadoras forjaron su identidad recogiendo retales sobrantes de otras fábricas para crear prendas mediante la técnica del patchwork. Esa conciencia ecológica y de aprovechamiento sentó las bases de lo que, en 2018, evolucionaría hacia el lujo más sofisticado con el lanzamiento de Agua by Agua Bendita, una enseña que hoy triunfa en más de 60 países.
Lejos de caer en los clichés del folclore, Catalina y Mariana han logrado elevar y revalorizar el bordado tradicional; algunas de las majestuosas prendas que desfilaron por Cibeles esconden hasta un mes de trabajo manual ininterrumpido, pues el verdadero lujo reside en el tiempo, la paciencia y la preservación de la herencia cultural que pasa de generación en generación.
Una comunidad impulsada por mujeres
El mayor logro de la firma colombiana no se mide en puntos de venta globales. Agua by Agua Bendita ha reivindicado oficios ancestrales que corrían el grave riesgo de desaparecer, tejiendo una sólida red formada por alrededor de 700 mujeres artesanas. Organizadas en pequeños talleres locales, estas mujeres han encontrado en la costura una vía para convertirse en emprendedoras y dueñas de su propio destino.
Esta impecable labor, sumada a su indudable genio creativo, les ha valido el Premio Diseñador Internacional en esta edición de la pasarela madrileña. Su presencia ha estado fuertemente respaldada por la plataforma Latin American Fashion Awards, reafirmando ese compromiso vital de amplificar las voces latinas en la industria global.

















































