Tras regresar de su viaje de varios días a Estados Unidos, Máxima ha retomado sus compromisos pendientes en Países Bajos; entre ellos, un encuentro que estamos seguros de que le ha llenado el corazón. Ha sido un coloquio con jóvenes de la organización Netwerk Nieuw Rotterdam, con la que ha trabajado muchas veces anteriormente. Aun así, su look no es el de una persona que está luchando contra los efectos del jet lag. Ya quisiéramos nosotras vernos tan elegantes sin hacer apenas esfuerzo solo 24 horas después de un largo vuelo.
Mezcla estampados
A todas nos ha pasado que tenemos un viaje, sea de trabajo o de placer, y debemos reincorporarnos a la oficina al día siguiente de aterrizar. En esos casos, debemos admitir, no hemos conseguido vernos tan bien como la reina Máxima, que al bajarse del coche en Róterdam nos ha dejado sin palabras con su estilismo de trabajo.
Se trata de un conjunto de lana repetido, que estrenó en enero de 2020, justo antes de que llegara la pandemia a nuestras vidas. Se compone de un abrigo y un vestido que combinan dos estampados, las espigas de la lana gris con un patrón de cuadros Príncipe de Gales, aplicando la técnica del patchwork.
Marca cintura
Tanto ella como sus hijas, Amalia, Alexia y Ariane, están familiarizadas con los incontables beneficios del formato batín. En ambas piezas, se utiliza la unión y contraposición de estos tejidos distintos para crear un efecto sobre el cuerpo: mientras que el abrigo con cinturón aporta una silueta de reloj de arena, el vestido de falda a la cadera y bajo asimétrico estiliza al máximo la figura.
Pertenecen a la colección Otoño/Invierno 2019-2020 de Oscar de la Renta, presentada un año antes en New York Fashion Week, aunque las dos prendas no formaban parte del mismo look. Fue Máxima quien decidió juntarlas para crear el tándem a juego y solo las ha separado el 10 de febrero de 2021, durante una videollamada en la que solo llevó el vestido.
Un toque de color
Los complementos le dan un toque de color adicional al atuendo, de modo que en este no predomine únicamente el gris. Buscando conectar con las delgadas franjas ocres de su abrigo, se ha decantado por unas botas de caña alta con tacón de bloque realizadas en ante marrón tostado, de Gianvito Rossi, además de unos bonitos pendientes de aros dorados con piedras anaranjadas.
Los ha acompañado, a su vez, con su confiable reloj de Cartier y las pulseras en oro blanco y diamantes que prácticamente nunca se quita. Su sofisticación y versatilidad las adapta a múltiples ocasiones y looks.