La moda en la gran pantalla es el pincel que da color a las historias que nos emocionan. Desde hace décadas las películas y series nos han regalado decenas de obras de arte visuales en las que el vestuario ha sido el protagonista principal. Una fantasía de alianza que ha dado mucho de qué hablar, y sí, seguimos soñando con ella día tras día. Diseños que fluyen como una sinfonía que entona el idioma de la elegancia. ¿Quién no recuerda aquel vestido icónico rojo de Pretty Woman que redefinió la historia de Hollywood? ¿O los zapatos azules más virales de Carrie Bradshaw? Estas piezas no solo dejaron su marca en Hollywood, sino que siguen inspirándonos décadas después. Sin lugar a dudas, el vestuario cuenta historias que jamás olvidaremos, y hoy te desvelamos cuáles son nuestros favoritos, aquellos que han quedado grabados en la retina de toda experta en materia.


El vestido verde de 'Expiación'
El vestido verde esmeralda que Keira Knightley lució en Expiación es uno de los más espectaculares de la industria. Es un susurro de elegancia y tragedia que parece fluir como un río de seda en la pantalla. Creado por la talentosa figurinista Jacqueline Durran, con un diseño al bies, espalda descubierta, finos tirantes y una caída impecable con una cola que aporta movimiento, evoca la sofisticación de los años 30. Se convirtió en un símbolo visual de deseo, culpa y el peso de las decisiones que marcan la narrativa de la película. Es uno de los mejores ejemplos que demuestran cómo la moda puede ser un personaje más en el cine, narrando historias y dejando una huella imborrable.


El vestido rojo de 'Pretty Woman'
Este diseño con un profundo escote en forma de corazón y un vibrante rojo carmesí, trascendió de ser simplemente un atuendo más, para convertirse en una transformación, un empoderamiento y la redefinición del glamour moderno, una idea que se hace palpable en la proyección de Pretty Woman. Este look que lució Julia Roberts, y es obra de la diseñadora Marilyn Vance, fue un guiño al pasado, evocando las siluetas aristocráticas y el esplendor de épocas doradas. Lo completó con guantes blancos largos que añadían un aire de sofisticación clásica y capturó el espíritu de Hollywood.


El vestido metalizado de 'Dos en la carretera'
En un destello plateado que desafió las telas convencionales, el vestido metálico de Paco Rabanne vistió a Audrey Hepburn en Dos más en la carretera como un poema visual, brillante e indómito. Era más que un atuendo: una declaración, un puente entre la moda del pasado y el futuro, una sinfonía hecha de discos y anillas que bailan con la luz. El diseñador español, visionario del vanguardismo, se atrevió a tomar lo frío y lo rígido del metal y transformarlo en arte portátil, en una armadura de feminidad y fuerza, que conquistó a este icono de estilo.


El vestido azul de 'Atrapa a un ladrón'
Diseñado por la legendaria diseñadora de Hollywood Edith Head —que transformó la moda en un arte narrativo—, hoy podemos hablar de la magia que esconde el vestido azul que la actriz, y también princesa, Grace Kelly lució en la producción de los años cincuenta de Atrapa a un ladrón. Una propuesta que simula un susurro de sofisticación y elegancia gracias a su confección en gasa azul hielo que fluye como un sueño, con su delicado escote y finos tirantes que acarician los hombros con una capita a tono evocando la gracia de una diosa clásica.


El traje de cuadros amarillos de 'Clueless'
¿Un uniforme de instituto puede ser cool? Sí, y el personaje de Cher Horowitz —interpretado por la actriz Alicia Silverstone— en la famosa producción Clueless, es una insignia de los años 90. Este traje de chaqueta cortita y minifalda de cuadros amarillos y negros encapsula la esencia de una época marcada por la audacia y el estilo juvenil. Creado por la diseñadora de vestuario Mona May, este famoso conjunto, que sigue siendo tendencia, es una representación de la moda preppy reinterpretada con un toque moderno que, además, redefine el concepto de elegancia colegial.


El vestido negro de 'Desayuno con diamantes'
Ese vestido que vive en nuestra memoria como un hito imborrable es, sin lugar a dudas, el que estrenó Audrey Hepburn en la película Desayuno con diamantes. Con un escote limpio, la espalda descubierta y la caída perfecta hablaban el lenguaje del minimalismo exquisito que ha trascendido fronteras y siglos, y todo se lo debemos a su creador, el genio de Hubert de Givenchy. Y sí, ese negro profundo era más que un color: era un estado de ánimo, un guiño a la sofisticación que nunca envejece y que tan bien encarna su protagonista. Cada perla, cada guante, cada accesorio parecía coreografiado para transformar a Holly en una musa atemporal.


El vestido amarillo de 'Cómo perder a un chico en 10 días'
¿Quién dijo que el color amarillo daba mala suerte? He aquí una de las muestras más sensuales y románticas de todos los tiempos. Un vestido así no solo se roba la escena —protagonizada por Kate Hudson— de Cómo perder a un chico en 10 días, sino también nuestros corazones. Confeccionado por la diseñadora de vestuario Karen Patch, optó por un escote halter y una preciosa espalda descubierta que logró con un satén fluido que representa una oda al glamour moderno. Además, el amarillo vibrante hace eco de la calidez y la confianza del personaje de Andie Anderson.


Las botas 'over the knee' de 'Pretty Woman'
Las botas kilométricas que Julia Roberts lució en Pretty Woman no son simplemente un accesorio; son un emblema de rebeldía, audacia y la historia que acompaña a su personaje, Vivian Ward. Este atrevido calzado, también diseñado y elegido por la experta en vestuario Marilyn Vance, se alza hasta los muslos con un negro brillante y de altísimo tacón fino, capturan la esencia de la moda de los años 90 y la narrativa de transformación que define el filme.

El bolso 'Saddle' de 'Sexo en Nueva York'
Si eres fan de la moda, seguramente que tienes presente por qué el modelo Saddle de Dior ha vuelto a escena desde hace varias temporadas. Apareció en los capítulos de la conocida serie Sexo en Nueva York, y gracias a la influencia de su personaje, Carrie Bradshaw —al que dio vida la Sarah Jessica Parker— ahora es un icono que encapsula la esencia de los años 2000. Diseñado por John Galliano en su época en la maison francesa, este modelo revolucionó el concepto de los bolsos, con su forma inspirada en las sillas de montar a caballo y su distintiva silueta en forma de "D".

Los tacones azules de 'Sexo en Nueva York'
Y continuando con esta reconocida producción, ¿quién no recuerda el furor que vivió la industria tras la escena en la que aparecieron los tacones azules de Manolo Blahnik? ¡Son mucho más que un par de zapatos! Adornados con una hebilla de cristales brillantes, se han posicionado como los más buscados entre las futuras novias, pero, ¿por qué? Porque el personaje de Mr. Big le pide matrimonio a Carrie con esta auténtica joya con sello español, se convierten en un reemplazo simbólico del tradicional anillo de compromiso, elevando su significado a algo más allá de lo material.

Los zapatos de cristal de 'Cenicienta'
Entre la magia y los sueños se encuentra la esencia de los míticos zapatos de cristal de Cenicienta. La versión animada original, estrenada en 1950, nos cautivó con su narrativa clásica y su encanto atemporal, sin embargo, el live action del año 2015, protagonizado por Lily James en el papel de la inolvidable princesa, logró reavivar esa fascinación con una elegancia renovada. Y sí, los zapatos creados en esta ocasión por la casa joyera Swarovski, fueron aún más especiales.

Los zapatos rojos de 'El Mago de Oz'
Los zapatos rojos de El Mago de Oz son mucho más que un elemento de vestuario; simboliza el poder, la esperanza y el deseo de encontrar el camino a casa. Diseñados por Gilbert Adrian, director de vestuario del clásico del año 1939, este reconocido modelo de charol rojo cubiertos de lentejuelas a tono, brillan como una promesa de magia en la pantalla, capturando la imaginación de generaciones que seguimos recordando temporada tras temporada.