Las navidades no solo han llegado a las calles, sino también a nuestros armarios. Pero, al mismo tiempo que se multiplican los tacones, los minivestidos o las prendas brillantes, también lo hacen las fiestas y los compromisos, con lo cual se reduce el tiempo para encontrar el look perfecto. Celebraciones en casa, Nochebuena, fiesta de Fin de Año, cenas de trabajo o reuniones con amigos, acertar con el código de vestimenta puede no resultar fácil en estas fechas. Por ello, el armario navideño ha de ser amplio, variado y flexible ante una agenda llena de eventos. Las pasarelas y el street style son la mejor inspiración para triunfar, siendo las lentejuelas, el terciopelo, los volantes y los tonos metalizados algunas de las apuestas más repetidas por los diseñadores y prescriptoras de moda. Pero no solo de ropa se nutren los eventos navideños, sino que hay joyas -como las piezas de la nueva colección de Rabat One of a kind- también adquieren un papel principal porque son capaces de transformar un look básico en un acierto muy especial.
Lila brillante y plata
Las lentejuelas son sinónimo de fiesta, de celebración y de luminosidad. Y es que los brillos son a la Navidad lo que las flores a la primavera. En vestidos, faldas, pantalones, zapatos y bolsos, el glitter está siendo uno de los protagonistas del invierno y los looks del street style son solo una prueba más de ello. Aunque este tejido ha dejado de pertenecer en exclusiva a los horarios nocturnos para meterse de lleno en los estilismos de día, el resultado de combinar prendas con de brillo con colores metalizados hará que empieces el año deslumbrando con luz propia.
El vestido más atractivo
El rojo es amor, fuerza y pasión, por lo que, además de ser uno de los colores más característicos de la época navideña, transmite atracción. Sinónimo de feminidad y sensualidad, es uno de los colores 'comodín' en el que puedes confiar sí o sí, combinando a la perfección con todas las tonalidades de piel, desde la más oscura hasta la más pálida. Otra de las ventajas es su facilidad para fusionarlo con gran parte de la gama cromática. Y es que para muchos es el color de la buena suerte, de ahí la tradición de llevar ropa interior de esta tonalidad en la última noche del año.
Terciopelo verde y zafiros
El terciopelo es esa tela de seda tupida se que se ha convertido en el tejido estrella de los looks de invierno. Aunque ha tenido momentos de mayor y menor protagonismo, cuando hay estilismos de noche de por medio, siempre aparece como una de las principales opciones. Y si juntamos en un mismo look un traje de dos piezas, una de las tendencias más buscadas de la temporada, y el tejido velvet, el resultado será siempre positivo. Puedes llevarlo en versión total look o combinar dos tonos distintos, uno para la blazer y otro para el pantalón.
El eterno 'little black dress'
Pero si hay una prenda que ha sido, es y será un básico imprescindible para cualquier look de fiesta es el clásico vestido negro, que nos ha acompañado durante generaciones evolucionando y adaptádose a las tendencias del momento. Corto, largo o midi; estampado o liso; con volantes, de tul, o de tercipelo... el drees code negro es una de las apuestas más repeditas para las ocasiones especiales. Puedes optar por seguir con la línea oscura y llevar un look monocromático con zapatos y bolsos del mismo tono, o romper e introducir algún otro tono que produzca contraste. Sea como sea, ambas opciones conseguirán que tu estilismo desprenda elegancia por los cuatro costados.