Cuando Meghan Markle contrajo matrimonio con el príncipe Harry el pasado 19 de mayo entró a formar parte de la Familia real británica; un cambio de estatus que ha traído a su vida dos grandes novedades. Además de convertirse en la nueva Duquesa de Sussex, la exactriz tendrá que cumplir con el protocolo y la etiqueta que impone Isabel II; unas reglas que afectarán a su característico estilo bobret, zapatero incluido. Y es que, a partir de ahora, la nuera del príncipe Carlos no podrá llevar calzado abierto a los actos oficiales a los que acuda.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 8 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.TIENES ACCESO A 8 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
Si por algo se caracteriza la reina Isabel II es por el especial cuidado que tiene con el protocolo y las normas de etiqueta. Por eso, al igual que tuviera que hacer en su día la Duquesa de Cambridge, a partir de ahora Megahn Markle deberá prestar especial atención a los estilismos que lleve en los actos de su agenda. Además de renunciar a llevar las piernas sin medias, la esposa del príncipe Harry tendrá que decirle también adiós a sus zapatos abiertos favoritos.
“Se trata de una norma no escrita. Tiene más que ver con la moda que con el protocolo. El propio acto indica qué tipo de zapato se puede o no llevar; y las sandalias, los zapatos abiertos o las zapatillas son demasiado informales. Es como si un caballero llevara una camisa de manga corta con corbata. Por respeto a los demás invitados, para que no se sientan incómodos, debe llevar zapatos cerrados. Sería demasiado llamativo seguir una etiqueta diferente”, explica Gerardo Correas, Presidente de la Escuela Internacional de Protocolo.
“El acto en sí marca la etiqueta a seguir. En uno solemne hay que vestir de una forma determinada, evitando vestidos y complementos demasiado informales, mientras que si es menos formal se permiten ciertas licencias. No es una cuestión de si se puede o no vestir de una manera u otra. En estos eventos manda la razón y el sentido común. De hecho, esto sucede en las Casas reales, pero también en los actos celebrados en un ministerio o por un Jefe de gobierno”, añade el experto.
Sin embargo, Meghan Markle no tendrá que deshacerse de estos zapatos de forma definitiva. Si acude a un evento en el que la norma de etiqueta sea más relajada, sí podrá lucir sandalias y zapatos abierto, algo que parece también saber la Duquesa de Cambridge; una mujer que en ocasiones puntuales ha aplicado esta norma no escrita a su favor. ¿Entre las más sonadas? Su vivista a Wimbledon en 2017.
“Meghan Markle se tiene que adaptar a los diferentes actos. Está en el ojo público y debe cuidar sus formas de vestir y actuar. Está en su cargo. Pero lo bonito de esto es que, pese a tener que respetar las normas de protocolo y las etiquetas de cada acto, es importante que, al igual que Duquesa de Cambridge, marque su personalidad", termina Gerardo Correas.