Este año, la dieta más recomendada por nutricionistas es la mediterránea, perder peso no es el único objetivo de los planes de alimentación y las recetas que te cuidan por dentro para que te veas más guapa por fuera están de moda. Y es que, la época de pasar hambre para conseguir el cuerpo ideal es cosa del pasado, el futuro se centra en ser consciente de que comer bien no solo es importante para estar sana y fuerte, sino que se refleja en la calidad del pelo, de las uñas, de la piel… en definitiva, que es sinónimo de belleza. Además de reflejarse en tu aspecto físico, preparar platos saludables también influye en tu estado mental, realidad que toma forma en la nueva GAPS, una dieta que promete equilibrar el sistema digestivo para mejorar tu estado de ánimo y que ha sido creada por la Dra. Natasha Campbell-McBride, especialista en neurología y neurocirugía.
La dieta GAPS (Gut And Psychology Syndrome), consta de 6 fases en las que el objetivo común es eliminar los cereales, el azúcar, los carbohidratos refinados y los vegetales almidonados (maíz, calabaza, patata, etc.). Según la especialista, gracias a esta criba de alimentos se evita la 'permeabilidad intestinal aumentada', que se caracteriza porque el tejido del sistema digestivo se debilita, lo que provoca que bacterias o químicos sean capaces de “escaparse” al corriente sanguíneo. La doctora cree que este proceso es el culpable de muchas enfermedades no solo de carácter físico, sino también mental.
La solución que propone es desterrar de tus platos aquellos alimentos perjudiciales para el sistema digestivo y cortar así el problema de raíz. A aquellas que sufran problemas como estrés, ansiedad, nerviosismo o algún otro trastorno que piensen pueda estar relacionado con su dieta, Campbell-McBride aconseja que sigan su programa durante dos años para revertir el daño digestivo por completo.
Los alimentos que sí permite este plan de alimentación son los frutos secos, verduras no almidonadas, marisco fresco, carne orgánica, huevos ecológicos, fruta, lácteos no pasteurizados, algunas judías… es decir, un régimen en el que se evita cualquier ingrediente que pueda agredir el proceso de digestión. ¿Funciona? La experta asegura que ha observado mejoras en muchos de sus pacientes, pero si quieres probarla, lo mejor es que consultes con un médico antes de animarte.