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flores de lavanda y aceite esencial sobre una mesa de madera© Getty Images

Los 7 beneficios de la lavanda que te animarán a utilizarla como remedio natural

Se utiliza desde la antigüedad por sus propiedades terapéuticas, pero hay que saber cómo sacarle partido


4 de abril de 2025 - 7:00 CEST

Su delicado perfume es embriagador y su color malva tiñe los campos. La lavanda, más que una simple flor, es un tesoro natural con múltiples beneficios que van desde la relajación hasta el cuidado de la piel. Apreciada desde la antigüedad por sus propiedades terapéuticas, hoy en día se siguen aprovechando sus bondades. Pero, ¿sabes cómo sacarle partido?

Propiedades de la lavanda

  • Destaca, por encima de las demás, su acción relajante y ansiolítica que, tal y como nos explica Pilar Pérez, farmacéutica y CEO de ALbalab Bio, la convierte en un gran aliado contra el estrés y la ansiedad, gracias a compuestos como el linalol y el acetato de linalilo, que actúan directamente sobre el sistema nervioso central.
  • También es conocida por favorecer el sueño, ayudando a quienes tienen dificultades para relajarse antes de dormir. Tal y como nos detalla la farmacéutica, la lavanda es eficaz para mejorar el sueño debido a sus propiedades calmantes y sedantes. “Ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, facilitando la conciliación del sueño y mejorando su calidad. Se puede usar en aromaterapia con un difusor o cerca de la almohada, en masajes con aceite esencial diluido o en baños tibios. También se puede tomar en infusión antes de dormir. Es importante usarla con moderación, sobre todo en embarazadas y personas con condiciones especiales”, concluye.
  • “Posee un potente efecto antiséptico y antibacteriano, útil en el tratamiento de heridas leves, quemaduras y picaduras, ya que su aceite esencial diluido actúa como desinfectante natural
  • Su capacidad antiinflamatoria y analgésica la hace efectiva para aliviar dolores musculares, cefaleas y molestias menstruales, ya sea en masajes o compresas.
  • No podemos olvidar que, también a nivel digestivo, ayuda a reducir la hinchazón y los espasmos gastrointestinales, siendo recomendable tomarla en infusión tras las comidas.
  • “También es un excelente cicatrizante y regenerador cutáneo, promoviendo la reparación de la piel y mejorando la apariencia de cicatrices y quemaduras", nos cuenta.
  • "Como beneficio adicional, su aroma actúa como repelente natural de insectos, alejando mosquitos y polillas, además de calmar las picaduras”, nos dice la experta.

Se puede usar en aromaterapia con un difusor o cerca de la almohada, en masajes con aceite esencial diluido o en baños tibios

Cómo usar la lavanda en casa de forma segura

  • La experta nos cuenta que, si queremos sacar partido a la lavanda, en infusión, es ideal para calmar los nervios, reducir el estrés, mejorar el sueño y aliviar molestias digestivas como gases o cólicos. “Basta con añadir una cucharadita de flores secas a una taza de agua caliente, dejar reposar entre 5 y 7 minutos y tomar una o dos veces al día, preferiblemente por la tarde o noche”, indica.
  • Por su parte, el aceite esencial de lavanda tiene múltiples usos externos. En aromaterapia, se pueden añadir 3 a 6 gotas en un difusor o aplicar una gota en un pañuelo para inhalar su aroma relajante. Para uso tópico, siempre debe diluirse (2-3 gotas en una cucharada de aceite vegetal) antes de aplicarlo en sienes, nuca, pecho o zonas con tensión muscular. También se puede agregar a baños relajantes diluyendo 5-8 gotas en una cucharada de leche, miel o aceite antes de añadirlo al agua caliente. Es importante evitar su uso puro en grandes áreas de la piel, no ingerirlo sin indicación profesional y extremar las precauciones en bebés, niños pequeños y embarazadas.
  • En cosmética, las cremas y lociones con lavanda ayudan a calmar la piel sensible, reducir irritaciones, tratar el acné o aliviar la piel tras la exposición solar o la depilación. 
  • Eso sí, hay que saber cómo utilizarla: para preparaciones caseras, nos indica que la concentración recomendada del aceite esencial es de 0.5% a 2%, lo que equivale a 10-40 gotas por cada 100 ml de crema base. Se puede potenciar su efecto calmante combinándolo con aloe vera, caléndula o manteca de karité. Antes de su uso, es recomendable hacer una prueba de sensibilidad en una pequeña zona de la piel.

En cosmética, las cremas y lociones con lavanda ayudan a calmar la piel sensible, reducir irritaciones, tratar el acné o aliviar la piel tras la exposición solar o la depilación

¿Qué diferencia hay entre el uso de lavanda en aromaterapia y en productos tópicos?

La experta nos explica que la lavanda se utiliza de manera diferente en aromaterapia y en productos tópicos, cada uno con efectos específicos.

  • En aromaterapia, se usa principalmente por inhalación, a través de difusores, baños de vapor o sprays ambientales. Sus compuestos actúan sobre el sistema nervioso, ayudando a reducir la ansiedad, el estrés y mejorando el sueño y el estado de ánimo. Es ideal para personas con tensión emocional o insomnio. Sin embargo, se debe tener precaución de usarla en espacios ventilados y evitar su uso en bebés o personas con asma sin supervisión.
  • En productos tópicos, la lavanda se aplica directamente sobre la piel, generalmente diluida en aceites, cremas o ungüentos. Tiene efectos calmantes sobre la piel, ayudando a aliviar irritaciones, acné, dolores musculares y favoreciendo la cicatrización. También puede ser útil en masajes relajantes. En este caso, es importante diluir el aceite esencial antes de usarlo y realizar una prueba de sensibilidad en la piel para evitar reacciones adversas.
mujer con un aceite esencial de lavanda© Getty Images

Uso de la lavanda para problemas de la piel

“La lavanda es muy beneficiosa para problemas de la piel, como el acné, irritaciones y eczemas. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y calmantes, ayuda a reducir la inflamación, eliminar bacterias y calmar la piel sensible o irritada”, indica.

Así, nos detalla que en el caso del acné, el aceite esencial de lavanda puede ayudar a equilibrar la producción de sebo y reducir las imperfecciones, al tiempo que calma la inflamación de los brotes. Además, su capacidad para cicatrizar pequeñas heridas y regenerar la piel es útil para tratar marcas o cicatrices causadas por el acné.

Mientras, para irritaciones o eczemas, la lavanda es perfecta debido a su poder calmante y su capacidad para aliviar la picazón y el enrojecimiento. El aceite esencial o hidrolato puede aplicarse de manera diluida sobre las zonas afectadas, proporcionando un alivio instantáneo y ayudando a la regeneración de la piel.

En el caso del acné, el aceite esencial de lavanda puede ayudar a equilibrar la producción de sebo y reducir las imperfecciones

Recomendaciones generales de uso de la lavanda

Aunque la lavanda es generalmente segura, Pilar Pérez indica que es importante tener precauciones en ciertos casos:

  • Embarazo y lactancia: Evitar durante el primer trimestre; en lactancia, usar con moderación.
  • Niños menores de 3 años: Solo bajo supervisión profesional y en dosis muy bajas.
  • Alergias a la familia Lamiaceae: Hacer prueba de sensibilidad si se ha tenido reacción a plantas como menta o romero.
  • Problemas hormonales: Usar con precaución si hay antecedentes de desequilibrios hormonales.

Una recomendación útil es realizar una prueba de sensibilidad cutánea, respeta las concentraciones recomendadas (0,5-2%) y evita el uso interno sin prescripción profesional. “Para un uso más seguro, considera el hidrolato de lavanda”, sugiere.

Remedio casero con lavanda

Le preguntamos a la farmacéutica cuál es el remedio casero con lavanda que más recomendaría. “Te diría sin dudarlo que el aceite calmante de lavanda multiusos”, nos cuenta. Y nos detalla sus bondades:

  • Este aceite es perfecto para aliviar dolores musculares o contracturas, simplemente masajeando el área afectada.
  • También es ideal para calmar dolores de cabeza tensionales aplicándolo en las sienes y la nuca.
  • Si tienes picaduras de insectos o pequeñas irritaciones, el aceite de lavanda puede ser de gran ayuda, reduciendo la inflamación y la picazón. -Además, resulta muy efectivo para relajarse antes de dormir, tanto inhalándolo como aplicándolo en puntos estratégicos del cuerpo.
  • Por último, es excelente para regenerar la piel tras quemaduras solares o rozaduras, gracias a sus propiedades cicatrizantes y calmantes. 

“Para prepararlo, solo necesitas diluir unas gotas de aceite esencial de lavanda en un aceite base como el de almendra o jojoba, y tenerlo a mano para cualquier emergencia”, nos detalla.

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