El Mercado Internacional de Profesionales Inmobiliarios, más conocido por sus siglas MIPIM (www.mipim.com), es uno de los eventos más destacados en el ámbito de la arquitectura, el urbanismo y la inversión inmobiliaria. Celebrado anualmente en Cannes (Francia), reúne a líderes del sector para discutir las últimas tendencias, avances y proyectos en el mundo inmobiliario. En la edición de 2025, los premios MIPIM se entregaron el 19 de marzo, destacando las iniciativas más innovadoras y sostenibles en diversas categorías. Si bien MIPIM cubre una amplia gama de temas, desde el desarrollo comercial hasta el urbanismo inteligente, en este reportaje nos centramos exclusivamente en los proyectos residenciales premiados, que representan una visión clara sobre el futuro de la vivienda. Descubre cómo es el presente de las viviendas más innovadoras, lo que augura mejoras en el futuro de la arquitectura en temas clave como la sostenibilidad y la integración de la naturaleza. A través de estos proyectos, se vislumbran tendencias que podrían definir la forma en que viviremos en los próximos años.

Naturaleza y arquitectura: un necesario reequilibrio
La arquitectura sostenible no solo se limita a la eficiencia energética o el uso de materiales ecológicos, sino que también incorpora espacios verdes. Se debe avanzar hacia una integración más profunda de la naturaleza en los espacios urbanos, una tendencia que mejora la salud de los habitantes de las ciudades al no sufrir el trastorno por déficit de naturaleza, al respirar un aire más limpio, al lograr un confort térmico con menor climatización externa y al potenciar la biodiversidad animal, entre otros muchos beneficios.
‘The Beehive’, en Hamburgo (Alemania) e ideado por el estudio danés WERK, incorpora jardines aromáticos, invernaderos comunitarios y terrazas verdes para reforzar la conexión con la naturaleza en entornos urbanos.
Por su parte ‘Entrecampos’, en Lisboa (en la imagen), apuesta por un bosque climático de 1.600 m², creando un oasis de biodiversidad en plena ciudad en el que incluso se incluyen cubiertas biosolares, es decir, un techo verde conjugado con placas fotovoltaicas, como vemos en la imagen. El diseño arquitectónico de este proyecto en la capital portuguesa ha sido desarrollado por un equipo de prestigiosas firmas, que incluyen Siza Vieira, Kohn Pedersen Fox (KPF), Saraiva + Associados, Gensler, Promontório, Souto de Moura y Ana Costa.

Fachadas cubiertas por una densa variedad de plantas
Estamos viendo ‘Wonderwoods Vertical Forest’, diseñado por Stefano Boeri Architetti en Utrecht (Holanda), que lleva la integración de la naturaleza a otro nuevo nivel. Inspirado en su ya emblemático ‘Bosco Verticale’ de Milán, que se completó en 2014, este otro proyecto inaugurado recientemente y ya habitado alberga residencias, oficinas, zonas comerciales, ateliers, servicios y espacios públicos, convirtiéndose en un modelo de sostenibilidad urbana. El proyecto ha sido reconocido en los MIPIM Awards 2025 en la categoría de Mejor Proyecto de Uso Mixto, gracias a su capacidad para combinar funcionalidad, sostenibilidad y diversidad ecológica. Su estructura (la vemos en la imagen superior) alberga 360 árboles y 50.000 plantas de 30 especies autóctonas, lo que equivale a un bosque de una hectárea. Además, cuenta con un innovador sistema de prefabricación que optimiza los recursos y minimiza el impacto ambiental.
Por otro lado, el ‘Wonderwoods Vertical Forest’ integra un avanzado sistema de mantenimiento para su abundante vegetación en terrazas y balcones. Una estación centralizada, equipada con sensores, monitorea el estado de las plantas y optimiza el riego para ahorrar agua. Además, este sistema automatizado programa la poda para garantizar un crecimiento saludable y equilibrado de los ejemplares botánicos.
La importancia de estos proyectos radica en su capacidad para compensar el déficit de naturaleza en las ciudades. En este sentido, los MIPIM Awards 2025 han reconocido a tres grandes iniciativas: ‘The Beehive’, en la categoría de Mejor Proyecto Residencial, ‘Entrecampos’, como Mejor Proyecto Inmobiliario a Gran Escala y el destacado ‘Wonderwoods Vertical Forest’. La falta de terrenos y la concentración de población en las grandes urbes provoca que se construya mucha vivienda en vertical, los famosos rascacielos, así que integrar la naturaleza en los edificios residenciales permite un desarrollo más sostenible.

Reutilizar preexistencias
Aprovechar edificios existentes es una estrategia fundamental para la sostenibilidad, ya que permite reducir el impacto medioambiental de la construcción y preservar la identidad urbana. En lugar de demoler edificios y generar grandes cantidades de residuos, es muy buena idea reformarlos para adaptarlos a nuevas funciones.
El caso de ‘Fuzja’ (en la imagen) en Łódź (la tercera ciudad más grande de Polonia), desarrollado por Echo Investment Group, es un claro ejemplo de cómo la recuperación de antiguas fábricas textiles puede dar lugar a un nuevo ecosistema urbano sin perder su esencia. En lugar de sustituir estos edificios industriales por construcciones completamente nuevas, el proyecto los ha transformado en espacios modernos de vivienda, oficinas y comercio, demostrando que la arquitectura del pasado puede ser la base del desarrollo futuro. Ello ha valido a Medusa Group dos galardones MIPIM 2025: Mejor Proyecto de Regeneración Urbana y el Premio Especial del Jurado.

Algo similar ocurre con:
- ‘Entrecampos’, donde un área anteriormente infrautilizada que albergaba la antigua Feira Popular ha sido regenerada para albergar viviendas asequibles, oficinas y zonas verdes.
- En el caso de ‘The Hive’, en Ámsterdam (Holanda), del que vemos un render, el proyecto galardonado con el premio al Mejor Nuevo Desarrollo en los MIPIM transforma el antiguo Calvijn College en un ecosistema vibrante que combina restauración patrimonial con arquitectura moderna, creando un entorno único para vivir y trabajar. Se trata de un diseñado de OZ Architect desarrollado por ION y Green Real Estate.
En un contexto en el que la ecología se ha vuelto una prioridad, estos dos proyectos son otra demostración de que, muchas veces, la mejor forma de avanzar es construir sobre lo que ya está en pie, adaptándolo a las necesidades del presente sin olvidar su pasado. Además, rehabilitar suele ser más económico que construir desde cero, lo que permite mejorar las infraestructuras existentes con tecnologías sostenibles.

Espacios para conectar y compartir
La arquitectura no solo responde a la necesidad de un hogar, sino también a la creciente demanda de conexión humana, teniendo en cuenta que existen muchas personas que sufren una soledad no deseada. Proyectos como ‘The Beehive’ y ‘Entrecampos’ han sido diseñados para promover una vida más comunitaria y participativa.
De hecho, el nombre del proyecto ‘The Beehive’, que significa La Colmena, ya refleja hasta qué punto la comunidad es el núcleo del diseño: aquí, vivir y trabajar bajo el mismo techo no solo es una opción, sino una filosofía. Sus residentes, vemos algunos en la fotografía superior, comparten áreas de trabajo y ocio, y en algunos casos los negocios están en el mismo edificio, lo que fomenta encuentros espontáneos y fortalece los lazos vecinales. El modelo reduce la necesidad de desplazamientos diarios para ir a trabajar, facilitando un mejor equilibrio entre la vida personal y profesional. Esto permite a los residentes disfrutar de una rutina más flexible y compartir más momentos con familia, amigos y vecinos.
En ‘Entrecampos’, el enfoque es similar, pero con una escala mayor: el proyecto integra viviendas, oficinas, comercios y servicios en un entorno que propicia la interacción cotidiana. Terrazas comunes, zonas ajardinadas y espacios culturales facilitan el contacto entre los residentes. ¡La comunidad intergeneracional como parte esencial de la vida diaria! Es ahí hacia dónde va una arquitectura más humana que contrarresta el aislamiento indeseado de gran parte de la población de las ciudades, en especial la de edad más avanzada.

Edificaciones, piezas vivas que potencian la biodiversidad animal
Volvemos a destacar el ‘Wonderwoods Vertical Forest’, en Utrecht, donde la reconocida consultora botánica y experta en diseño paisajístico Laura Gatti ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo del proyecto. Su labor ha sido crucial para convertirlo en un auténtico ecosistema urbano, donde la naturaleza y la arquitectura coexisten en equilibrio.
Uno de los aspectos más innovadores de su diseño es la integración de huecos circulares específicos para albergar nidos de aves, ofreciendo refugio y favoreciendo su reproducción en un entorno urbano. El objetivo es que este edificio se convierta en un santuario para la vida silvestre. Además, Laura Gatti ha sido responsable de la cuidadosa selección botánica del proyecto, eligiendo especies autóctonas que favorecen la biodiversidad y son más resistentes al cambio climático.

Arquitectura a medida
El diseño arquitectónico del futuro no puede ser estándar, debe adaptarse a quienes lo habitan. La neuroarquitectura, una disciplina que estudia cómo los entornos influyen en nuestras emociones y bienestar, resalta la importancia de la personalización en los espacios residenciales. Cada persona experimenta la luz, el color, la distribución y los materiales de manera única, por lo que los hogares deben reflejar las necesidades y deseos de quienes los ocupan.
El caso de ‘The Beehive’ ejemplifica esta forma de entender la arquitectura innovadora que permite que cada unidad residencial y comercial sea única. La arquitectura puede y debe ser personalizada, para convertir los sueños de sus habitantes en espacios reales que proporcionen salud.

Urbanismo, la esperanza necesaria
En el ámbito del urbanismo los proyectos finalistas en MIPIM destacan un enfoque cada vez más orientado no solo hacia la regeneración urbana y la sostenibilidad, sino también a la creación de ciudades más saludables y resilientes ante los retos del cambio climático.
España, y especialmente la costa mediterránea, está experimentando una creciente vulnerabilidad debido a la emergencia climática. Las DANA (Depresiones Aisladas en Niveles Altos) son cada vez más frecuentes, además, las islas de calor urbanas se han convertido en un problema crítico. Este contexto resalta la importancia de abordar el urbanismo de una manera que minimice estos riesgos y promueva un entorno saludable. Se necesitan plantas y suelos permeables que mitiguen el calor, absorban el agua de lluvia y restauren el equilibrio natural de las ciudades. La incorporación de vegetación, parques urbanos y techos verdes, junto con sistemas de drenaje sostenible, son herramientas clave para crear espacios sostenibles.
En la propuesta estamos viendo el proyecto de ‘Integración del Ferrocarril en la Ciudad de Logroño’, en La Rioja, finalista en los MIPIM en la categoría de Mejor Proyecto de Regeneración Urbana. Desarrollado por LIF 2002 (Logroño Integración del Ferrocarril) en colaboración con los arquitectos Ábalos + Sentkiewicz Arquitectos, ha sido el único proyecto español seleccionado en la edición de este año.