No solo de un sofá vive el salón. Es frecuente contar con uno de dos o más plazas orientado hacia el televisor o mueble principal del salón. Pero, ¡hay muchas variantes! Con sofá lineal o rinconera, con butacas, con pufs que delimitan la zona de asientos… Vamos a ver las opciones más comunes, cuándo usarlas y otras ideas que te van a convencer para distribuir, organizar y colocar asientos en el salón.

¿Por qué es importante optimizar la distribución de los asientos en el salón?
Optimizar el espacio hará que el salón se sienta más cómodo en cuanto al uso. Al hacer un uso eficiente del espacio, se rentabilizan los metros cuadrados. Es fundamental disfrutar de una zona de asientos funcional, que responda a las personas que viven en la casa y a la utilización que se hace del salón. No puede verse demasiado lleno o abarrotado, pero tampoco tiene que quedarse corto en cuanto a asientos para las personas que lo usan.
Por eso es esencial medir y repensar la zona de asientos. Organizar los asientos de manera adecuada puede transformar rincones muertos en zonas útiles. Hay que crear un ambiente acogedor, con buena circulación y que favorezca la interacción. Todo hará que se sienta más agradable la estancia. Salón diseñado por el estudio Molins Design con dos sofás tres + dos y un rincón con dos butacas con mesa auxiliar entre ellas.

¿Cómo elegir la mejor distribución de los asientos en el salón? Claves para un espacio cómodo y acogedor
Debes fijarte en los siguientes aspectos de tu salón para lograr una distribución eficiente:
- Funcionalidad: ¿Qué actividades se realizan en el salón?
- Flujo de movimiento: Evita obstáculos y asegura una circulación cómoda.
- Equilibrio y armonía: Es esencial distribuir los elementos sin recargar el ambiente. Aquí también resulta clave escoger los asientos del tamaño y diseño adecuados.
- Aprovechamiento de la luz natural: La posición de los asientos debe tener en cuenta la entrada de la luz natural por las ventanas en el salón.
Este salón está orientado hacia la terraza con un sofá con chaise longue pegado a la pared y dos butacas que miran hacia fuera. Es una propuesta del estudio Deco&Living.

¿Por qué el sofá es la pieza central de tu salón? Descubre cómo elegirlo
Estas son las formas de organizar el sofá en el salón:
- Sofá en L o en U: Ideal para espacios grandes y para fomentar la conversación.
- Sofás en paralelo: Dos sofás enfrentados aportan equilibrio y simetría. Se favorece la interacción central y la charla.
- Sofá con chaise longue: Para maximizar la comodidad en espacios medianos. Se gana zona para sentarse y se añade comodidad al ver una película o leer.
- Sofá modular: Versátil y adaptable a diferentes necesidades. Es importante que tenga un buen sistema de fijación para cuando los módulos están juntos (que no se separen).
El estudio de interiorismo Martínez Elorza propone este salón, decorado con un sofá exento, tapizado en color neutro. Este mueble delimita el espacio con la cocina. Se orienta hacia la pared del televisor y se completa con un puf amarillo y una butaca en tono caldera.

¿Cuándo y cómo incorporar butacas y sillones en tu salón? Consejos prácticos
Estos asientos auxiliares como butacas o sillones suman en la zona de estar cuando complementa el sofá. También se pueden utilizar para crear un rincón de lectura que pertenezca al espacio, pero con entidad propia gracias a la ubicación o delimitación con una alfombra, por ejemplo. En este salón dos butacas amarillas acompañan al sofá, tapizado en tono neutro (es una propuesta de Alberto Torres Interiorismo).
Si las butacas o sillones son giratorios resultan cómodos y versátiles para adaptarse cómodamente al espacio en función de las actividades que se desarrollen en cada momento en el salón. Se pueden usar para cerrar la zona de asientos cuando los sofás están enfrentados; para sumar espacio de asiento con un único sofá lineal o con chaise longe (la butaca o sillón irá al lado contrario de la chaise); o para completar en L, enfrentados o en U un único sofá lineal. Butacas giratorias: versatilidad y funcionalidad.

¿Cómo se usan pufs, reposapiés y bancos para crear un ambiente más confortable?
Con estos pequeños auxiliares se gana en flexibilidad pero también en estilo. Son asientos más ligeros visualmente, de poca altura que añaden capacidad al salón. Se pueden mover fácilmente para acercarlos a la zona de la mesa de centro o para recostarse más cómodamente con los pies en alto en el sofá. Las posiciones que pueden ocupar pufs y reposapiés son las mismas que butacas y sillones. En el caso de los bancos, por ser alargados, también pueden usarse como un sofá más, en paralelo o en L al sofá.
El uso de un banco no exime que puedas incorporar también pufs o reposapiés. Son compatibles. Estos elementos aportan movimiento y permiten tener licencias más atrevidas en cuanto al estilo del espacio. Hay algunos de estos auxiliares que también suman almacenaje en su estructura. Salón diseñado por la interiorista María Acha con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia. Todos los elementos responden a la tendencia bold, dando mucho movimiento y fluidez al espacio.

En el caso de un salón grande, aprende a distribuir los asientos y muebles de forma funcional
Evita colocar el sofá más voluminoso contra la pared. Incorpora más de un sofá, puedes jugar con el mismo modelo o distinto, en diseño, tapicería y número de plazas. Y suma auxiliares en la zona de estar.
Los salones grandes permiten diseñar la zona de asientos con mucha capacidad para llenar el espacio y disfrutar de una zona de tertulia completa. Ten en cuenta siempre que ningún mueble voluminoso bloquee las fuentes de entrada de luz natural.
Espacio proyectado por la interiorista Raquel González con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia. El sofá con chaise longue adosado a una de las paredes más largas se completa con una butaca con reposapiés.

En un salón pequeño: soluciones para distribuir los muebles y ganar funcionalidad
Evita poner dos sofás pequeños. Es preferible uno lineal o rinconera porque al eliminar reposabrazos se verá más amplio el conjunto. No abuses de piezas altas, es preferible que el sofá cuente con respaldo abatible para usarlo con comodidad, pero que visualmente resulte más ligero cuando se recoge. En este tipo de estancias sí que hay que intentar adosar el sofá a la pared.
Pero si por la forma del salón el sofá quedara exento en "mitad" del espacio, procura que no bloquee el paso. Siempre puedes adosar a la trasera un mueble bajo y estrecho como una consola o librería. Aquí, un sofá rinconera se adosa a la pared y "cierra" con un módulo sin reposabrazos delante de la ventana. Es una propuesta del estudio de interiorismo Studiomac.

El tamaño de los asientos: cómo elegir el adecuado en función del espacio y tu comodidad
Debes escoger el tamaño del sofá en función del espacio. Los sofás pueden ser de dos, tres o más plazas. El sofá más largo deberá ocupar una posición que no entorpezca. El pequeño puede quedar en ángulo, también una posición para un salón cuadrado con dos sofás del mismo tamaño. O bien enfrentados. Ten en cuenta que los sofás que miran al televisor son los que menos fomentan la interacción en la zona. Por eso se suple con algún asiento auxiliar que se pueda colocar frente al sofá o en perpendicular, de manera que favorezca el "mirarse" a la cara.
Este salón está diseñado por la interiorista Eva Jurado con un tres + dos como asientos, en sofás del mismo diseño y acabado. El estilismo del proyecto lo firma Cristina Rodríguez Goitia.

Cómo ser creativo con los asientos auxiliares para aprovechar mejor el espacio
Ya hemos mencionado la idea de que los asientos auxiliares, al ser de menor tamaño que el sofá, permiten dar rienda suelta a la creatividad en cuanto a su diseño y acabado. Formas más especiales y tapicerías estampadas o de colores.
No tengas miedo en compensar la sobriedad del sofá o de los sofás principales con una butaca llamativa (como estas en azul elegidas por la interiorista Patricia Lizalde). Sus diseños pueden ser más o menos voluminosos. Es interesante incorporar piezas más ligeras en salones pequeños. Y romper con el estilo en caso de que sea lo que te apetece.
Piensa que dos sillones o butacas "ocupan". Por lo que son casi como un sofá aunque con la posibilidad de ganar en versatilidad al separarse y moverse como asientos independientes.
Los reposapiés son más ligeros visualmente. No tan cómodos al no tener respaldo pero cumplen una función importante como apoyo. Bancos y banquetas pueden llevar o no respaldo y son un buen espacio para varias personas o para que una se recueste.

¿Sofá rinconera o 'chaise longue'? ¿Cuál es la mejor opción para tu salón?
Este tipo de sofá también tiene usos concretos. El sofá rinconera es perfecto en una esquina. Pero también se puede usar para delimitar la zona de estar en un salón, sin que quede apoyado en dos paredes.
Es voluminoso, pero al mismo tiempo puede ser una opción más adecuada en salones de tamaño mediano que dos sofás. Se puede sentir más ligero. En el caso de un sofá con chaise longue, ese espacio permite recostarse para leer o ver una película con comodidad, de manera perpendicular al televisor.
Has de tener en cuenta que lo que ocupa el espacio de chaise longue es lo que podría ocupar una butaca pequeña o un reposapiés. De hecho, si el salón tiene el tamaño suficiente para incorporar otro asiento, es preferible que se haga en el lado contrario al que ocupa ese saliente. Proyecto de Freehand Arquitectura.