Salón

Neuroarquitectura

10 principios de la neuroarquitectura para convertir tu hogar en un santuario de paz y bienestar

Según la neuroarquitectura, nuestro hogar es más que un espacio físico: es un reflejo de nuestra mente y emociones. Hay herramientas para crear ambientes que fomenten la tranquilidad, el bienestar y la armonía. Te compartimos 10 técnicas sencillas para armonizar tu hogar.


26 de marzo de 2025 - 12:00 CET

Es posible implementar estas 10 técnicas sencillas o principios de la neuroarquitectura para tener un ambiente que resulte más armonioso y, te avisamos de que ninguna requiere grandes reformas. Con pequeños ajustes en la iluminación, los colores, los materiales y la distribución es posible crear un hogar que nos haga sentir bien y en equilibrio cada día.

Para ti que te gusta

Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!

Para disfrutar de 8 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.

Este contenido es solo para suscriptores.

Suscríbete ahora para seguir leyendo.

TIENES ACCESO A 8 CONTENIDOS DE CADA MES POR ESTAR REGISTRADO.

Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.

110
Salón conectado con la terraza© erlantz biderbost

Deja que tu hogar sea luminoso

La iluminación influye en nuestra producción de melatonina y serotonina. Para que la casa sea armoniosa hay que maximizar la entrada de luz natural. Deja los ventanales desnudos o con cortinas ligeras, usar espejos en ubicaciones concretas para reflejar la luminosidad y escoge colores claros para las paredes. Por la noche, es importante que la iluminación se convierta en cálida y calmada, de manera que se favorezca la relajación. 

De la Villa Studio firma este proyecto en el que se aprecia la naturalidad de los materiales. La vivienda se encuentra en la calle Príncipe de Vergara, en el emblemático barrio de Salamanca de Madrid. La distribución original estaba completamente compartimentada y se trabajó para conectar espacios, "optimizando los metros cuadrados mediante estancias diáfanas, más luminosidad, y una disposición que permite disfrutar plenamente de toda la vivienda", indican los responsables del estudio. Las butacas de exterior son de Honoré disponibles en Rue Vintage 74. La mesa de centro de estuco es de Rue Vintage 74. Lámpara de pie de Santa Cole de Espacio Betty.

210
© Deco&Living

Usa una paleta cromática adecuada

Los colores también influyen en el estado de ánimo así que regula o controla el impacto emocional que tienen para crear un espacio en el que te encuentres bien. Los tonos neutros y tierra siempre calman y relajan. Con notas en color azul y verde tendrás un plus de frescura y relajación. Pero crear un ambiente armonioso no es buscar siempre la calma. Es hacer que cada espacio genere buenas sensaciones. Por ejemplo, si hay que trabajar en un espacio, usa colores más vibrantes como amarillo o naranja para fomentar la creatividad y la energía. 

Este es un proyecto del estudio Deco&Living donde la pared de menos altura en un dormitorio abuhardillado se ha pintado en un tono azul profundo. El proyecto que abre el artículo (un luminoso salón) también está proyectado por su fundadora, Estela López.

310
© FRAN FERRERA

Distribuciones fluidas

Diseña el hogar y los espacios de la casa de manera que tenga sentido y haya una circulación fluida y racional, también cómoda. Evita obstáculos visuales y también espaciales. No hay que sortear elementos. Nada de muebles grandes que bloqueen el paso. Los ambientes abiertos y bien organizados favorecen la sensación de amplitud. Esto genera armonía. También que la estancia se perciba cómoda para desplazarse y sin elemento amenazantes (ni por forma ni por volumen ni por ubicación). 

Esta es la zona de día de un proyecto diseñado por Altelier Studio. Salón, comedor y cocina comparten espacio. En la mesa de comedor se integra un pilar y se abre para dejar paso a una planta. La cocina cuenta con isla que la delimita de la zona de estar, con sofá curvo, que favorece la transición entre ambientes y el paso. 

410
© Maisons du Monde

Decora con elementos naturales

Es lo que se conoce como biofilia y la neuroarquitectura también tiene mucho que ver con ella. Se trata de introducir plantas en la casa, pero también materiales como madera, piedra o fibras naturales. Reconectar de esta manera con la naturaleza hace que nos sintamos mejor. El contacto con la naturaleza reduce el estrés. Esos elementos nos vinculan con lo natural. También es interesante incorporar imágenes de paisajes o murales evocadores. En la imagen, decoración y mobiliario de Maisons du Monde.

510
© adolfo fernández

Rincones de descanso y relajación

Si en casa hay lugares en los que descansar, meditar, leer, escuchar música… ¡Sentirás que allí se descansa! Y se desconecta. Se trata de que haya espacios que inviten a la calma, a pausar el ritmo. ¿Qué puedes hacer? Destina un área en el salón o dormitorio para el descanso. Hazte con un sillón cómodo, una buena luz para leer, un espacio con cojines o una esquina de meditación. Ayuda a la desconexión en el hogar. En la imagen, textiles de la colección diseñada por Natalia Zubizarreta para KA International.

610
© Amador Toril

La importancia de lo que oyes

Lo ideal es que la casa esté insonorizada, que esté aislada acústicamente para que no percibas como hostiles los ruidos del exterior o del vecino. Evita el ruido excesivo y, además, deja que se escuchen sonidos relajantes como fuentes de agua. Que no falte en tu dispositivo música instrumental o una playlist de naturaleza. Comedor diseñador por María Acha Interiorismo con paredes revestidas, cerramiento de cristal, combinación de suelos, madera… Estilismo de Cristina Rodríguez Goitia.

710
© FRAN FERRERA

Aromaterapia y bienestar olfativo

Los aromas influyen en nuestro estado de ánimo. No se ven pero se sienten. Nuestra casa debe tener un aroma concreto, pero en momentos en los que se busca la armonía hay aromas puntuales que invitan a ello. Usa aceites esenciales o velas con lavanda para relajar, cítricos para dar energía o maderas como el sándalo para aportar calidez. Según el momento, haz que acompañe lo que percibes. Detalle de un dormitorio proyectado por Altelier Studio.

810
© erlantz biderbost

Orden y minimalismo emocional

Un espacio despejado reduce el estrés visual y mental. ¿Conoces el decluttering? Es el proceso de eliminar el desorden y deshacerse de objetos innecesarios para crear un espacio más organizado, funcional y armonioso. Su traducción literal del inglés sería algo así como "deshacerse del desorden". Se trata de lograr un hogar organizado y libre de ruido visual. Mantén solo lo necesario, deshazte, limpia. Es importante que tu casa cuente con espacio suficiente para guardar (armarios con puertas, esenciales). Proyecto del estudio de interiorismo de Andrea Diego.

910
© javier bravo

Texturas y materiales que aportan confort

Las texturas son agradables al tacto, pero a la vista también se sienten. Y con ellas se logra sumar un ambiente acústicamente confortable. Y todo suma en un espacio armónico. Mezcla texturas suaves y naturales con los textiles. Cuida los revestimientos de las paredes. Evita las superficies lisas. En la imagen, un diseño de Estudio Querencia, que juega magistralmente con acabados, materiales y texturas. 

1010
© Jordi Miralles

Delimita el espacio por actividades 

Esto está relacionado con el punto en el que mencionábamos la posibilidad de crear rincones. El cerebro asocia los espacios con hábitos. Por eso es interesante diferenciar las áreas en una casa que se destinan a trabajar, descansar y socializar, evitando mezclar funciones en un mismo lugar. Salón con chimenea y mucha luz natural, diseñado por el estudio Molins Design.  

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.