Hay plantas que, gracias a los colores y patrones de sus hojas, resultan altamente atractivas. Un buen ejemplo es la planta hypoestes, conocida comúnmente como "planta de lunares". Esta planta, que encontrarás en distintas tonalidades dependiendo de la variedad, es una opción ideal para decorar cualquier rincón del interior de tu casa. Sus hojas llamativas y coloridas son ideales para dar un toque diferente a tu green corner. A su imagen única se suma que es una planta de interior fácil de cuidar, siempre que sigas estos consejos que te damos a continuación. Descubre todo lo que necesitas saber para incluir la hypoestes al interior de tu casa.
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La hypoestes pertenece a la familia Acanthaceae y es originaria de las regiones tropicales de África y Asia. En su hábitat natural, es una planta que crece en zonas boscosas y húmedas, donde se desarrolla bajo la sombra de árboles más grandes. Estas condiciones de crecimiento la convierten en una opción ideal para interior, así como su preferencia por condiciones de luz indirecta y humedad elevada. Actualmente, es muy popular gracias a su adaptabilidad a diferentes condiciones en dentro de las casas.
Si hay un motivo por el que esta planta llama la atención es por sus hojas. Estas lucen un divertido patrón de manchas o puntos de colores vibrantes que van desde el rosa al blanco, pasado por el rojo sobre un fondo verde. La hypoestes es una planta que puede llegar a medir entre 20 y 40 cm, convirtiéndola en una opción ideal para decorar cualquier rincón de tu casa, una estantería o una mesa. Es una planta perenne, pero su ciclo de vida puede ser corto si no se le proporcionan los cuidados adecuados.
También puede proporcionar pequeñas flores en tonos lilas o púrpuras, aunque su principal atractivo lo encontramos en sus hojas.
Aunque la especie más conocida es la Hypoestes phyllostachya, existen otras variedades que destacan por la diversidad de colores y patrones en sus hojas. Algunos de los tipos más populares son:
Hypoestes phyllostachya ‘Splash’: se caracteriza por tener unas manchas grandes y bien definidas en colores como rosa, rojo o blanco.
Hypoestes phyllostachya ‘Pink Dot’:es conocida por sus por hojas con un predominio de puntos rosados pequeños.
Hypoestes phyllostachya ‘Confetti’: sus hojas presentan una mezcla de puntos en diferentes colores, dándole un aspecto más festivo.
La hypoestes es una planta que tanto en interior como en exterior prefiere una ubicación en la que reciba luz indirecta brillante. Y es que esta planta puede verse dañada por la luz directa del sol, que puede llegar a quemar sus hojas y provocar la pérdida de su característico color. Dentro de casa, lo más adecuado es colocarla cerca de una ventana orientada al este o al oeste, donde reciba luz filtrada. Si no se dispone de suficiente luz natural, también se puede complementar con luz artificial, como lámparas de cultivo.
Asimismo, asegúrate de girar la planta con cierta periodicidad para que crezca de manera uniforme y evitar que se incline hacia un solo lado.
Esta planta tropical prospera en perfectas condiciones si se mantiene a una temperatura entre los 18 y 25 °C. No tolera bien el frío ni las corrientes de aire, por lo que es importante mantenerla alejada de ventanas abiertas durante el invierno o de los aparatos de aire acondicionado en verano.
Ten en cuenta que si la temperatura de su entorno baja de los 15 °C, la planta puede sufrir daños irreversibles, como hojas caídas o marchitas. Un ambiente estable y protegido es clave para su desarrollo saludable.
Una de las necesidades más importantes de la hypoestes es el riego. Estos han de ser regulares, de manera que se mantenga el sustrato ligeramente húmedo, pero sin encharcamientos. Evita siempre que el agua se acumule en la base de la maceta, ya que esto podría provocar la aparición de hongos y el pudrimiento de las raíces. Un truco sencillo es esperar a que los primeros 2-3 cm de la tierra estén secos antes de volver a regar. Durante el invierno, reduce la frecuencia de riego, ya que la planta entra en una época de reposo. Si quieres mantenerla en mejores condiciones, trata de emplear agua a temperatura ambiente.
El sustrato para la hypoestes debe ser ligero, bien drenado y rico en materia orgánica. Una mezcla ideal podría incluir un 50% de turba o fibra de coco, un 30% de perlita para mejorar el drenaje y un 20% de humus de lombriz, lo que aportará nutrientes.
Debes de tener en cuenta que la maceta debe tener agujeros de drenaje para evitar un exceso de humedad. Añade también una capa de grava o piedras en el fondo de la maceta, lo que mejorará el flujo de agua.
Una de las claves para mantener el color vibrante de sus hojas, es el abono. Así, la hypoestes debe ser abonada regularmente durante su época de crecimiento, en primavera y verano. Emplea un fertilizante líquido para plantas de interior. Puedes diluirlo a la mitad de la concentración recomendada por el fabricante y aplicarlo cada 15 días.
Durante su época de reposo, en otoño e invierno, puedes reducir el abono o incluso suspenderlo. Ten en cuenta que un exceso de fertilizante puede causar acumulación de sales en el sustrato, afectando la salud de las raíces.
Sí, de hecho, una poda regular ayudará a mantener la forma compacta de la planta y estimular el crecimiento de nuevos brotes. Recorta las puntas de los tallos para evitar que se vuelvan demasiado largas y estimular el desarrollo de hojas nuevas. Es importante también eliminar las hojas marchitas o amarillas para prevenir enfermedades.
Una poda adecuada no solo mejorará la apariencia de la planta, sino que también favorecerá su salud general y evitará el envejecimiento prematuro.
Aunque la hypoestes es una planta de porte pequeño, tendrás que trasplantarla cuando las raíces hayan ocupado todo el espacio de la maceta. Esto suele pasar cada 1 o 2 años. Elige una maceta algo más grande y rellénala con sustrato fresco, con la mezcla que te hemos recomendado.
Hazlo en primavera o en verano, cuando la planta esté en pleno crecimiento. Aprovecha para fijarte en el estado de las raíces y eliminar las que estén dañadas. Tras el trasplante, riega moderadamente y evita la exposición directa al sol durante los primeros días.
Esta planta tan llamativa se puede reproducir fácilmente mediante esquejes. Para hacerlo, corta un tallo sano de unos 10 cm de longitud, asegurándote de que tenga al menos un nudo. Quita las hojas inferiores y colócalo en un vaso con agua o directamente en sustrato húmedo. En pocas semanas, empezarán a aparecer raíces. Cuando esto suceda, podrás trasplantarlo en una maceta tal y como te hemos explicado antes.
Aunque la hypoestes es una planta relativamente resistente, puede verse afectada por plagas como pulgones, ácaros y cochinillas. Para combatirlas, emplea soluciones caseras como una mezcla de agua con jabón potásico o aceite de neem.
También puede verse afectada por enfermedades fúngicas si te pasas con el riego, por lo que es crucial un buen drenaje y evitar mojar las hojas.