El término glasear se aplica tanto a la cocina salada como a la repostería. Y a esta última es a la que nos queremos referir, que no es otra cosa que cubrir con una capa brillante y lisa -hecha con una mezcla de clara de huevo y azúcar, mermelada, chocolate o almíbar- pasteles, tartas o galletas. Es una forma de decoración para hacerlos más atractivos, pero también más apetitosos.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 8 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.TIENES ACCESO A 8 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
Tipos de glaseado
Esta técnica se puede llevar a cabo de varias maneras y con distintos ingredientes, pero hay tres que son las más extendidas: el glaseado sencillo o liviano, el glaseado real o imperial y el glaseado de espejo. Veamos en qué consiste cada uno.
Glaseado sencillo o liviano
Es una mezcla de azúcar en polvo y agua, a la que se añaden unas gotas de zumo de limón para aportarle un color blanco más intenso. El objetivo es obtener una pasta fluida y brillante que se utiliza para cubrir dulces como dónuts, galletas, suizos, cruasanes, etc. Se le puede agregar algún tipo de colorante alimentario.
Glaseado real o imperial
Tiene una textura más densa y para prepararlo se mezcla una clara de huevo con unas gotas de zumo de limón y se bate con una varilla hasta que salga espuma pero sin llegar a punto de nieve. Se agrega, poco a poco y sin dejar de remover, azúcar glas tamizada y se deja reposar unos minutos. Se le puede añadir algún tipo de colorante comestible, zumo, licor o café y se emplea, sobre todo, para decorar galletas y el resultado es una consistencia más dura.
Glaseado de espejo
Es una cobertura perfecta para tartas, pasteles o mousses. Para elaborarlo se hierve glucosa, azúcar y agua. Fuera del fuego se le añade gelatina en polvo, o en láminas, disuelta en agua y un poco de leche condensada o de nata. Se mezcla y finalmente se añade chocolate y, si se desea darle algún tono concreto, algún colorante. Se deja enfriar un poco ¡y listo!
Paso a paso: bizcocho de naranja con glaseado
El glaseado también se utiliza para glasear bizcochos y darles un toque diferente. Este lo preparamos con naranja, tanto en la masa como en la cobertura.
Paso a paso: dónuts glaseados caseros
El ejemplo claro de glaseado simple son los dónuts de azúcar. Y qué mejor que en lugar de optar por los industriales, te animes a a hacerlos en versión casera.
Paso a paso: eclairs rellenos de nata con glaseado de chocolate
Estos pastelitos se preparan con una pasta choux que se hornea, se corta por la mitad, se rellena con nata montada y se cubren con un brillante glaseado de chocolate.