Antes se veían exclusivamente en restaurantes vegetarianos, pero este tipo de pizzas cada vez se encuentran en más lugares de diferentes cocinas. Son una alternativa saludable que se presta a jugar con nuestra creatividad y es perfecta para aquellos que buscan opciones bajas en carbohidratos y/o libres de gluten, ricas en fibra, vitaminas y minerales. Las pizzas con masas vegetales combinan con numerosos ingredientes, están deliciosos y nos alegran la vista con los atractivos colores de las verduras y hortalizas que se usan para prepararlas.
Se hacen con vegetales como las legumbres, el calabacín, el brócoli o la remolacha, que aportan sabores y texturas distintas a los de la pizza tradicional. Muchas de ellas se ajustan también a dietas como la keto, la paleo o la vegana, pero cualquiera puede comerlas -siempre y cuando no se sea alérgico o intolerante a alguno de sus ingredientes-.
Toma buena nota de 7 recetas para hacer tus propias pizzas caseras con masas vegetales. Además de mostrarte la recetas, te explicamos algunas particularidades de cada una. Y recuerda que tan sólo son ideas que pueden servirte de inspiración para hacer tus creaciones, cambiando ingredientes, añadiendo hierbas o especias, etc.
Con brócoli
La base de brócoli es una de las más populares. Aporta fibra y antioxidantes y para que tenga consistencia se le añade queso, huevo y, nosotros le agregamos un poco de aguacate. Elige los toppings que más te gusten.
Con coliflor
Similar a la anterior, pero con coliflor, que es ligera, baja en calorías y aporta un sabor muy característico, aunque al llevar queso, no es tan potente. Hemos optado por los ingredientes que lleva la pizza Margarita para ponerlos por encima: queso, tomate y albahaca.
Con calabacín
Hay que rallar el calabacín y escurrir muy bien el agua que suelta. La base queda más suave y crujiente que otras por la textura de esta hortaliza que es rica en fibra, vitaminas y minerales y tiene un bajo contenido en azúcar.
Con remolacha
Esta es otra alternativa saludable y, además, colorida. La remolacha, que mezclamos con harina de garbanzos, es rica en antioxidantes y posee propiedades antiinflamatorias. Aporta color y también su inconfundible sabor.
Con zanahoria
La zanahoria, para esta masa mezclada con avena y pipas de girasol, aporta una buena cantidad de fibra y nos ayuda a hacer la digestión y a tener una sensación de saciedad prolongada. Rica en vitamina A, -necesaria para la vista y la piel- y C -fortalece nuestro sistema inmunológico-.
Con legumbres
Las legumbres (judías, garbanzos, lentejas...) están libres de gluten y tienen un alto contenido de proteínas y esto hace que estas masas sean más saciantes que las tradicionales. Para estas elaboraciones son perfectas convertidas en harinas.
Con patata
La textura de la masa de patata puede variar y ser más suave o más crujiente. Tiene uns sabor y una textura particulares. En esta receta la cocemos y mezclamos con huevo y almidón de yuca. El tubérculo aporta carbohidratos complejos, vitamina C y potasio.