Asar, hornear, saltear, hervir... ¡la calabaza se presta a numerosas técnicas culinarias! Aquí la vamos a rehogar previamente para después ponerla dentro de una masa quebrada junto a otros vegetales, queso y legumbres. Vamos a darle un toque de sabor y aroma a nuestra tarta con una pizca de miel y hierbas frescas.
Ingredientes
- 1 lámina de masa quebrada (pasta brisa)
- 400 gramos de calabaza
- 2 unidades de cebollas moradas pequeñas
- 75 gramos de queso de cabra
- 50 gramos de garbanzos cocidos escurridos
- 1 cucharada de miel
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra
- pimentón
- mezcla de hierbas aromáticas
Preparación
- Pela la calabaza y trocéala en dados no muy grandes.
- Pela también las cebollas moradas pequeñas y córtalas en cuartos.
- Coloca una sartén en el fuego, echa un poco de aceite y saltea durante unos minutos la calabaza y la cebolla.
- Incorpora los garbanzos, sal, pimienta y un poco de pimentón y dale unas cuantas vueltas.
- Precalienta el horno a 200ºC.
- Extiende la masa quebrada sobre un papel vegetal y coloca en el centro el contenido de la sartén.
- Desmenuza el queso de cabra por encima y mete hacia dentro los bordes de la masa, como ves en la foto, para que no se salga el relleno.
- Introduce la tarta en el horno, con calor arriba y abajo, durante unos 35-40 minutos a 180ºC o hasta que la masa esté ligeramente dorada pero con cuidado de que no se queme.
- Saca la tarta con cuidado de no quemarte y añade la miel y las hierbas aromáticas que mas de gusten.
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