Sobre una base de galleta y mantequilla, similar a la que se suele preparar para muchas tartas frías de queso, iremos disponiendo las distintas capas de chocolate. La acción gelificante de la cuajada en polvo que emplearemos nos ayudará a que las distintas capas queden bien diferenciadas. ¡Vistosa, fácil y riquísima!
Ingredientes
- 150 gramos de chocolate negro
- 150 gramos de chocolate con leche
- 150 gramos de chocolate blanco
- 150 gramos de galletas tipo Digestive
- 75 gramos de mantequilla
- 600 mililitros de nata para montar
- 900 mililitros de leche
- 24 sobres de cuajada en polvo (tres sobrecitos)
Preparación
- En primer lugar, desmenuzaremos las galletas junto con la mantequilla (a temperatura ambiente), formando una masa homogénea.
- Forramos la base de un molde redondo de unos 22cm con papel de horno.
- Extendemos bien en la base del molde la preparación anterior de galleta y mantequilla. Para aplanar bien la mezcla podemos ayudarnos con el dorso de una cuchara. Metemos en la nevera mínimo 30 minutos.
- Ponemos a calentar en un cazo 200 ml de leche y 200 ml de nata. Añadimos el chocolate negro y removemos hasta que se funda.
- Mezclar un sobre de cuajada con 100 ml de leche y remover bien para que no queden grumos. Añadir esta mezcla a la mezcla anterior y remover suavemente (unos 4 o 5 minutos) hasta que espese ligeramente.
- Verter sobre la base de galleta y dejar enfriar al menos 30 minutos.
- Repetir la misma operación con el chocolate con leche, vertiendo con cuidado la mezcla en el molde y dejar enfriar al menos 30 minutos.
- Por último, repetir de nuevo la operación con el chocolate blanco, y verter la mezcla en el molde con cuidado para crear la tercera capa.
- Meter en la nevera unas 4 o 5 horas.
- Antes de servir la tarta puedes decorarla como más te guste: queda muy aparente, por ejemplo, disponiendo en vertical unas tiras de chocolate, como en la imagen. También es muy vistoso rallar un poco de los tres tipos de chocolate, mezclar, y espolvorear sobre parte superior de la tarta. Igualmente puedes decorar con algún fruto del bosque, así como disponer previamente en los platos unos trazos con salsa o sirope de chocolate… ¡aquí tu imaginación manda!
© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.