Un delicioso y sencillo plato de pasta elaborado con una salsa cremosa de pollo y champiñones Portobello. Una receta rápida de preparar en la que puedes utilizar restos de pollo asado y quedará genial. En esta ocasión vamos a cocinar la pasta de una forma diferente ya que en lugar de cocinarla aparte en agua hirviendo lo vamos a hacer a la vez que vamos preparando el guiso y coceremos la pasta con caldo de pollo y los demás ingredientes para que el sabor sea mucho más potente y más rico. Eso sí, calcula bien el tiempo para que no se pase demasiado y no quede una plasta.
Ingredientes
- 300 gramos de pasta corta tipo 'penne' o macarrones
- 1 cebolla dulce o cebolleta
- 250 gramos de champiñones Portobello
- 4 contramuslos de pollo deshuesados y sin piel
- 1 taza de queso parmesano rallado
- aceite de oliva virgen extra
- 200 mililitros de nata para cocinar o crema de leche
- 1 vaso de vino blanco
- 750 mililitros de caldo de pollo
- 1 diente de ajo
Preparación
- Comienza pelando el ajo y la cebolla. Pícalos bien finos para que cuando se cocinen sean casi imperceptibles en el guiso.
- Limpia y pela los champiñones. Nunca lo hagas bajo el grifo, hazlo con cuidado, con un paño húmedo retira la tierra y con una puntilla pela el sombrero, verás que es muy fácil, y corta el pedúnculo. Lamínalos o córtalos en cuartos, como tu prefieras.
- Ahora toca cortar los contramsulos de pollo deshuesados y sin piel. Puedes utilizar pechuga de pollo si prefieres pero sale mucho más jugoso con esta parte del pollo. Corta el pollo en pedazos de bocado y dóralo en una cazuela con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté listo, sácalo y reserva. Es importante hacerlo en una cazuela ya que ahí es donde vamos a hacer toda la receta.
- Añade un poquito más de aceite y en la misma sartén que has cocinado el pollo pocha la cebolla y el ajo bien picados. Añade un poco sal para que la cebolla se cocina antes.
- Añade el vaso de vino blanco y deja que se vapore el alcohol. Cocina unos 5 minutos.
- Incorpora ahora los champiñones y cocina unos minutos más.
- Añade ahora la nata para cocinar, el caldo de pollo y salpimenta al gusto y deja que hierva a fuego lento.
- Cuando comience a hervir incorpora la pasta, nosotros hemos utilizado 'penne', que es como los macarrones pero con unas estrías en la superficie. Puedes utilizar la pasta corta que más te apetezca o que tengas más a mano. Cocina despacito durante unos 10-12 minutos.
- Pasado ese tiempo añade el queso Parmesano Reggiano rallado y mezcla bien, despacio, para que se integre y se funda con todo. Esto espesará la salsa. Aparta del fuego y deja que repose unos 5 minutos.
- Agrega el pollo y remueve para que se integre todo.
- ¡Ya lo tienes! Ahora sirve caliente y espolvorea queso rallado por encima y un poquito de perejil o de cebollino fresco recién picado para darle un toque fresco.
© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.