Los tacos tienen su origen en la época precolombina y son una elaboración básica de la culinaria mexiacana. De hecho, es quizá uno de los bocados que ha traspasado fronteras de forma más significativa. Los hay de mil rellenos y la fusión siempre es bienvenida. En este caso usaremos aguacate, maíz y queso fresco.
Ingredientes
- 12 tortillas de maíz
- 200 gramos de queso fresco
- 2 aguacates
- 300 gramos de lombarda
- piña
- 1 lata de maíz pequeña
- 150 gramos de champiñones
- 1 cebolleta
- 3 guindillas frescas
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- zumo de limón (de medio limón)
- 1 cucharada de cilantro picado
- sal
- pimienta
Para decorar
- cilantro (unas ramitas)
- limón (unas cuñas)
Preparación
- Retirar la piel y el hueso a los aguacates y cortar la carne en trozos alargados.
- Lavar la lombarda y cortarla en juliana fina.
- Trocear el queso.
- Retirar el tallo a las guindillas y cortarlas en aros.
- Limpiar los champiñones, cortarlos en láminas y rehogarlos en una sartén con el aceite durante 10 min.
- Pelar y picar la cebolleta.
- Retirar la piel y la parte central más dura a la piña, cortarla en dados pequeños, echarlos en una ensaladera con los granos de maíz escurridos, la cebolleta, el cilantro y el zumo de limón y mezclar.
- Calentar los tacos por sus dos caras en una sartén a fuego bajo y repartir encima de cada uno los trozos de aguacate y de queso, el champiñón rehogado, los aros de guindilla y la juliana de lombarda.
- Cubrirlo con la mezcla de la ensaladera y salpimentar.
- Colocar los tacos en una fuente y decorar con el cilantro y las cuñas de limón.
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