¡No hay nada mejor que degustar la excelente repostería casera y tradicional de toda la vida! Son recetas que nunca pasan de moda y resultan ideales para cualquier desayuno, postre o merienda. Como este bizcocho que te conquistará a ti y con el que conquistarás a tus invitados. Además, te aseguras de que sólo lleva ingredientes naturales y ningún conservante ni colorante artificiales. Perfecto para acompañar con un té o un café.
Ingredientes
- 250 gramos de harina tamizada
- 250 gramos de azúcar blanca
- 170 gramos de nata para montar
- 75 gramos de aceite de girasol
- 1 cucharaditas de canela molida
- piel de naranja rallada
- 1 sobres de levadura en polvo
- 1 cucharaditas de esencia aroma de vainilla
- 3 unidades de huevos
- mantequilla para el molde
- harina para el molde
Para el almíbar (opcional)
- 3 unidades de zumo de naranja colado
- 5 cucharadas de azúcar blanca
- 1 unidades de naranja para decorar
Preparación
Para el bizcocho
- Antes de comenzar, precalienta el horno a 180ºC para que, cuando vayas a hornear, esté a la temperatura adecuada.
- Seguidamente, bate en un bol los huevos con el azúcar durante unos minutos hasta que la mezcla blanquee y aumente de volumen.
- Añade el aceite, la nata y la esencia de vainilla. Mezcla todo bien tras añadir cada ingrediente hasta que la mezcla quede homogénea.
- En un bol aparte, pon la harina previamente tamizada, la canela, la ralladura de naranja y la levadura, y mezcla todo bien.
- A continuación, ve añadiendo poco a poco la mezcla de harina al bol con la de los líquidos (lo más recomendable es hacerlo en tres veces, mezclando bien con una cuchara de madera tras cada adición).
- Cuando la masa esté lista, engrasa bien un molde de bizcocho con mantequilla y espolvorea harina sobre ella (te quedará la cantidad ideal si das ligeros golpes en las paredes del molde para que quede una película muy fina de harina sobre el fondo y las paredes).
- Para terminar, vierte la masa en el molde y hornea durante 35 – 40 minutos.
- Pasado ese tiempo comprueba que tu bizcocho está bien horneado y deja enfriar sobre una rejilla.
- Corta la naranja en rodajas de no más de un centímetro de grosor y coloca por encima del bizcocho. Ahora toca bañarlo con el almíbar.
Para el almíbar
- En primer lugar, pon el zumo de naranja y el azúcar en un cazo, remueve bien y llévalo a ebullición sin dejar de remover en ningún momento.
- Cuando hierva, retíralo del fuego y déjalo enfriar.
- Cuando esté frío, baña la superficie del bizcocho con el almíbar y espera un poco hasta que lo absorba por completo. ¡Listo para comer!
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