Estos pequeños bocados son perfectos para acompañar el café de sobremesa. Con un dulce sabor a chocolate blanco y el ligero toque del licor de frutas que queramos ponerle (nosotros te recomendamos la cereza o la fresa), prepararlas es tan sencillo como fundir los ingredientes, dejarlos reposar en la nevera y hacer bolitas con las manos.
Ingredientes
- 300 gramos de chocolate blanco para fundir
- 100 gramos de nata para cocinar
- 1 chorrito de licor de frutas (cereza o fresa, por ejemplo)
Preparación
- Calentamos al baño María el chocolate blanco y la nata, removiendo constantemente. El fuego ha de ser muy suave.
- Cuando veamos que ya está caliente e integrado, retiramos del fuego y añadimos un chorrito de ron o de cualquier licor de frutas, sin dejar nunca de remover. Además, debemos hacerlo hasta que veamos que la mezcla ha enfriado lo suficiente.
- Metemos la cazuela en el frigorífico y dejamos reposar varias horas (lo mejor es dejarlo de un día para otro).
- Transcurrido este tiempo, vamos sacando las trufas con una cucharada para helados y acabamos dándoles forma de bolita con las propias manos.
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