El romesco es una de las salsas más populares de la cocina catalana que se emplea, sobre todo, para acompañar esas típicas cebolletas dulces que se hacen a la brasa y que reciben el nombre de 'calçots'. En este caso le vamos a dar otro uso, para cubrir por encima unos lomos de bacalao, a modo de costra. El resultado es de lo más convincente. Pruébalo.
Ingredientes
- 4 filetes de bacalao salado
- 1 unidades de patata grande
- 3 cucharadas de pimiento choricero
- 2 cucharadas de cebollino picado
- 1 cucharadas de perejil fresco picado
- 2 cucharadas de almendra molida
- 1 cucharadas de pan rallado
- sal
Preparación
- Pon en remojo en agua fría las supremas de bacalao durante dos días y medio, cambiando el agua cada 8 horas.
- Pela la patata, lava y corta en rodajas de 1 cm de grosor.
- Pon las rodajas de patata en una cazuela cubiertas de agua con una pizca de sal y 2 cucharadas de carne de pimiento choricero y cuece a fuego bajo 25 minutos, hasta que estén blandas.
- Apaga el fuego, espolvorea con la mitad del cebollino y reserva al calor.
- Escurre las supremas de bacalao de su agua de remojo, cuécelas en agua salada entre 6 y 8 minutos, según su tamaño, y aparta del fuego.
- Echa en un cuenco el pan rallado, las almendras molidas, el perejil picado, el resto del cebollino picado y la carne de pimiento choricero y mezcla todo bien hasta obtener un compuesto arenoso y uniforme.
- Coloca las supremas de bacalao sobre papel absorbente con el lado de la piel hacia arriba y cúbrela con la mezcla del cuenco.
Presentación
- Coloca dos rodajas de patata en el fondo de 4 platos hondos y baña con un poco de su caldo de cocción.
- Incorpora encima las supremas de bacalao, teniendo cuidado de que no se caiga el rebozo de romesco colocado sobre la piel y sirve enseguida.
Consejo
Para que la costra se adhiera bien al pescado, presiona las supremas sobre el preparado dispuesto en un plato hondo.
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