En el mundo de la cosmética, algunas combinaciones de activos son como almas gemelas y se complementan a la perfección. Otras, sin embargo, simplemente no están destinadas a estar juntas. De la mano de los expertos te contamos cómo mezclar tus ingredientes cosméticos, qué activos hacen el match perfecto y cuáles, por el contrario, deberían mantenerse alejados en la misma rutina cosmética.
Entre los ingredientes que está prohibido mezclar destacan:
- Retinol y vitamina C
- Retinol y ácido glicólico
Entre los que combinan bien destacan:
- Vitamina C y ácido ferúlico
- SOD y péptidos
- Péptidos y ácidos
- Ácido tranexámico y vitamina C
Te contamos a continuación por qué ocurre esto y qué le pasa a tu piel si no tienes una rutina bien diseñada.
Ingredientes que no se pueden mezclar
Retinol y vitamina C
"Juntar retinol y vitamina C en una misma rutina puede ser un error fatal para la piel", dice Inmaculada. ¿Por qué? Por tres razones según la experta.
- Alta irritación: ambos activos tienen una acción potente y pueden sensibilizar la piel si se usan juntos, causando enrojecimiento, descamación e incomodidad.
- Diferentes pH óptimos: la vitamina C necesita un pH más bajo para ser efectiva, mientras que el retinol requiere un pH más alto, lo que puede reducir la eficacia de ambos activos.
- Posible reactividad: juntos, pueden ser demasiado agresivos para la piel, sobre todo si es sensible o está en proceso de adaptación a alguno de los ingredientes.
Si ambos activos te encantan, lo mejor es alternarlos: la vitamina C por la mañana para aprovechar su acción antioxidante y el retinol por la noche para estimular la regeneración celular sin riesgo de irritación.
Retinol y ácido glicólico
No todas las combinaciones son un cuento de hadas. En el mundo cosmético, juntar retinol y ácido glicólico en una misma rutina puede ser un error garrafal. Así nos lo ha confirmado la farmacéutica Inmaculada Vicente. Asegura que son activos que no casan por estos motivos:
- Exfoliación excesiva: ambos activos promueven la renovación celular, y usarlos juntos puede causar irritación, sensibilidad extrema y descamación.
- Compromiso de la barrera cutánea: el ácido glicólico reduce el grosor del estrato córneo, mientras que el retinol también puede debilitar la barrera dela piel, dejándola vulnerable a agresores externos.
- Riesgo de irritación y sensibilidad: La combinación puede desencadenar rojeces, ardor y una respuesta inflamatoria que podría comprometer la salud de la piel. Si ambos activos te encantan, lo mejor es alternarlos: el ácido glicólico en noches específicas para exfoliar y preparar la piel, y el retinol en otras noches para su efecto regenerador sin causar daños excesivos.
En cosmética hay combinaciones que funcionan a la perfección y otras que es mejor evitar. La clave está en conocer qué activos se complementan y cuáles pueden generar conflictos en tu piel.
Ingredientes que sí se pueden mezclar
Vitamina C y ácido ferúlico
La farmacéutica Inmaculada Vicente María asegura que, cuando se trata de combatir el estrés oxidativo y aportar luminosidad a la piel, "la vitamina C y el ácido ferúlico son la pareja ideal". ¿Por qué funcionan tan bien juntos? La experta atribuye el éxito a tres cuestiones:
- Doble protección antioxidante: ambos activos neutralizan los radicales libres, combatiendo el envejecimiento prematuro y los daños ambientales, como la contaminación y la radiación UV.
- Luminosidad al máximo: la vitamina C es un potente iluminador que ayuda a unificar el tono de la piel, mientras que el ácido ferúlico refuerza su efectividad.
- Mayor estabilidad: la vitamina C es conocida por su inestabilidad frente a la luz y el oxígeno, pero el ácido ferúlico la estabiliza, permitiendo que actúe por más tiempo en la piel.
¿El resultado? Un escudo protector para la piel y un cutis radiante.
SOD y péptidos
Cuando se trata de proteger y reparar la piel, la Superóxido Dismutasa (SOD) y los péptidos son la pareja ideal, según la farmacéutica. ¿Por qué funcionan tan bien juntos?
- Poder antioxidante y regenerador: la SOD es una enzima que combate los radicales libres y protege la piel del daño oxidativo, mientras que los péptidos estimulan la producción de colágeno y elastina.
- Reparación y fortaleza: juntos, estos activos refuerzan la barrera cutánea, ayudando a mantener la piel firme y saludable.
- Prevención del envejecimiento: la acción combinada de estos ingredientes reduce la inflamación, mejora la elasticidad y disminuye la aparición de líneas de expresión.
¿El resultado? Una piel protegida, rejuvenecida y lista para brillar en cualquier cita especial.
Péptidos con ácidos
Arturo Álvarez-Bautista, cosmetólogo y fundador de la firma Arturo Alba, asegura que "combinar un péptido como la Argirelina con un ácido como el salicílico es como tener un dúo imbatible para la piel". Nos explica que "uno relaja y el otro renueva". "La Argirelina actúa relajando las microcontracciones faciales que provocan arrugas, sobre todo en la frente y el contorno de ojos. Es como darle un descanso a la piel, para que no marque tanto esas líneas de expresión", dice Arturo.
Por otra parte, nos cuenta que "el ácido salicílico es un maestro de la exfoliación. Penetra en los poros, elimina el exceso de sebo y células muertas, dejando la piel más lisa y uniforme. Además, al limpiar bien la superficie, ayuda a que la Argirelina penetre mejor y haga su trabajo con más eficacia. Es como preparar el terreno para que el otro ingrediente brille aún más".
Lo mejor de esta combinación, según el experto, es que "no solo suaviza arrugas, sino que también mejora la textura de la piel, controla los poros dilatados y aporta luminosidad. Ideal para esas pieles que no solo buscan un efecto antiedad, sino también un extra de frescura y vitalidad". Eso sí, advierte de que "la fórmula tiene que estar bien equilibrada para que el pH no afecte la eficacia de ninguno de los dos y se añadan ingredientes calmantes que eviten irritaciones".
En resumen: Argirelina + ácido salicílico son el combo perfecto para una piel más lisa, luminosa y con menos arrugas. ¿El secreto? Mientras uno relaja, el otro renueva.
Ácido tranexámico y vitamina C
Arturo Álvarez Bautista es partidario de combinar ácido tranexámico con vitamina C. "Es como darle a la piel un tratamiento intensivo para decirle adiós a las manchas y darle la bienvenida a la luminosidad", explica. "El ácido tranexámico es el héroe silencioso en la lucha contra la hiperpigmentación: actúa bloqueando el proceso que desencadena la producción excesiva de melanina, lo que lo convierte en un aliado top para tratar manchas oscuras, melasma y marcas postacné", dice el experto. Asegura que "es como si le dijera a la piel: “Tranquila, aquí no hay necesidad de producir más pigmento del necesario”.
Por otro lado, el cosmetólogo nos recuerda que "la vitamina C es la reina de la luminosidad". "Es un potente antioxidante, combate los radicales libres, unifica el tono y le da ese glow saludable que siempre buscamos", sostiene. "Además, estimula la producción de colágeno, lo que mejora la firmeza y la elasticidad de la piel", añade.
Por si todo lo anterior fuera poco, cuando se combina con el ácido tranexámico, la vitamina C, tal y como Álvarez- Bautista nos ha contado, no solo potencia sus efectos despigmentantes, sino que también actúa como un escudo protector frente a los daños ambientales, como la contaminación y la radiación UV.
¿El resultado? Una piel más uniforme, radiante y visiblemente más sana. Es un combo perfecto para quienes quieren tratar manchas y, al mismo tiempo, aportar un chute de luz al rostro. Eso sí, la clave está en formularlo bien para que la vitamina C (que puede ser un poco inestable) mantenga su potencia y el ácido tranexámico haga su magia sin irritar. En definitiva, ácido tranexámico + vitamina C es la pareja ideal para una piel sin manchas y con un glow irresistible
Algunos consejos que conviene tener en cuenta
Olalla Álvarez, fundadora de Clínica Olalla Alvarez Aesthetic Medicine, derriba, en relación a lo anterior, un mito muy extendido y ofrece un consejo interesante:
- Hay que olvidar el mito de que la vitamina C con el sol produce manchas, porque justo ayuda a todo lo contrario, previene las manchas producidas por el sol y evita el fotoenvejecimiento, así como la formación de radicales libres producidos por la contaminación y exposición UV y luz azul.
- Además de tener en cuenta que el retinol no se puede combinar con ácidos como el glicólico, por ejemplo, recomienda no emplear cualquier retinol ni aplicarlo sin antes haber acudido a clínica médica donde se os aconseje adecuadamente y se indique correctamente el proceso de retinización.
Teniendo presentes estas recomendaciones y a mano esta guía práctica, te será más sencillo diseñar una rutina de skincare adecuada y prevenir irritaciones nada deseadas.