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tiara gtres© Gtresonline

'Sí quiero' en la catedral de Monreale

La preciosa tiara con la que se ha casado la duquesa de Noto

La ya esposa de Jaime de Borbón-Dos Sicilias es hija de los condes escoceses de Lindsay


Actualizado 25 de septiembre de 2021 - 23:03 CEST

La boda de Jaime de Borbón-Dos Sicilias y lady Charlotte Lindesay-Bethune tiene todos los ingredientes de una boda real de ensueño: una imponente catedral, representantes de la realeza y la aristocracia entre los invitados y una novia luciendo una histórica tiara familiar. No es para menos. El novio es hijo de los duques de Calabria y nieto del infante don Carlos, que era primo y buen amigo del rey Juan Carlos, pero el linaje de lady Charlotte no se queda atrás. Es una aristócrata escocesa, la menor de cinco hermanos fruto del matrimonio entre James Randolph Lindesay-Bethune, 16º conde de Lindsay (un título que se remonta 1633), y Diana Mary Chamberlaine-Macdonald, hija de un mayor de la Guardia Escocesa que fue gentilhombre militar de la reina Isabel II y condecorado por el imperio británico.

Jaime de Borbón-Dos Sicilias y Charlotte Lindesay-Bethune© Gtresonline
Los novios, exultantes, montados en el carruaje a la salida de la catedral de Monreale tras darse el 'sí quiero'

A pesar de que la dinastía de los Borbón-Dos Sicilias dipone de un imponente joyero en el que se encuentran piezas tan exclusivas como la corona de botones desmontables que lució en su boda su ahora suegra, Sofía Landaluce, así como las tres tías del novio, o la diadema Fringe de la archiduquesa María Ana de Austria (actualmente en posesión de Inés de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma), la noble escocesa ha optado por una tiara perteneciente a la familia de su padre James Lindesay-Bethune, conde de Lindsay. Se trata de una diadema Fringe de diamantes con remate de perlas a juego con sus pendientes de diamantes y perla a modo de gota.

La historia de su familia, propietaria de la bella tiara con la que remata un look nupcial espectacular, se remonta a la Normandía del siglo XI. El primer miembro que se conoce de la estirpe era David de Lindissie, que viajó a Escocia con el príncipe exiliado Edgar Atheling, sobrino nieto del rey Eduardo el Confesor para apoyarle en su reclamación del trono. Por ello, los Lindesay participaron en diversas guerras entre normandos y sajones para defender al príncipe Edgar. Desde ese primer familiar que regresó a escocia, la familia no ha dejado de crecer y ramificarse en función de los avatares históricos.

Boda de Jaime de Borbón-Dos Sicilias y Lady Charlotte Lindesay-Bethune© Gtresonline
Lady Charlotte Lindesay-Bethune, espectacular y muy sonriente en su llegada al enlace

Los Lindesay, habitualmente cercanos a los monarcas, ocuparon siempre puestos de poder e influencia en todas los ámbitos, una tendencia que no dejó de ir en aumento. Así, el matrimonio del tercer conde de Crawford con lady Marjory Ogilvy, emparentó a la familia con la familia del marido de la actual princesa Alejandra de Kent, y el hijo de esa unión es un antepasado de la duquesa de Cambridge. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVII cuando Carlos I concedió por primera vez el título de conde de Lindsay. Poco después, la descendencia de Carlos II, que tuvo numerosos hijos ilegítimos a los que otorgó títulos, emparenta a lady Charlotte con la recordada Diana de Gales y sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry, ya que la Princesa era familia de dos de esos hijos ilegítimos, pero también con la duquesa de Cornualles y hasta con el duque de Alba.

En la actualidad, el padre de lady Charlotte y 16º conde de Lindsay, James Randolph Lindesay-Bethune es empresario y un miembro destacado del partido Conservador y de la Cámara de los Lores, y fue presidente del National Trust for Scotland desde 2012 hasta 2017. La familia prefiere mantener la forma antigua de su apellido: Lindesay, que se cree que tiene origen danés o vikingo, una costumbre que comenzó el 12º conde de Lindsay.