En el marco de su histórica visita a España, el papa León XIV mantuvo este domingo por la tarde un encuentro con destacadas figuras de la cultura y el deporte nacional. Entre los asistentes se encontraban el actor y productor Antonio Banderas y la campeona olímpica de bádminton Carolina Marín. El acto, organizado por la Archidiócesis de Madrid y celebrado en el Movistar Arena, estuvo presentado por los periodistas Carlos Franganillo y Lara Siscar, y se prolongó desde las 18:00 hasta las 19:35 horas.
"El arte es, por definición, el lenguaje de lo humano. Actúa como ese ágora donde nadie se siente extranjero. En una sociedad fragmentada, la belleza permite que personas de distintas sensibilidades se encuentren en una búsqueda común de trascendencia sin prejuicios", dijeron los responsables. El acto, donde el pontífice de 70 años ofreció un emotivo discurso sobre el escenario, se dividía en varios bloques y ha contado también con la presencia de la bailaora Sara Baras o la laureada nadadora Teresa Perales.
Por su parte, el protagonista de títulos como La máscara del Zorro o Dolor y Gloria, que es un gran devoto y costalero en las procesiones de Semana Santa de su Málaga natal, también ha dirigido unas sentida reflexión al abarrotado auditorio. "El artista debe ser valiente como lo fue Cristo", ha dicho. "Y yo estoy aquí, Santo Padre, para confesarle que he sido víctima del hechizo de Dios", apostillaba mientras miraba directamente al obispo de Roma, con el que después ha estrechado las manos de manera muy afectuosa. En ese instante, el público presente se ha puesto en pie para aplaudirles efusivamente y regalarles una sonora ovación, en lo que sin duda ha sido uno de los momentos más destacados de la concurrida cita.
Bajo el lema Tejer redes con el mundo de la cultura, arte, economía y deporte, los asistentes han podido disfrutar de las actuaciones de la cantante Rozalén, del Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma, de la Escuela Superior de Canto y de la Big Band, entre otros. Dentro del recinto, donde no cabía un alfiler, también se ha visto a personalidades como el vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. También había conocidos rostros como los periodistas Susanna Griso, Iñaki Gabilondo y Nieves Herrero, el torero Gonzalo Caballero o Tamara Falcó con Íñigo Onieva, estos últimos muy cariñosos.
Tras ello, el jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano tenía prevista una cena oficial en la residencia del cardenal José Cobo Cano, quien curiosamente llegó a sonar en su momento como uno de los posibles candidatos a suceder al papa Francisco tras fallecer este. El ágape ha tenido lugar en el Palacio Arzobispal, edificio del siglo XVI remodelado en 1735 que se encuentra en la calle de la Pasa, en el madrileño barrio de La Latina, y alberga una importante colección de obras de arte. Con esta cita, se ponía punto final a un maratoniana jornada que comenzó por la mañana con la multitudinaria misa en la Plaza de Cibeles, que tuvo a los Reyes y sus hijas como anfitriones, la cual se recordará para siempre después de congregar a más de un millón de fieles.








