Ben Affleck parece otra persona. Desde que se separó de Jennifer Lopez, todo lo que ha dicho o hecho se ha analizado al milímetro, intentando descubrir cómo iba a ser la versión del actor "post-JLO". Muchos temían que el director de cine se viniera abajo, pero lo cierto es que ha sucedido todo lo contrario. El protagonista de El Contable no solo se muestra muy feliz y sonriente, sino que está mostrando una actitud que nadie (ni siquiera Jennifer Lopez) logra entender.
Todos recordamos su comportamiento cada vez que aparecía en público con la diva de la música. Se le veía muy incómodo, haciendo gestos con las manos, con cara de desagrado... e incluso llegó a enfadarse en algunos eventos y alfombras rojas, mientras Jennifer Lopez hacía todo lo posible por disimular y calmar los nervios.
A él nunca le han gustado los flashes. De hecho, era uno de los principales problemas con su exmujer. "A ella le gusta compartirlo todo de su vida. Él es más introspectivo y reservado. Jennifer necesita eso, pero a Ben eso no lo hace feliz y le provoca mucho estrés", dijeron desde su entorno tras su divorcio.
Recientemente, el actor se pronunció al respecto, confesando que es "un poco tímido" y que él prefiere estar detrás de la cámara. "No me gusta que me presten mucha atención", dijo. El actor hizo referencia al revuelo mediático que provoca cada vez que sale de su casa, asegurando que: "La gente me ve y piensa: '¿Qué le pasa? Siempre está enfadado...' pero claro, es porque alguien tiene su cámara pegada a mi cara".
Pero parece que eso ha quedado atrás. Affleck está irreconocible. Durante estas semanas le hemos visto estrenando sus nuevos proyectos y es todo alegría. Nada de enfados ni malas caras. El actor se ha mostrado de lo más contento en los photocalls, entrevistas, ruedas de prensa... Por eso, es inevitable preguntarse: ¿qué ha cambiado? La sobreexposición mediática de JLO no le gustaba en absoluto... ¿y ahora?
El director de Argo está disfrutando de todos los eventos promocionales, protagonizando imágenes muy divertidas y espontáneas junto al resto de sus compañeros. Incluso le hemos visto haciendo bromas y posando con una enorme sonrisa ante las cámaras.
Su actitud es todo un misterio y deja claro que el problema de Ben Affleck no eran los flashes. Antes le resultaba todo muy incómodo y ahora está feliz. ¿Qué pensará Jennifer Lopez al verle así, tan cambiado respecto a ser el centro del foco mediático?
La diferencia entre su vida personal y profesional
Una cosa distinta es su faceta personal. Para Ben, eso no es negociable y sí que se molesta cuando le siguen los fotógrafos mientras está disfrutando con su familia. "No me importa que me hagan fotos en un local, un estreno, lo que sea. Adelante, hazlo. Pero con mis hijos es otra cosa", aseguró. Y es que para él sus hijos son sagrados. Por eso se pone tan nervioso cuando ve que hay cámaras alrededor de Violet , de 18 años, Seraphina, de 15, y Samuel, de 12, que comparte con su exmujer, la también actriz Jennifer Garner.