La relación entre Carmen Borrego y su hijo José María Almoguera ha sido un vaivén de emociones, marcado por distanciamientos, reconciliaciones y, sobre todo, reproches. Aunque parecía que habían logrado limar asperezas tras la participación de este en Gran Hermano VIP, su encuentro en De viernes, este pasado 4 de abril, dejó claro que aún quedaban ciertas heridas abiertas que siguen sangrando a pesar de los esfuerzos por curarlas.
El distanciamiento entre madre e hijo comenzó con la polémica en torno a Paola Olmedo, exmujer de José María. En su día, en el programa Sálvame, se emitió una grabación en la que su exmujer hablaba mal de la familia Campos, lo que generó un gran revuelo mediático. José María, afectado por la situación, pidió a su madre que dejara de trabajar en el programa, pero Carmen no lo hizo, lo que provocó una ruptura entre ambos. De hecho, explicó la hermana de Terelu: "Se me dijo que si no iba, sacarían otras cosas que tenían grabadas, que eran peores".
José María recuerda ese momento: "Yo protegí a la madre de mi hijo, que estaba embarazada. Teníamos que poner una barrera. Con mi madre no, pero sí con el medio. Como ella trabajaba ahí en parte, hubo un distanciamiento", recuerda en referencia al momento en el que la relación materno filial estalló por los aires: "A partir de ahí, la relación desapareció". Y, aunque Carmen trató de explicar sus razones, alegando que "no había grabado esos audios ni los emití. Yo me los encontré", José María fue rotundo: "Eso fue el inicio del declive".
Las declaraciones más sinceras
Tiempo después de aquello, Carmen concedió una entrevista a la revista Lecturas donde habló sobre el conflicto entre ambos, algo de lo que ahora se arrepiente profundamente: "Lo he pagado muy caro y a mí eso me ha destrozado la vida", confesó en De viernes. "No fui capaz de decir no…", reconoció arrepentida y muy seria aseguró: "No volverá a ocurrir. No fui consciente de las consecuencias que podía traer. No haré ninguna exclusiva que tenga que ver con nada familiar, que no sea mío". José María, dolido, escuchaba atento las disculpas de su madre y, como reconoció: "Está arrepentida. Lo sabíamos y lo intentó parar. Pero el titular fue desafortunado y algo bonito se hizo malo".
En un arranque de sinceridad, Carmen reveló que el dinero de aquella exclusiva "es de mi nieto y lo tendrá en una cuenta para él cuando sea mayor". Su hijo, sin disimular su sorpresa, respondió: "Sé que lo siente, si no, no estaríamos aquí. Te lo agradezco. Es un dinero que no me pertenece a mí, es de mi hijo. Eso hizo mucho daño. Al final, divorciado, encantado con mi vida actual, con mi pareja y con cómo estoy llevando las cosas. Pero en ese momento sentía otra cosa…".
Reproches y emociones a flor de piel
Uno de los momentos más tensos de la ‘terapia’ entre madre e hijo se produjo cuando revivieron el divorcio. Carmen se enteró de que su hijo y Paola Olmedo se estaban separando mientras estaba en Supervivientes. "Yo no entendía nada… Habían pasado tres semanas, yo me había ido con mi hijo y su mujer bien…", confesó. Para justificarse, José María explicó: "No estabas en mi vida. No sabías si estábamos bien". Sin embargo, sí le reprochó algo a su madre: "No eres responsable de que te lo cuenten, pero sí de lo que dices y de cómo lo dices".
Durante ese tenso rifirrafe entre ambos, donde saltaron chispas, la madre recriminó al hijo no haber hablado con ella de todo lo que le molestaba para aclarar las cosas: "Asumo mis palabras", pero confesó estar sorprendida: "Era él quien tenía que llamarme… Tuviste todo un fin de semana en el que me podías haber llamado…".
En ese instante, José María respondió rotundo y visiblemente molesto: "Después de la entrevista que disteis Terelu y tú poniéndome como si fuera la peor persona del mundo… Tú dijiste poco, pero Terelu me dio por todos lados… y tú no lo paraste tampoco", recriminó José María.
¿Una reconciliación definitiva?
A pesar de los intentos de reconciliación entre ambos, propiciados por la participación de José María en Gran Hermano VIP y la reciente operación de Paola Olmedo, madre e hijo han logrado limar asperezas, sobre todo, por el bien del pequeño Marc, el nieto de la periodista. Y, aunque aún hay cierta tensión entre ellos, el programa De viernes permitió visibilizar que desean recuperar su relación.
José María admitió que su madre no tenía toda la información sobre su situación personal en el pasado, lo que pudo haber influido en sus decisiones. Carmen, por su parte, expresó su deseo de actuar de manera distinta si pudiera volver atrás en el tiempo.
"A partir de ahora, las cosas se van a gestionar de otra manera", afirmó José María. "El verdadero abrazo va a ser hoy…", respondió Carmen. Y madre e hijo lo hicieron. ¿Será su reconciliación definitiva?