Blanca Romero tiene unas facciones con la que cualquier tipo de corte de pelo le favorece. De hecho, la hemos visto con un sinfín de opciones y peinados: liso, rizado, rapado, media melena… Hace unos días, la actriz acudió a la reapertura de la espectacular boutique de Rabat en Valencia, junto a su hija, Lucía Rivera, y volvió a innovar con su imagen: llevaba pelo corto y engominado hacia atrás, dejando sus canas a la vista de todos.
Aunque Blanca nos avanzó que empieza a rodar nueva serie en mayo, nos explicó que este proyecto no había influido para nada en su cambio de look. "Lo he hecho para sanear el pelo. También dejarme crecer las canas ya y no tener el mapache horrible", nos respondió con humor y espontaneidad. "Es mi realidad. Creo que teñírmelo es engañar. Me gustan las canas y creo que tengo ahora mismo una actitud para defenderlas. Además, son tendencia", nos añadió.
Efectivamente, apostar la naturalidad y no ocultar los mechones blancos es algo están haciendo cada vez más mujeres, de nuestra reina a las estrellas de Hollywood. "Letizia tiene un mechón, tiene menos canas. Pero, en los Oscar, ya fueron casi todas con el pelo así", nos apunta la actriz. "Veo superatractivos a los hombres con sus canas y a nosotras también. ¿Por qué no?", nos añade.
No es la primera vez que Blanca llama la atención con su cabello. En 2005, un año después de divorciarse de Cayetano Rivera, la asturiana acaparó titulares con su look más arriesgado: no sólo se rapó el pelo, sino que se lo tiñó con un estampado felino. A partir de entonces, ha apostado por distintas opciones. Por ejemplo, al año siguiente, se lo decoloró y se dejó una pequeña cresta.
Pero, ¿cómo surgen estos cambios tan radicales? Ella misma nos respondió en la tienda de Rabat: "Son inspiración siempre". Ademas, Blanca nos aclaró allí si suele meditarlo antes de actuar, si lo consulta antes con alguien de confianza o si se mueve por impulso. "Primero, lo pienso y analizo las sensaciones que me genera. Después, ejecuto. Esta vez, me fui a Paris a hacerme el corte garçon", nos explicó.
Además, a menos de un mes de cumplir 49 años, Blanca nos confesó que se encuentra "mejor que nunca" y que acaba de volver a instalarse en Madrid con su hijo, Martín. "Llevo una vida superordenada. Dejar de fumar también me ayudó a sentirme mucho mejor a todos los niveles. Eso sí, soy más temperamental aún. Antes me callaba más las cosas, ya no", nos contó. Siempre directa y clara.