De la fuerza colosal del mar a la calma de la luna llena: los faros ingleses en medio de la nada
A finales del año pasado, la tormenta Bert dejó imágenes devastadoras y muertes en Reino Unido, con vientos que alcanzaron los 131 kilómetros por hora y que desataron la colosal fuerza del mar, de la que fue testigo el faro de Tynemouth, un tesoro costero en el noreste de Inglaterra que sufrió el embate de las grandes olas (abajo). Unas imágenes espectaculares que contrastan con la calma de la luna llena que se elevó sobre el muelle y el faro de Roker, reflejándose en sus aguas tranquilas, una atracción turística muy admirada por las personas que visitan Sunderland, además de ser popular entre los pescadores locales que pudieron ser testigos del espectáculo, a mediados del pasado mes de marzo, tras un día templado.
Portal al abismo: el 'agujero de la gloria' que ha reaparecido tras años de sequía
Lo que ocurre algunos años en el lago Berryessa, de California, podría ser algo digno de un programa sobre sucesos sobrenaturales. En medio del agua, hay veces que surge un tremendo agujero, que forma todo un remolino en medio de la nada. Sin embargo, nada tiene que ver con lo paranormal. Ni es un portal al infierno, ni a una cuarta dimensión; se trata de un gran desagüe construido para transportar agua. Conocido como aliviadero o, simplemente, como Glory Hole (Agujero de la Gloria), lo que es este orificio es un sistema de drenaje en forma de embudo, edificado como parte de la presa de Monticello, que fue erigida entre 1953 y 1957, en el condado de Napa. Esta presa se ubica concretamente en un estrecho del lago que, por su forma, fue bautizado como Devil´s Gate (La puerta del diablo).