Llegó el gran día para George Clooney. El aclamado actor de Hollywood brilló la noche del estreno oficial de Good Night, And Good Luck (Buenas noches y buena suerte) en el icónico teatro Winter Garden Theatre de Nueva York. Rodeado de glamour y arropado por numerosas estrellas de Hollywood, Clooney se dio un baño de masas en su esperado debut en Broadway, pero hubo un detalle que llamó especialmente la atención a su llegada a la alfombra roja. Su mujer, la elegante Amal Clooney, quien suele acompañarle a todo este tipo de citas, fue la gran ausente del estreno y este hecho despertó la curiosidad de los asistentes y seguidores del actor.
Fiel a su espontaneidad, Clooney no dudó en explicar por qué no había asistido a esta cita. "Se está perdiendo esto porque está con los niños", comentó a la prensa, haciendo alarde de su naturalidad. El matrimonio tiene dos hijos mellizos de siete años, Alexander y Ella, quien necesitan el cuidado de alguno de sus progenitores ahora que se han mudado a la Gran Manzana. La familia se ha trasladado a Nueva York para apoyar al intérprete durante el tiempo que la obra permanezca en cartelera -en principio hasta el 8 de junio-.
Ya en febrero, durante una entrevista en The Late Show with Stephen Colbert, el protagonista de Ticket to Paradise, dejó entrever lo mucho que disfruta la familia de su estancia en la ciudad de los rascacielos. "Les encanta estar aquí. Vamos, ¿cómo no amar esto? Es Nueva York", expresó con entusiasmo. Incluso destacó que el horario teatral resulta ideal para equilibrar su vida familiar: “Trabajas de noche, así que puedes ver a los niños durante el día. Está perfecto”.
Este debut es un capítulo especial en la trayectoria artística de Clooney, quien con su simpatía y carisma, sigue conquistando al público dentro y fuera del escenario, ya sea con canas o con su nuevo look de pelo castaño, con el que ha dejado boquiabiertos a sus fans. El director y protagonista ha dejado atrás su habitual imagen para dar vida a Edward R. Murrow, el legendario periodista de la CBS, cuyo papel le valió a David Strathairn una nominación al Oscar en 2006 en la película dirigida y protagonizada por Clooney en 2005. Se trata del primer trabajo teatral de Clooney desde Vicious de 1986, una obra sobre la vida de Sid Vicious que representó en Los Ángeles y posteriormente en el Teatro Steppenwolf de Chicago.