Ha pasado más de un mes desde la trágica e inesperada muerte de Gene Hackman (95 años) y Betsy Arakawa (63 años). Los cuerpos del matrimonio fueron encontrados en estado de “descomposición” y “momificación” en su casa de Nuevo México, donde también encontraron sin vida a Zinna, uno de los perros del aclamado actor y la pianista. Sin embargo, sus otros dos admirados animales no se enfrentaron al mismo destino que sus dueños y, hasta ahora, se desconocía lo que había sucedido con los fieles compañeros del intérprete.
Bear, un pastor alemán, y Nikita, una mezcla entre pastor y akita, fueron los dos perros de Gene y Betsy que no fallecieron en su mansión de Nueva México. La veterinaria Sherry Gaber, que fue la encargada de tratar durante años a las mascotas del laureado actor, confesaba al Daily Mail que ambos canes resultaron emocionalmente dañados después de presenciar la tragedia. "Bear apoyó su cabeza en mi pecho. Bajó la cabeza y la mantuvo así un buen rato, como si dijera: 'No tienes idea de lo que ha pasado, me alegro mucho verte'", explicaba la doctora, quien mantuvo una estrecha amistad con el que fuera el protagonista Sin perdón durante casi 20 años. "Por supuesto, lloré a mares", confesaba sobre el encuentro.
Ambos perros, que se creen que tienen entre cinco y seis años, fueron acogidos por Santa Fe Tails, una guardería local de canes, en cuanto se supo de lo sucedido. Sin embargo, y tal y como informa Joey Padilla, el dueño del refugio donde fueron acogidos temporalmente, Bear y Nikita habrían encontrado un nuevo hogar. "Mi equipo y yo hemos hecho grandes esfuerzos para garantizar que se encontraran los mejores hogares y los perros ya han comenzado a adaptarse a sus nuevas vidas", garantizaba.
Bear y Nikita han sido separados y no serán compañeros de aventuras. Sherry Gaber afirma que buscar hogares distintos para ellos ha sido la mejor opción. "Conozco a estos perros desde hace años, y puedo deciros que son muy independientes entre sí. Ambos tienen personalidades muy distintas", explicaba, detallando que "ambos fueron muy queridos, muy mimados por Gene y Betsy, y el hecho de que estarán en hogares separados significa que cada uno recibirá toda la atención".
El trágico final de Zinna
Zinna, la perra que falleció junto a sus dueños, era una kelpie australiano que estaba muy unida a Betsy. Joey Padilla reveló que esta "pasó de ser un perro de refugio que había regresado a ser esta increíble compañera" bajo los cuidados de la pianista.
Según el informe veterinario que se emitió el pasado 16 de marzo, Zinna falleció a consecuencia de inacinación y deshidratación, y su cuerpo fue encontrado en un avanzado estado de momificación, lo que parece indicar que estuvo varios días sin ingerir ningún tipo de alimento o agua. En el propio estudio descartan la posibilidad de que la perra mestiza sufriera algún tipo de lesión, enfermedad o incluso envenenamiento que explicase la inesperada muerte.
El cuerpo de Zinna fue encontrado dentro de una jaula en un armario del baño, muy cerca de donde se encontró a su inseparable dueña.