El mundo del cine y los cinéfilos aún intentan asimilar la impactante muerte de Val Kilmer a los 65 años. El legendario actor, reconocido por sus icónicos papeles en Top Gun, Batman Forever y The Doors, falleció el 1 de abril en Los Ángeles debido a complicaciones derivadas de una neumonía, según informó su hija, Mercedes Kilmer, al periódico The New York Times. Su partida marca el final de una vida llena de luces y sombras, en la que el talento y la fama se entrelazaron con una lucha incansable contra la enfermedad.
Postrado en una cama
En 2014, Kilmer fue diagnosticado con cáncer de garganta, una enfermedad que lo llevó a someterse a una traqueotomía, quimioterapia y radioterapia. Aunque logró superar el cáncer, las secuelas fueron devastadoras: su voz quedó irreparablemente dañada y tuvo que recurrir a un dispositivo electrónico para poder hablar. En los últimos años, y tal y como ha informado el portal TMZ su salud se fue deteriorando drásticamente, hasta dejarlo prácticamente postrado en cama. Su muerte no fue repentina, ya que su estado empeoró gravemente la semana pasada. Sus amigos y familiares acudieron a su hospital en los días previos a su fallecimiento. Además, había estado hospitalizado a principios de este año, lo que evidenciaba su frágil estado de salud.
Su última aparición en la gran pantalla fue en Top Gun: Maverick (2022), donde volvió a interpretar al inolvidable Iceman junto a Tom Cruise.
Una estrella de Hollywood con una carrera inolvidable
Kilmer demostró desde joven su pasión por la actuación. Se convirtió en el estudiante más joven aceptado en la prestigiosa Juilliard School. Su carrera despegó con Top Secret! (1984) y Real Genius (1985), pero fue en Top Gun (1986) donde alcanzó la fama mundial. Su interpretación de Jim Morrison en The Doors (1991) mostró su talento camaleónico, sumergiéndose en el papel hasta el punto de confundir a los miembros originales de la banda con su voz.
Otros papeles memorables incluyen Tombstone (1993), donde encarnó al inolvidable Doc Holliday, y Heat (1995), donde compartió escena con Al Pacino y Robert De Niro. A pesar de su talento, su reputación de ser un actor difícil y exigente en los sets afectó su carrera en los últimos años de la década de 1990.
Familia, amores y pérdidas
Kilmer estuvo casado con la actriz Joanne Whalley entre 1988 y 1996, con quien tuvo dos hijos: Mercedes y Jack. A lo largo de su vida, mantuvo romances con mujeres icónicas como Cindy Crawford, Daryl Hannah y Angelina Jolie. Sin embargo, nunca volvió a casarse tras su divorcio y admitió en sus memorias I’m Your Huckleberry (2020) que se sintió solo en los últimos años.
El actor también enfrentó la trágica muerte de su hermano menor, Wesley, cuando él solo tenía 17 años. Este evento marcó profundamente su vida y lo llevó a refugiarse en la actuación.
El adiós de sus amigos
Su partida, dejando aún tantos años por vivir, conmocionó a Hollywood. Figuras como Josh Brolin, Josh Gad y Tom Cruise le rindieron homenaje. Brolin lo describió como "un petardo desafiante y valiente", mientras que Gad resaltó su impacto en la cultura cinematográfica. Cher, quien lo acogió en su casa tras su diagnóstico, también expresó su profunda tristeza.
Val Kilmer deja un legado cinematográfico imborrable, marcado por su intensidad, talento y pasión por el arte. Su vida fue una montaña rusa de éxitos, desafíos y lucha, pero su huella en el cine permanecerá por generaciones. "Dios quiere que camines, pero el diablo te manda una limusina", solía decir. Kilmer ha tomado su última limusina, dejando un vacío en Hollywood que será difícil de llenar.