El regreso de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh no es solo uno de los rumores más sonados, sino también la noticia más esperada para muchos de los fans que en los años 90 tarareábamos las populares canciones del grupo musical sin parar. A punto de cumplirse 27 años de la publicación de su primer álbum, Dile al Sol, que vendió casi un millón de copias en todo el mundo, la posibilidad de volver a verlos en directo y juntos podría ser un hecho. Según el programa Tentáculos, presentado por Carlota Corredera, los artistas estarían grabando un disco con canciones nuevas y éxitos pasados, además también planean una gira mundial. Pero, después de 17 años separados, ¿cómo nos imaginamos este regreso y qué esperamos de este momentazo?
Nuevas canciones: ¿qué podemos esperar?
En noviembre de 2007, Amaia Montero anunciaba que dejaba la banda, dejando roto el corazón de sus fans y creando, mucho después, casi una leyenda en torno a su regreso. Las canciones se han revalorizado con el tiempo y los milenial hemos hecho de ellas auténticas joyas en momentos memorables y soñamos con ese momento en el que por fin se confirme el bombazo. Han pasado 17 años, el grupo ha cambiado, pero nosotros también. La cantante, Pablo Benegas (guitarra), Álvaro Fuentes (bajo), Xabi San Martín (teclado) y el batería Haritz Garde, tienen ahora un gran trabajo por delante para que, aunque se note la evolución y madurez musical (y personal), la esencia siga siendo la misma. Hay muchos nuevos seguidores que conquistar, pero también muchos a los que mantener.
¿Cómo nos imaginamos las nuevas canciones? No pueden faltar las mezclas entre el pop y el rock con este tono romántico que tanto nos ha enganchado durante años. Pero esperamos que este tiempo por separado también traiga toques más modernos y maduros sin perder las notas tradicionales y las melodías que los diferenciaban... Como es lógico, mi apuesta es que conservarán su personalidad como grupo, pero las nuevas influencias musicales también van a estar presentes. La evolución que han experimentado durante este tiempo va a marcar la diferencia.
Los éxitos que deben recuperar
Mi ránking 'top 5' de las canciones imprescindibles:
- Rosas: un clásico donde los haya, la canción romántica por excelencia de mi generación debe tener una segunda, tercera y hasta cuarta vida. Queremos emocionarnos de nuevo cantándola a pleno pulmón.
- Puedes contar conmigo: el éxito de los éxitos y el hit que más representa la esencia de La Oreja de Van Gogh. Un tema que, actualmente, está sonando en los locales indies de la capital.
- El 28: Nunca llegaremos tarde al son de esta canción. Como dice la letra, nosotros también tenemos guardados los momentos que no hemos olvidado.
- Pop: "Cantas, actúas y pintas, escribes poemas, todo lo haces bien...", y aquí el ejemplo y representación de los milenial hecha canción.
- 20 de enero: el colofón perfecto a cualquier concierto y celebración.
¿Regreso definitivo o broche de oro para cerrar etapa?
Otra de las preguntas que nos surgen en el caso de que, por fin, se confirme la noticia es si será una vuelta definitiva o, simplemente, un reencuentro a modo despedida, como ya han hecho otros grupos de música. La Oreja de Van Gogh cuenta con un gran éxito nacional e internacional y fue uno de los grupos españoles más reconocidos. En 2006, consiguieron el Premio Grammy Latino a Mejor Álbum Pop Vocal con Guapa. Tienen varios Premios Ondas, a Mejor Artista y a Mejor Grupo Español. Han sido multitud de veces reconocidos en los Premios 40 Principales y en los Premios Dial y han conseguido numerosos Discos de Oro y Platino tanto en España como Latinoamérica gracias a trabajos como El viaje de Copperpot o Lo que te conté mientras te hacías la dormida. La gira sería un broche de oro inmejorable, aunque el grupo nunca desapareció.
¿Qué significa esta noticia para toda una generación?
Dulce Locura, El último Vals, La Playa, Deseos de cosas imposibles, Cuéntame al oído... son canciones desconocidas para la GenZ, sin embargo, la mayoría de los milenial nos las sabemos de pe a pa. A finales de los años 90 y durante la primera mitad de los 2000, La Oreja de Van Gogh vivía su mejor momento y Amaia Montero, vocalista del grupo, alcanzaba gran popularidad en todo el mundo. Es un golpe de nostalgia para todos los fans de aquella época como yo, en los que lo normal era que, primero, en el discman y, después, en el iPod, sonaran los temazos que se bailaban en los bares y discotecas más punteras, en cuanto al pop se refiere. En clase, en los recreos, en los bailes de final de curso, en las excursiones... Amaia Montero ha dado voz a mi generación, que veía en esos temas las bandas sonoras de su vida.
La conexión con el grupo iba más allá. Tanto que no hacían falta las redes sociales, que me perdonen los forofos de Messenger o Tuenti, pero los éxitos musicales se vivían de boca en boca o con los medios tradicionales, la radio o las entrevistas o reportajes en revistas juveniles. En las habitaciones de mis amigas, raro era que faltara el póster, casi en tamaño humano, de los artistas. Somos una generación que ha vivido grandes cambios tecnológicos, sociales y culturales, a los que nos hemos adaptado sin problema, pero recordamos con gran añoranza el pasado. Y no, no quiere decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, sino que sentimos que hemos pasado de los 20 a los 40 de un plumazo y esta noticia nos hace viajar a nuestra plena juventud.
Emociones a flor de piel
"Como dice aquel genio, esta vida es un sueño. Y soñaré"... dice una de sus primeras canciones, y eso es lo que queremos todos, soñar. El corazón se nos encoge en cuanto leemos noticias sobre esa vuelta del grupo de los 90. ¿Quién no ha cantado en el coche durante un viaje una de sus canciones? Porque si algo consigue La Oreja de Van Gogh con sus letras es trasladarnos al pasado y vivirlo con esa intensidad, pasión, felicidad que sentíamos hace dos décadas.
No solo hay nostalgia, también hay mucha ilusión y ternura porque escuchar la voz de Amaia es escuchar nuestras propias historias. Es revivir los amores de verano, las rupturas más dolorosas, los viajes con amigas, la pérdida de seres queridos y, en definitiva, es revivir nuestra propia transformación.
La vuelta de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh es como el reencuentro con los compañeros de colegio o volver al pueblo y encontrarte con los antiguos vecinos. Es una charla tomando café con una amiga de toda la vida y, a la vez, es la unión con las nuevas que han llegado. Es alegría y optimismo. Querida Amaia, te esperamos con ansia y, a ser posible, la gira también.