Tras 12 años alejado de los escenarios y volcado en la política, Toni Cantó vuelve a ejercer como actor, un trabajo que compagina actualmente con su papel de tertuliano en televisión. Según ha contado en una entrevista concedida a El Mundo, ha vivido muchas vidas y se siente "una persona muy afortunada" a pesar de haber experimentado el mayor dolor que puede soportar un ser humano: la muerte de su hija mayor, Carlota, con tan solo 18 años, en un accidente provocado por un kamikaze. "¿Cómo te rehaces de algo así?", le han preguntado. Su respuesta, tan dura como honesta, ha sido: “Primero, viviendo un infierno, pero a mí me salvó la gente".
En aquel momento tan doloroso, el actor encontró consuelo en otros padres que como él habían perdido a sus hijos demasiado pronto por circunstancias similares. "Conocí a una red de personas a las que les había pasado lo mismo que a mí, que habían perdido un hijo y me decían: 'Toni, quiero que sepas que a mí me pasó'", ha recordado.
"Te juro que hubo una época en la que todos los días me paraba alguien en la calle y me llamó mucho la atención la cantidad de gente que había pasado el infierno que estaba pasando yo y había salido. Me ayudó muchísimo". Cantó, de 60 años, ha confesado que, cuando se queja de los aspectos negativos de la fama, se obliga a recordar cuánto significó para él el cariño de la gente en su época más oscura. "Cuando me quejo de la parte negativa que para mí siempre ha tenido la fama, me obligo a recordar lo importante que fue para mí el cariño de la gente en mi momento más oscuro", ha dicho.
Carlota, hija de Toni Cantó y la actriz Eva Cobo, perdió la vida el 29 de enero de 2011 en un trágico accidente de tráfico a la altura de Cabrera de Mar (Barcelona). Tenía solo 18 años. El vehículo en el que viajaba colisionó frontalmente con una furgoneta que circulaba en sentido contrario, conducida por un hombre en estado de embriaguez. En el siniestro falleció también otro joven de 20 años, vecino de Barcelona y sobrino del político Xavier Trias. El kamikaze, de 41 años, sufrió heridas graves y fue trasladado al hospital, donde quedó detenido acusado de un delito contra la seguridad vial.
La trágica muerte de Carlota dejó una huella imborrable en sus padres. Al conmovedor testimonio de Toni Cantó se suma el que ofreció Eva Cobo hace dos años en ¡HOLA!. Por primera vez, la que fuera una de las recordadas ‘chicas Almodóvar’ habló públicamente sobre el mayor golpe de su vida. "Eso es lo peor y lo que nunca imaginas que te pueda suceder. Fue, además, tan inesperado… La niña se fue la madrugada del sábado 29 de enero. El domingo anterior, me entró una necesidad enorme de visitarla en Barcelona. Ella vivía allí, porque estudiaba Dirección y Administración de Empresas en ESADE. ‘Tengo que ir, tengo que ir’, me repetía. ¡Me fui al aeropuerto sin billete! Viajé el lunes 24 y volví el jueves 27. Hicimos un montón de cosas, como ir de compras… Muchos planes de chicas, ¿sabes? Me pidió que no me fuera. Yo le contesté que tenía que atender también a sus otros hermanos, y me contestó: ‘Mami, te quiero mucho’. Y ya está… Un día después, al regresar a su casa en el coche de su chico, después de haber cenado con él, un kamikaze chocó con ellos", relató.
La pérdida de su hija mayor sumió a Eva en un abismo del que le costó salir. "Caí en una depresión muy fuerte y estuve un año sin poder salir prácticamente de la cama", confesó. "¡No podía entender que los autobuses siguieran circulando, que la gente siguiera su vida como si nada!", añadió. Buscando sanar, decidió poner tierra de por medio y se trasladó a Londres con su familia. "Y lo que iba a ser un proyecto de un año se terminó convirtiendo en nueve. Allí monté dos negocios: uno para llevar a niños españoles a estudiar a colegios británicos y otro de importación de productos españoles, ya que soy una enamorada de la cocina y los echaba de menos", explicó.
14 años después de aquella tragedia, la actriz —que no mantiene ninguna relación con Toni Cantó— ha logrado reconstruirse. "Me da el bajón cuando se acercan las fechas complicadas: su cumpleaños, que es el 20 de noviembre, la Navidad… y me dura hasta el 29 de enero, cuando se fue. Pero estoy bien, creo que vino a hacer lo que tenía que hacer y se fue cuando cumplió. Ahora me está esperando. No hay un día que no piense en ella y siento que me acompaña. Siempre llevo conmigo su cruz de Bautismo. A veces estoy sentada en un sitio y de repente me invade su olor… Es como si tuviese un ángel de la guarda", expresó con una mezcla de nostalgia, amor y espiritualidad.