Porque Bertín es un showman por los cuatro costados y le habría gustado heredar el Condado de las Navas, un título que ostentaron "pintores, escritores, académicos de la lengua..." y, por ende, antepasados suyos y artistas como él, basta decir que su bisabuelo, Juan Gualberto López-Valdemoro de Quesada, fue Académico de la Lengua, bibliotecario mayor de Alfonso XIII y profesor de Literatura de don Juan. Pero no pudo ser. Nos lo cuenta él mismo, el de Amor mediterráneo, el presentador de En tu casa o en la mía, el empresario, el concursante de Tu cara me suena y, ahora —tras su solicitud formal recogida en el BOE—, el también nuevo conde de Donadío de Casasola. El IX.
Su padre, Enrique Ortiz y López Valdemoro, que desapareció tristemente hace ya cinco meses a los 96 años, fue el VIII conde de Donadío de Casasola, pero también el VII conde de las Navas y, como decimos, hay cosas que están por encima de las preferencias de uno mismo. "Me gustaba más el título de conde de las Navas, pero mi padre, en vida, me pidió que diera mi autorización para que le cediera ese título a mi hermana Chata. Y como entendí lo que quería mi padre y yo adoro a mi hermana María Teresa, di ese permiso". Aquello fue en 1994 y porque Bertín, como primogénito y por ley, podía ceder el condado de las Navas, aunque no así el del Donadío, por ser el más importante de la Casa, a pesar de ser menos conocido.
Treinta años después —y hace una semana—, Bertín solicitaba el Condado de Donadío de Casasola y, si no hay algo que lo impida, en poco menos de un mes, caerá sobre sus hombros. Un título que, más allá de otras consideraciones, tiene siglos de Historia. Se otorgó por vez primera el 29 de mayo de 1713, por el Rey Felipe V, a favor de Francisco Ignacio de Quesada y Vera, depositario general de la ciudad de Jaén y Caballero Veinticuatro de la misma. Y, sí, ahora, también tendrá un cantante en su linaje.