La muerte de Rocío Jurado el 1 de junio de 2006 marcó un punto de inflexión. La música se quedó sin una de las voces más impresionantes del mundo, pero su familia perdió mucho más que una estrella: los Mohedano dijeron adiós a la que era su principal motor, ese pegamento que los unía. Casi dos décadas después de aquella pérdida que conmocionó a España, su hijo ha hablado en Semana de cómo vivió aquellos momentos. José Fernando Ortega, que se mantiene al margen del foco mediático, ha reaparecido a punto de abandonar el centro en el que está desde hace años y ha compartido sus recuerdos más entrañables con 'la más grande'.
La vida de José Fernando y su hermana Gloria Camila cambio para siempre en 1999, cuando fueron adoptados en Colombia por Rocío Jurado y José Ortega Cano. Pocos días después de aterrizar los cuatro en España, protagonizaron el primer posado familiar, al que se sumaron también Rocío y David Flores Carrasco, los nietos de la cantante, que dijo que era "el día más feliz de su vida". La intérprete de Como una ola compartió una emotiva anécdota de su hijo, que entonces tenía seis años. "Como veía que nos miraba pensativo, le pregunté que qué era lo que estaba pesando, a lo que él me respondió: "Mami, ¿verdad que somos una familia?" Entonces se me saltaron las lágrimas. Me emocioné muchísimo", relataba.
Rocío era una madre entregada y completamente volcada en la familia, como ha recordado su hijo. José Fernando recuerda con inmenso cariño cómo la artista iba cada noche a su habitación para darle las buenas noches cantándole una canción, cómo jugaban y cómo hacían los deberes juntos. Además, se le ha quedado marcado un consejo que le dio: que sonriera más.
José Fernando se enteró de la muerte de su madre por televisión. No es que la familia se lo quisiera ocultar, pero encendió la tele y lo vio. La noticia, confirmada por Amador Mohedano, hermano y entonces representante de la artista, tuvo una enorme repercusión en los medios de comunicación. Todos habían seguido muy de cerca la evolución de la artista desde que en septiembre de 2004 ofreció una rueda de prensa para comunicar que había sido diagnosticada con un cáncer de páncreas.
El hijo de la artista ha contado la promesa que su madre le hizo. Poco antes de morir estuvieron hablando y le dijo que pronto sería su cumpleaños y que esperaba que estuviera bien para celebrarlo juntos. Rocío Jurado le dijo que no se preocupara porque se iba a recuperar, pero finalmente no pudo ser y José Fernando sopló las velas el 17 de junio sin ella, pero teniéndola en el recuerdo.
La muerte de su madre fue para él un duro mazazo y en cierta manera el proceso de duelo le desbordó. Pero ahora que está a punto de dejar para siempre el centro en el que pasa algunos días, mira atrás para aprender de los errores y se centra en el futuro. José Fernando, que es padre de una niña llamada María del Rocío, está ilusionado por empezar de cero y tiene ganas de independizarse y tener un trabajo estable.