La final de El Desafío no solo se vivió en plató: tras semanas de pruebas, esfuerzo y convivencia, los concursantes quisieron despedir esta edición con una velada tan especial como el vínculo que han creado. La casa de Susi Caramelo se convirtió en el escenario perfecto para revivir la gala final, en compañía de Victoria de Marichalar, Lola Lolita, Genoveva Casanova, Roberto Brasero y, por supuesto, el gran ganador, Gotzon Mantuliz. En un ambiente de lo más familiar, con buena comida y aún mejores recuerdos, compartieron risas, confesiones y mucha emoción.
El menú de la noche no se quedó atrás: hamburguesas caseras y las famosas tortillas del restaurante de María Pombo conquistaron la mesa y los paladares de los asistentes. En una noche llena de sensaciones, Lola Lolita confesaba a sus seguidores que tuvo que apartarse unos minutos de la celebración para contener las lágrimas. En una mezcla perfecta de alegría y nostalgia, no pararon de revivir los momentos más felices de una gala que nunca olvidarán.
Si algo les caracteriza son sus ganas de disfrutar al máximo. Por eso, para celebrar por todo lo alto la última emisión, los finalistas, que ya se han convertido en un grupo muy unido, no dejaron de compartir risas y anécdotas. Entre la inmensa alegría acumulada después de tantos programas llenos de esfuerzo y la tristeza de haber acabado esta experiencia inolvidable, más que compañeros, han demostrado ser grandes amigos.
Las heridas de guerra de Heridas de Gotzon
Aunque la alegría dominaba el ambiente, Gotzon Mantuliz no ocultó las secuelas físicas de su entrega absoluta. En la gran final, se había enfrentado a una de las pruebas más exigentes de la temporada, que le dejó magulladuras en manos y brazos. “Empujado por la ilusión y las ganas de superarme, me pasé de frenada entrenando… Me enfrenté a la final agotado físicamente. Muy pocos días para entrenar y menos para recuperarme. Me hubiese encantado llegar de otra manera al último desafío…”, escribió en redes, compartiendo con sus seguidores las heridas de guerra que simbolizan su esfuerzo.
Su actuación no pasó desapercibida. Gotzon, que fue el primero en asegurar su pase a la final y lideró el ranking general durante semanas, volvió a dejar sin palabras al jurado con una prueba de pura destreza, resistencia y coordinación. Como aliada, tuvo a Genoveva Casanova, quien participó en la prueba del fuego, sumando puntos clave en el total. El resultado fue claro: su entrega y constancia lo llevaron a alzarse como vencedor de esta edición.
Una despedida entre amigos en El Hormiguero
La emoción no terminó ahí. Tras la emisión de la gala, Gotzon, Victoria de Marichalar, Susi Caramelo y Lola Lolita visitaron El Hormiguero para compartir sus impresiones y revivir algunos de los momentos más divertidos del programa. No estuvieron solos: a ellos se unieron amigos y compañeros habituales de Victoria como Marta Lozano, Ignacio Ayllón, Lorenzo Remoh y Teresa Andrés Gonzalvo, formando un pequeño clan de buen humor y cercanía que ha acompañado a los concursantes también fuera de cámaras.
La noche dejó anécdotas para recordar, como la confesión de Susi Caramelo reveló entre risas que en la fiesta de fin de rodaje fue la última en irse porque “le encanta la fiesta”. Tal como ella misma dijo, la experiencia ha sido “un viaje único” en el que ha descubierto una nueva versión de sí misma. Una sensación que muchos de sus compañeros comparten.
Con más de un millón de espectadores y un 15,2% de share en su gala final, El Desafío no solo ha cerrado con éxito su quinta edición, sino que ha consolidado un grupo de concursantes que ahora se sienten como una auténtica familia. Una aventura televisiva que, más allá de las cámaras, ha dejado huella en cada uno de ellos.